El tabú detrás de las disfunciones sexuales: por qué muchas personas demoran la consulta

El 54% de la población hospitalaria presenta alguna dificultad de este tipo. La sexóloga Viviana Wapñarsky explicó en Infobae al Mediodía cómo el pudor, la desinformación y los mandatos de género afectan la salud sexual

La falta de deseo sexual oculta en ocasiones dolor físico durante los encuentros o problemas de excitación
Guardar

Desde el Programa de Sexología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires estiman que el 54% de la población hospitalaria presenta alguna disfunción sexual. El dato incluye dificultades vinculadas con el deseo, la excitación, el orgasmo o el dolor.

Viviana Wapñarsky, psicóloga y sexóloga (MN 24.433) e integrante del programa, explicó en Infobae al Mediodía cuáles son las principales razones que llevan a demorar la búsqueda de ayuda.

PUBLICIDAD

“Más de la mitad todavía les cuesta consultar”, sostuvo. Y resumió los obstáculos que encuentra con frecuencia: “Un poco la vergüenza, un poco el pudor, un poco la desinformación y un poco que no saben que hay gente especializada que estudió muchísimo para poder ayudarlos”.

La dificultad, según señaló, también puede aparecer del lado de los profesionales. “A veces a los mismos médicos les cuesta derivar”, explicó. En algunos casos, esperan que sea el paciente quien introduzca espontáneamente el tema por considerar que preguntar sobre la vida sexual puede resultar invasivo.

Un hombre joven de torso desnudo, sentado en el borde de una cama en una habitación oscura, con una mano en la frente, mirando hacia abajo.
El 54% de la población hospitalaria del Hospital de Clínicas padece algún tipo de disfunción sexual (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para Wapñarsky, esa reserva pierde de vista el impacto que puede tener la sexualidad sobre el bienestar general. “Hoy por hoy sabemos, y está científicamente comprobado, que la sexualidad es un pilar de la calidad de vida”, afirmó.

PUBLICIDAD

Las disfunciones sexuales y la importancia de identificar el problema

La especialista explicó que una dificultad sexual puede manifestarse de diferentes maneras. Entre las consultas más habituales aparecen la falta de deseo, los problemas de erección, la eyaculación precoz y el dolor durante las relaciones.

La falta de deseo, en particular, puede esconder otros problemas. “Muchas veces consultan por falta de deseo y en realidad lo que pasa es que hay dolor”, señaló.

Según describió, una experiencia dolorosa puede llevar a evitar los encuentros sexuales y terminar interpretándose como una simple falta de ganas. “Es más fácil decir: ‘No tengo ganas’, que poder empezar a ver de dónde viene ese dolor o por qué tengo una disfunción eréctil”, explicó.

En los hombres, además, los mandatos asociados con la masculinidad pueden convertirse en una barrera. “Todavía siente que si tiene una disfunción eréctil o una eyaculación precoz, impacta su virilidad”, sostuvo.

Terapeuta de ricos genericas
El pudor y la desinformación retrasan la búsqueda de ayuda profesional frente a los problemas de salud sexual (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esa percepción puede retrasar la atención. “Le es difícil decir: ‘Che, tengo un problema sexual’. Entonces tarda más en consultar y, si tarda más en consultar, se hace más crónico y es más difícil resolver”, afirmó.

Estrés, cansancio y conflictos de pareja

Para la sexóloga, las dificultades sexuales no pueden analizarse únicamente desde lo físico. “La sexualidad es muy contextual”, definió. El estado de salud y los factores hormonales pueden influir, pero también la historia personal, el momento vital y los vínculos.

El estrés y el agotamiento cotidiano son algunos de los factores que pueden afectar el deseo. Las exigencias laborales y la falta de tiempo pueden dejar la intimidad para el final del día, cuando el cansancio ya ocupa un lugar central.

“Todo el día estuvimos a mil y dejamos para la noche el encuentro sexual, que en realidad es cuando estamos más cansados y menos ganas tenemos”, describió.

Los problemas de pareja también pueden trasladarse al ámbito sexual. “Cuando no nos estamos llevando bien con nuestra pareja, algo está pasando ahí que no lo decimos y se impacta el área sexual”, explicó.

Por eso, una consulta por falta de deseo, dolor o dificultades de excitación puede requerir una mirada que contemple tanto los aspectos físicos como los emocionales y vinculares.

Un hombre de camisa azul y pantalón oscuro se para con las manos cruzadas sobre la ingle, frente a una pared clara
El estrés cotidiano, el cansancio y los conflictos de pareja influyen directamente en la intimidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La presión por “rendir” y la pornografía como fuente de aprendizaje

Wapñarsky también habló sobre los cambios en las prácticas sexuales de adolescentes y jóvenes. Aunque existen investigaciones que registran una menor frecuencia de relaciones sexuales entre las nuevas generaciones, consideró que ese fenómeno no debe interpretarse necesariamente como un problema.

“Hoy por hoy hay muchos intereses y los jóvenes tienen muchas cosas con las cuales ocupar su tiempo”, sostuvo. En ese contexto, destacó la importancia de la educación sexual para que puedan decidir sobre su propia intimidad. “Pueden elegir si quieren o no quieren tener relaciones sexuales”, afirmó.

La especialista también cuestionó la presión social que vincula una mayor cantidad de relaciones con un mejor desempeño sexual. “Hay como un mandato de que cuanto más relaciones sexuales hay, cuanto más sexual sos, sos más piola, mejor sos”, señaló.

Frente a esa lógica, remarcó que no existe una frecuencia universal que determine qué es una vida sexual satisfactoria. “No hay números que sean normales, no hay una sexualidad normal. Es la sexualidad que es buena para cada pareja y para cada persona”, explicó.

Otro de los desafíos aparece en el acceso temprano a contenidos pornográficos. Para Wapñarsky, la pornografía ocupó en muchos casos un lugar que debería corresponder a la educación sexual.

El vínculo oculto entre masturbación, pornografía y la soledad: la alarma de un psiquiatra de Harvard
La pornografía suele ocupar el rol de la educación sexual en jóvenes y crea expectativas distorsionadas (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Se ha convertido en educador sexual”, afirmó. La exposición puede llevar a que adolescentes construyan expectativas sobre las relaciones a partir de representaciones que no reflejan necesariamente la experiencia real. “Van creando modelos en su cabeza de cómo debe ser la sexualidad”, explicó. En ese sentido, remarcó: “La pornografía es ficción, básicamente”.

Un abordaje personalizado

El Programa de Sexología del Hospital de Clínicas cuenta con un equipo interdisciplinario que analiza cada caso y determina qué tipo de acompañamiento necesita la persona.

La especialista remarcó que no existe una solución única. “No hay un solo camino para resolver las disfunciones sexuales, es artesanal, caso por caso”, sostuvo.

El abordaje puede incluir aspectos médicos, psicológicos, emocionales o vinculares, según las características de cada situación. Y, en muchos casos, el problema puede resolverse. “Muchas de las disfunciones sexuales se resuelven”, afirmó.

Por eso, ante una dificultad que genera malestar o afecta la vida íntima, Wapñarsky recomendó hablar del tema y buscar orientación profesional en lugar de naturalizarlo.

“Anímense a consultar, anímense a empezar a hablar de lo que les pasa, porque hablando es el primer paso para poder resolver algo que nos incomoda”, sostuvo.

Y cerró con una definición que resume su mirada: “La sexualidad es placer. Si tu sexualidad no tiene que ver con el placer y te angustia un poquitito, consultá, porque hay mucha gente que puede ayudarte”.

–

Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.

• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.

• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.

• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan.

• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé.

• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich

Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD