Qué tienen que tener en cuenta los que se vacunaron contra el COVID-19 en el exterior

Cada vez más argentinos deciden viajar a aplicarse vacunas contra el nuevo coronavirus. Qué ocurre si esas fórmulas aún no se aplican en el país. La visión de los expertos consultados por Infobae

La dificultad para acceder a la inmunización hizo que naciera un controversial “servicio” o modalidad dentro del sector turístico: el turismo de vacunas (REUTERS)
La dificultad para acceder a la inmunización hizo que naciera un controversial “servicio” o modalidad dentro del sector turístico: el turismo de vacunas (REUTERS)

Muchos países comenzaron ya sus campañas de vacunación contra el COVID-19, pero solo un puñado de ellos logran un ritmo importante con una gran parte de sus habitantes que ya accedió a una o a las dos dosis de los antídotos. La dificultad para acceder a la inmunización hizo que naciera un controversial “servicio” o modalidad dentro del sector turístico: el turismo de vacunas.

Se trata de más que una moda: ciertas agencias de viaje internacionales ofrecen a sus clientes paquetes turísticos en donde ofrecen pasar unos días en lugares interesantes del globo y de paso conseguir de manera anticipada la tan ansiada inmunidad contra el virus SARS-CoV-2, irónicamente el virus responsable de causar la enfermedad por el nuevo coronavirus pero también una de las crisis más profundas en el turismo y todas sus áreas satélites.

Mientras el caso argentino sigue inmerso en los avatares que provoca la segunda ola, con una estacionalidad marcada por las bajas temperaturas, un contexto de alta transmisibilidad del virus SARS-COV-2, más letalidad y aparición de nuevas variantes; como telón de fondo, emerge la amenaza del resquebrajamiento del sistema de salud con riesgo permanente de colapso. En este marco, la necesidad de más vacunas es imperiosa, ni siquiera para lograr la pretendida inmunidad de rebaño porque para vacunar al 70% u 80% de la población argentina, se necesitarían entre 30 a 40 millones de vacunas disponibles.

La campaña de vacunación contra el coronavirus registró en la Argentina al día uno de este mes un total de 7.997.902 dosis administradas, de las cuales 7.025.492 corresponden a la primera aplicación, mientras que 972.410 completaron la dosificación. Las vacunas desarrolladas por laboratorios y centros de investigación en distintos países constituyen un recurso escaso en todo el mundo. Por esta razón, los protocolos sanitarios apuntan a priorizar y distribuir las vacunas contra el coronavirus de acuerdo a grupos de riesgo. Por el momento, en la Argentina se están aplicando tres vacunas contra el coronavirus: Sinopharm/Beijing, producida en China, AstraZeneca-Oxford, y la Sputnik V, desarrollada en Rusia.

“Si la vacuna tiene aprobación de una autoridad sanitaria en principio uno debería pensar que se trata de una vacuna segura" (REUTERS)
“Si la vacuna tiene aprobación de una autoridad sanitaria en principio uno debería pensar que se trata de una vacuna segura" (REUTERS)

En este contexto, Infobae consultó a especialistas sobre qué hay que tener en cuenta al aplicarse en el exterior una inoculación que aún no esté aprobada en nuestro país. “Si una persona tiene la posibilidad de viajar y vacunarse con cualquiera de las inoculaciones que están aprobadas por entidades locales no debería existir ningún tipo de riesgo. No hace falta que lo que uno elija recibir esté aprobado en la Argentina. Aquí, las vacunas que no están aprobadas no lo están porque no presentaron los papeles para su aprobación porque han decidido no venir al país, solo por eso”, manifestó en diálogo con este medio el infectólogo Ricardo Teijeiro.

