
*Este contenido fue producido por expertos de Mayo Clinic en exclusiva para Infobae
Los síntomas de estrés pueden estar afectando su salud, aunque no lo sepa. Puede culpar a la enfermedad de ese molesto dolor de cabeza, de sus problemas para dormir, de sentirse indispuesto o de su falta de concentración en el trabajo. Pero es posible que el estrés sea realmente la causa.
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Efectos comunes del estrés
Los síntomas del estrés pueden afectar el cuerpo, los pensamientos y sentimientos, y el comportamiento.
Conocer los síntomas habituales del estrés puede ayudarlo a controlarlos. El estrés no controlado puede derivar en muchos problemas de salud, como presión arterial alta, enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, obesidad y diabetes.
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Haga algo para controlar el estrés
Si tiene síntomas de estrés, tomar medidas para controlarlo puede tener muchos beneficios para la salud. Infórmese sobre los numerosos consejos para controlar el estrés. Por ejemplo:
- Haga actividad física con regularidad la mayoría de los días de la semana.
- Practique técnicas de relajación. Pruebe la respiración profunda, la meditación, el yoga, el taichí o los masajes.
- Mantenga el sentido del humor.
- Pase tiempo con familiares y amigos.
- Dedique tiempo a sus pasatiempos. Lea un libro, escuche música o salga a pasear. Dedique tiempo a sus pasiones.
- Escriba en un diario.
- Duerma lo suficiente.
- Siga una alimentación saludable y equilibrada.
- No consuma tabaco, alcohol ni sustancias adictivas.
Trate de encontrar maneras activas de controlar el estrés. Los métodos poco activos para controlar el estrés que no lo ponen en movimiento pueden parecer relajantes. Pero pueden hacer que el estrés aumente con el tiempo. Entre ellos están, por ejemplo, ver la televisión, conectarse a Internet o jugar a videojuegos.
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Cuándo pedir ayuda
Si no está seguro de que el estrés sea la causa, o si ha tomado medidas para controlarlo pero sigue teniendo síntomas, consulte al médico. Es posible que el profesional quiera saber si hay otras posibles causas.
O plantéese acudir a un consejero o terapeuta, que puede ayudarlo a encontrar las fuentes de su estrés y a aprender nuevos medios para afrontar situaciones difíciles. Y si teme hacerse daño, llame al 911.
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Además, busque ayuda de urgencia inmediatamente si tiene dolor en el pecho, especialmente si también tiene falta de aliento, dolor de mandíbula, espalda, hombros o brazos, sudoración, mareos o náuseas. Estos pueden ser señales de advertencia de un ataque cardíaco y no simplemente síntomas de estrés.
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