Descubrieron cómo las neuronas activan un escudo protector para resistir lesiones y situaciones de estrés

Investigadores hallaron un mecanismo epigenético que mantiene los genes en estado de alerta para responder ante posibles daños. Por qué este proceso es clave para prevenir enfermedades neurológicas y entender el envejecimiento cerebral

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El mecanismo epigenético de bivalencia de histonas permite que las neuronas activen un escudo protector frente a lesiones y estrés cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)
El mecanismo epigenético de bivalencia de histonas permite que las neuronas activen un escudo protector frente a lesiones y estrés cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cerebro humano no solo procesa información: también se adapta de manera constante a lo que ocurre en su entorno. Desde una lesión hasta una situación de estrés, las células nerviosas deben reaccionar con rapidez y precisión. Un estudio reciente aporta una pieza clave para entender cómo lo logran.

Descubrieron que la llamada bivalencia de histonas —un mecanismo epigenético que regula la actividad de los genes— funciona como un sistema de control que permite a las neuronas ajustar su comportamiento frente a distintos desafíos.

El trabajo, respaldado por el Estonian Research Council y publicado en la revista Genes & Development, muestra que este proceso no solo actúa durante el desarrollo cerebral, sino también en el cerebro adulto.

Claves del mecanismo epigenético y su relevancia

Para comprender el hallazgo, primero hay que explicar qué es la epigenética. Se trata de un conjunto de procesos que regulan qué genes se activan o se mantienen apagados, sin modificar la información genética en sí. Es decir, el ADN no cambia, pero sí la forma en que se utiliza.

Dentro de este sistema, las histonas —proteínas que organizan el ADN dentro de las células— cumplen un rol central. Funcionan como una especie de “interruptor” que puede facilitar o impedir que un gen se exprese.

Primer plano de neuronas interconectadas con núcleos brillantes en un fondo oscuro, sobre las cuales se superponen intrincadas estructuras moleculares azules y naranjas.
La bivalencia de histonas regula la actividad de genes clave en el cerebro, facilitando respuestas rápidas ante daños o desafíos neuronales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La bivalencia de histonas ocurre cuando un mismo gen recibe señales opuestas al mismo tiempo: algunas lo activan y otras lo bloquean. Esto genera un estado intermedio, en el que el gen queda preparado para activarse en el momento justo, pero sin hacerlo antes de tiempo.

Este equilibrio permite que las neuronas mantengan ciertas funciones “en pausa”, listas para entrar en acción cuando sea necesario.

Rol en la organización del desarrollo cerebral

Durante la formación del sistema nervioso, las neuronas atraviesan distintas etapas: nacen a partir de células precursoras, se desplazan hacia su ubicación final, maduran y establecen conexiones con otras células. Este proceso debe seguir una secuencia precisa.

El estudio muestra que la bivalencia de histonas cumple un papel clave en esa organización. Al mantener algunos genes en estado latente, evita que las neuronas activen procesos de maduración antes de tiempo.

En un laboratorio, científicos en batas blancas ven grandes pantallas con cerebros 3D y ADN. Hay microscopios, computadoras y una persona mayor observando.
Investigadores del Estonian Research Council revelaron que este sistema epigenético opera tanto en el desarrollo como en el cerebro adulto (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si ese equilibrio se rompe, pueden aparecer problemas. Por ejemplo, una activación prematura de ciertos genes podría interferir con etapas fundamentales como la migración celular o la formación de sinapsis —las conexiones que permiten la comunicación entre neuronas—. Estas alteraciones pueden tener consecuencias duraderas en el funcionamiento del cerebro.

Los investigadores también advierten que un desajuste en este sistema podría estar vinculado con trastornos del desarrollo o con procesos anómalos de crecimiento celular, incluso asociados al cáncer.

Funcionamiento en el cerebro adulto y hallazgos recientes

Hasta hace poco, se pensaba que este mecanismo era exclusivo de las primeras etapas de la vida. Sin embargo, el equipo de neuroepigenética de la Universidad Tecnológica de Tallin (TalTech), en colaboración con la Universidad Rockefeller, identificó cientos de genes que mantienen esta configuración en neuronas adultas.

Este hallazgo cambia la comprensión del funcionamiento cerebral. Según explicó la investigadora Kärt Mätlik, estos genes permanecen listos para activarse de forma rápida cuando la célula enfrenta situaciones como estrés o daño.

Primer plano de una persona adulta con expresión de miedo y ojos abiertos. Sobre su cabeza, un cerebro translúcido con un punto brillante. A la izquierda, células neuronales.
La organización precisa de las etapas neuronales depende del equilibrio de señales epigenéticas, crucial para evitar problemas en la migración y maduración celular (Imagen Ilustrativa Infobae)

En otras palabras, el sistema no solo organiza el desarrollo, sino que también permite respuestas inmediatas en el cerebro ya formado.

El análisis sugiere que estos genes actúan como un recurso de emergencia. Ante una agresión, pueden activar mecanismos de protección o, en casos extremos, iniciar procesos de muerte celular programada para preservar el funcionamiento general del sistema nervioso.

Importancia del equilibrio epigenético en la respuesta neuronal

El funcionamiento adecuado de este mecanismo depende de un balance preciso entre señales opuestas. Algunas marcas epigenéticas impulsan la actividad genética, mientras que otras la limitan.

La investigadora Mätlik comparó este sistema con señales de tránsito en el ADN: unas indican avanzar y otras detenerse. La coordinación entre ambas define cuándo y cómo debe actuar cada gen.

Cuando ese equilibrio se mantiene, el desarrollo y la respuesta celular siguen un orden eficiente. Pero si se altera, pueden surgir consecuencias importantes.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El desajuste en la bivalencia puede asociarse a trastornos del desarrollo, alteraciones sinápticas y hasta procesos vinculados al cáncer cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el cerebro adulto, por ejemplo, activar genes vinculados a la división celular —algo necesario en etapas tempranas— puede resultar perjudicial. En ciertos casos, podría desencadenar procesos patológicos como la proliferación descontrolada o la muerte celular.

Implicancias para la salud y la investigación

El descubrimiento abre nuevas líneas de investigación en neurociencia y medicina. Comprender cómo funciona este sistema podría ayudar a explicar por qué algunas neuronas responden mejor que otras frente a lesiones o enfermedades.

Además, el concepto de “memoria epigenética” que surge de este trabajo sugiere que las células nerviosas conservan información sobre su desarrollo previo. Ese registro influiría en su capacidad de adaptación a lo largo del tiempo.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El balance entre señales activadoras y represoras en el ADN resulta esencial para preservar la salud cerebral y prevenir daños por estrés o proliferación anómala (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los científicos continúan estudiando cómo se regulan estas marcas y cuál es su impacto en neuronas humanas. Para ello, utilizan herramientas que permiten observar y modificar estos procesos con alta precisión.

Este avance no solo aporta conocimiento sobre el funcionamiento básico del cerebro, sino que también podría tener aplicaciones futuras en el diagnóstico y tratamiento de trastornos neurológicos.