En la misma línea, consultado por Infobae, Edgardo Bottaro, médico infectólogo de Helios Salud, sostuvo: “Si la vacuna tiene aprobación de una autoridad sanitaria en principio uno debería pensar que se trata de una vacuna segura. Sin embargo, si la vacuna requiriera de una segunda dosis, en Argentina todavía no hay esquemas que admitan de forma precisa la intercambiabilidad de marcas, con lo cual la segunda dosis debería ser de la misma vacuna aplicada en el sitio donde esté aprobada”.

Si un argentino se da en Estados Unidos la vacuna de Pfizer, al regresar a nuestro país no podría aplicarse una segunda dosis de la Sputnik V, por ejemplo. Si a mí un paciente me pregunta si puede viajar a Miami para darse una vacuna de Pfizer le aconsejo que se asegure de poder viajar de nuevo a los Estados Unidos luego de -como mucho- dos meses para darse la segunda dosis”, explicó a este medio el infectólogo Lautaro de Vedia, ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología.

"Si un argentino se da en Estados Unidos la vacuna de Pfizer, al regresar a nuestro país no podría aplicarse una segunda dosis de la Sputnik V, por ejemplo" (REUTERS)
"Si un argentino se da en Estados Unidos la vacuna de Pfizer, al regresar a nuestro país no podría aplicarse una segunda dosis de la Sputnik V, por ejemplo" (REUTERS)

¿Qué sucederá con las personas que esperan la segunda dosis de la vacuna Covishield?

Tras la decisión de India de discontinuar el envío de vacunas Covishield/AstraZeneca que producen para todo el mundo, debido a la crisis sanitaria que viven con récord de contagios y muertos (más de 350.000 infecciones diarias y 3000 fallecimientos), Argentina no contará por el momento con el segundo lote de 580.000 dosis que debían ser entregadas en marzo para completar la compra de 1.160.000 dosis.

La decisión de discontinuar la exportación de inoculantes provocó un interrogante en la Argentina. Es que las dosis comprometidas -que por ahora no van a llegar- iban a ser utilizadas para completar el esquema de vacunación de personas que fueron inmunizadas a fines de febrero y que deberían volver a ser convocadas antes de que termine mayo de acuerdo al esquema de diferimiento aprobado por el Comité Federal de Salud.

Ante esta realidad, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós explicó en conferencia de prensa que el nombre de la vacuna es lo que generó confusión. “Covishield es la vacuna de AstraZeneca fabricada en una empresa de India, pero es la vacuna de AstraZeneca, de tal manera que por más que India no exporte más vacunas por un período nosotros vamos a continuar la campaña con AstraZeneca a medida que gobierno nacional las reciba por los diferentes mecanismos que tiene”, aclaró el funcionario en referencia al mecanismo Covax o la producción en Latinoamérica con base en la Argentina y México.

El problema que emerge para esta solución es que AstraZeneca ha mostrado dificultades en cumplir con sus compromisos con el gobierno argentino (REUTERS)
El problema que emerge para esta solución es que AstraZeneca ha mostrado dificultades en cumplir con sus compromisos con el gobierno argentino (REUTERS)

“Así que a todas las personas que recibieron la vacuna de AstraZeneca de producción india lo que les decimos es que la segunda dosis será con AstraZeneca de producción en otro país, pero seguirá siendo la misma vacuna así que no tienen de qué preocuparse”, tranquilizó Quirós.

“La vacuna que viene de India es la Covishield, que es la misma fabricada por AstraZeneca. Es otra marca, pero la tecnología es la misma. No tendría que haber inconvenientes en aplicar la segunda dosis”, sostuvo De Vedia.

Con él coincidió el médico y jefe del Servicio de Infectología Infantil, Enrique Casanueva: “No conozco ningún trabajo publicado de intercambiabilidad, pero si uno se basa en otras vacunas como las de hepatitis, teóricamente podría funcionar, especialmente con vacunas con plataformas similares”.

El problema que emerge para esta solución es que AstraZeneca ha mostrado dificultades en cumplir con sus compromisos con el gobierno argentino. De hecho, el laboratorio emitió recientemente un comunicado para responder al malestar de algunas autoridades.

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