Por qué quitarse los zapatos al entrar al hogar protege la salud doméstica

Análisis sobre tradiciones orientales revela un impacto directo en la protección integral de quienes comparten ambientes comunes dentro de hogares urbanizados

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Dejar los zapatos fuera de
Dejar los zapatos fuera de casa reduce la presencia de bacterias, virus y toxinas que afectan la salud doméstica (Imagen Ilustrativa Infobae)

Millones de bacterias y residuos invisibles ingresan a los hogares a diario adheridos a la suela del calzado. Diversos estudios y especialistas en salud coinciden en que los zapatos usados en el exterior transportan bacterias, virus y una variedad de contaminantes al interior, por lo que descalzarse al entrar se ha consolidado como una medida fundamental para la salud en el hogar.

Expertos como la doctora Minji Kang y el doctor John Sturgeon, citados por Dallas Morning News, afirman que estos microorganismos son omnipresentes, aunque el riesgo para personas sanas suele ser bajo. Separar las zapatillas utilizadas afuera de aquellas de uso doméstico disminuye considerablemente la entrada y propagación de sustancias potencialmente dañinas. Estudios revisados por Dallas Morning News y Cleveland Clinic resaltan que polvo, polen, plomo y compuestos tóxicos suelen quedar depositados en pisos y alfombras, exponiendo a los habitantes a riesgos evitables.

En Japón, no se trata
En Japón, no se trata únicamente de la limpieza del hogar, también tiene motivos espirituales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sin embargo, no se trata únicamente de una costumbre higiénica, sino una práctica oriunda de Japón que combina distintos factores prácticos, espirituales e históricos. Además de promover la higiene, tiene un efecto en el concepto filosófico que separa lo “impuro” del exterior y lo “puro” del interior. También es sinónimo de cortesía y respeto, ya que es una muestra hacia los anfitriones y el espacio compartido. En la cultura del país nipón, entrar calzado puede implicar pisotear la pureza del hogar.

El calzado y la “suciedad invisible” del exterior

Los zapatos actúan como vectores de microorganismos y contaminantes químicos. Según Dallas Morning News y la Cleveland Clinic, al caminar en espacios públicos, la suela recoge bacterias, virus, pesticidas, polvo y alérgenos. Estas partículas permanecen varios días en el hogar, se adhieren a superficies y pueden provocar desde molestias hasta enfermedades, sobre todo en niños, personas mayores y quienes padecen alergias.

La Universidad de Arizona, en un estudio, encontró que el 96% de los calzados analizados tenían bacterias coliformes y un 27% contenía Escherichia coli, asociada a infecciones gastrointestinales peligrosas. Según el doctor Daniel Sullivan de la Cleveland Clinic: “La mayoría contienen millones de bacterias. Los gérmenes que llevas a tu casa pueden vivir en el suelo durante días o más”.

Entre los microorganismos que ingresan
Entre los microorganismos que ingresan con el calzado figuran bacterias peligrosas, como Escherichia coli y Staphylococcus aureus (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los patógenos detectados figuran también Staphylococcus aureus, Clostridium difficile y cepas resistentes a medicamentos. Ciertas cepas de E. coli producen toxinas capaces de causar diarreas severas o incluso síndrome urémico hemolítico, un trastorno más peligroso para los pequeños.

No solo gérmenes: tóxicos y alérgenos

El riesgo del calzado externo no termina en los microorganismos. Según Dallas Morning News y la Clínica Cleveland, las zapatillas pueden transportar plomo, pesticidas, herbicidas y compuestos tóxicos del asfalto, que se adhieren con facilidad a la suela y entran al hogar al caminar sobre polvo urbano o césped tratado químicamente, revela un estudio científico.

La exposición al plomo resulta especialmente perjudicial para los niños, pues puede afectar su desarrollo cerebral y causar daños permanentes. Las mascotas, al lamerse las patas o pasar tiempo en el suelo, también pueden verse afectadas por estas sustancias. El polen y otros alérgenos que ingresan con el calzado intensifican los problemas respiratorios y las alergias, deteriorando la calidad del aire interior. El doctor Sullivan destaca que caminar con zapatos en casa dificulta el control de los síntomas alérgicos, ya que el polen termina suspendido en el ambiente doméstico.

Recomendaciones prácticas

Para reducir estos riesgos, los especialistas recomiendan dejar los calzados en la entrada de la casa. “Dejarlos en la puerta sigue siendo una buena idea para todos”, enfatizan Kang y Sturgeon según Dallas Morning News. La Clínica Cleveland sugiere habilitar espacios específicos como zapateros, cestas o cubículos cerca de la entrada.

Las pantuflas son alternativas sencillas
Las pantuflas son alternativas sencillas y prácticas para prevenir las bacterias (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ofrecer pantuflas o calcetines a las visitas es una alternativa práctica, especialmente para que los invitados se sientan cómodos al descalzarse. Si pedirlo verbalmente resulta incómodo, colocar carteles visibles puede ser suficiente para solicitar amablemente el retiro del calzado. Estas pequeñas adaptaciones del día a día ayudan a proteger la vivienda de bacterias y productos químicos provenientes del exterior.

El uso de calzado externo en el hogar impacta también en el mantenimiento de pisos y alfombras, detallan expertos. Las partículas de arena o piedras pueden rayar superficies de madera y deteriorar acabados, mientras que los tacos producen abolladuras.

Este hábito tiene un fuerte arraigo cultural en muchas regiones, como en Asia, donde descalzarse al entrar simboliza respeto y orden. Expertos en etiqueta, como Lisa Burdette de la Escuela de Etiqueta de Dallas, subrayan la importancia de establecer reglas claras sobre el uso de zapatos en casa para evitar malentendidos entre anfitriones e invitados.

La forma en la que cada persona decide cruzar el umbral del hogar marca una diferencia sustancial en la protección y el bienestar de quienes lo habitan. Adoptar la costumbre de prescindir de los zapatos dentro de casa puede convertirse en el primer paso hacia un ambiente más seguro y saludable.