El Alzheimer podría empezar mucho antes de lo que imagina la mayoría, según una experta

Una reconocida neurocientífica advierte que los primeros daños cerebrales aparecen en la mediana edad, aunque los síntomas se manifiestan mucho después, y revela hábitos clave para reducir riesgos en la vida diaria

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La neurocientífica Louisa Nicola sostiene
La neurocientífica Louisa Nicola sostiene que el 95% de los casos de Alzheimer podrían prevenirse mediante cambios en los hábitos diarios y el estilo de vida (YouTube: The Diary Of A CEO y Louisa Nicola)

El Alzheimer podría comenzar a desarrollarse mucho antes de que surjan síntomas evidentes, advirtió la neurocientífica clínica Louisa Nicola en una entrevista publicada en The Diary Of A CEO.

El Alzheimer empieza en los 30, pero sus síntomas aparecen mucho después”, afirmó Nicola, quien precisó que la enfermedad inicia su curso de forma silenciosa durante la mediana edad, aunque los primeros signos suelen manifestarse a los 60 o 70 años.

Según los estudios citados por la experta, este proceso puede avanzar sin ser detectado durante décadas y “roba a las personas de su identidad más profunda”.

El impacto del sedentarismo en la salud cerebral

El Alzheimer puede comenzar a
El Alzheimer puede comenzar a desarrollarse en los 30 años aunque los síntomas se manifiestan décadas después y progresan silenciosamente (Imagen Ilustrativa Infobae)

Nicola alertó sobre la vida sedentaria, calificándola como “una enfermedad en sí misma” y advirtió sobre una “epidemia de estilo de vida sedentario”. Sostuvo que incluso quienes cumplen con las recomendaciones semanales de ejercicio, pero pasan más de 10 horas diarias sentados, presentan un alto riesgo de deterioro cerebral.

De acuerdo con un estudio citado en la entrevista, realizar 10 sentadillas por hora durante la jornada puede compensar parcialmente los efectos negativos del sedentarismo.

Para Nicola, “el mayor hábito que está secando tu cerebro sin que te des cuenta es pasar horas sentado sin interrupciones”. Además, subrayó que largos periodos frente a las pantallas intensifican el problema.

La prevención está en los hábitos diarios

La especialista sostuvo que “el 95% de los casos de Alzheimer son prevenibles si cuidamos nuestro estilo de vida”.

El sedentarismo prolongado, incluso entre
El sedentarismo prolongado, incluso entre personas activas, aumenta el riesgo de deterioro cerebral y acelera el avance del Alzheimer (Imagen Ilustrativa Infobae)

Reconoció la existencia de factores genéticos, pero enfatizó que la mayoría de los diagnósticos se relaciona con hábitos modificables: “No hablamos de una condena genética, sino de decisiones cotidianas”.

Entrenamiento de fuerza: clave para la reserva cognitiva

Nicola resaltó el impacto del entrenamiento de fuerza al señalar: “Hacer ejercicios de resistencia, especialmente para las piernas, es lo más efectivo para mantener la salud cerebral”.

Explicó que este tipo de ejercicios impulsa la generación de nuevas conexiones neuronales y expande la reserva cognitiva, lo que protege al cerebro frente al deterioro. “El entrenamiento de fuerza libera miocinas que llegan al cerebro y favorecen la producción de neuronas en el hipocampo, esencial para la memoria”, detalló.

El entrenamiento de fuerza y
El entrenamiento de fuerza y ejercicios de resistencia, en especial de piernas, contribuyen a aumentar la reserva cognitiva y proteger la memoria (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sobre la intensidad adecuada, puntualizó: “Para lograr un efecto neurológico, hay que levantar un peso cercano al 80% de la repetición máxima. Es importante desafiar el cuerpo para obtener estos beneficios”.

Recomendó combinar entrenamiento de fuerza con actividades de alta intensidad y mantener una regularidad semanal, en lugar de rutinas esporádicas.

El Alzheimer afecta más a las mujeres

La experta recordó que el 70% de los casos de Alzheimer afecta a mujeres, y cuestionó la creencia de que esto se debe solo a una mayor esperanza de vida. “Ser mujer es un factor de riesgo en sí mismo”, afirmó.

El Alzheimer afecta principalmente a
El Alzheimer afecta principalmente a las mujeres, quienes representan el 70% de los casos, debido en parte a cambios hormonales durante la menopausia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Explicó que la menopausia provoca una reducción del 30% en el metabolismo cerebral de glucosa debido al descenso de estrógenos, lo que incrementa la vulnerabilidad al deterioro cognitivo. “Muchas mujeres ignoran los síntomas o no consultan por miedo o desinformación”, lamentó.

En cuanto al tratamiento hormonal, Nicola indicó: “Actualmente solo el 4% de las mujeres opta por la terapia de reemplazo hormonal por miedo a efectos adversos”, aunque la investigación sugiere que existe una posible protección relevante, si bien aún no hay consenso médico definitivo.

El sueño y la salud cerebral

Nicola subrayó que “dormir mal es posiblemente la medida preventiva más subestimada” y destacó que una sola noche de mal sueño incrementa en un 4% la acumulación de beta-amiloide en el cerebro, marcador esencial del Alzheimer.

Y añadió que el estrés crónico, una alimentación deficiente, el uso excesivo de tecnología y la falta de vida intelectual activa debilitan las conexiones neuronales.

Un mal descanso y el
Un mal descanso y el déficit crónico de sueño incrementan la acumulación de beta-amiloide, un marcador esencial del Alzheimer y del deterioro cognitivo (Imagen Ilustrativa Infobae)

La neurocientífica advirtió que el cerebro no puede recuperar deuda de sueño como si fuera dinero en el banco y que descuidos constantes en este aspecto llevan a daños irreversibles.

Aconsejó prepararse para dormir mediante hábitos como limitar la exposición a pantallas por la noche, establecer rutinas de relajación y considerar suplementos bajo supervisión profesional, incluyendo melatonina, GABA o glicina.

Recomendaciones para fortalecer el cerebro

La experta sugirió practicar actividades de coordinación mano-ojo, como lanzar una pelota a la pared, y fomentar la lectura y la escritura para fortalecer la reserva cognitiva.

Los suplementos como omega-3 y
Los suplementos como omega-3 y creatina, junto con una rutina activa y actividades de coordinación, fortalecen la salud cerebral y previenen el deterioro (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los suplementos, destacó el omega-3 y la creatina, haciendo hincapié en la importancia de la certificación de calidad. “La creatina mostró efectos positivos incluso en personas con Alzheimer, porque preserva las funciones cognitivas y mejora la energía para entrenar”, subrayó.

Nicola concluyó con un llamado a la acción al compartir la historia de mujeres de su entorno que sufrieron en silencio y enfatizó: “La información da poder, y la prevención depende de decisiones diarias”.