
JUEVES, 10 de abril de 2025 (HealthDay News) -- Los bebedores empedernidos tienen un mayor riesgo de desarrollar lesiones cerebrales asociadas con problemas de memoria y pensamiento, señala un estudio reciente.
Las personas que beben ocho o más bebidas alcohólicas a la semana tienen un mayor riesgo de arteriolosclerosis hialina, o un engrosamiento y estrechamiento de las pequeñas arterias que alimentan el cerebro, reportaron los investigadores en la edición del 9 de abril de la revista Neurology.
Esta afección dificulta el flujo sanguíneo, lo que puede dañar el cerebro con el tiempo, apuntaron los investigadores. Aparece como lesiones o áreas de tejido dañado en el cerebro.
"El consumo excesivo de alcohol es un importante problema de salud global vinculado con un aumento de los problemas de salud y la muerte", señaló el investigador principal, Alberto Fernando Oliveira Justo, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo, en Brasil.
"Nuestra investigación muestra que el consumo excesivo de alcohol es perjudicial para el cerebro, lo que puede conducir a problemas de memoria y pensamiento", añadió Justo en un comunicado de prensa.
En el estudio, los investigadores analizaron autopsias cerebrales tomadas de casi 1,800 personas que murieron a una edad promedio de 75 años.
Las autopsias buscaron signos de lesión cerebral, incluidos ovillos de tau asociados con la enfermedad de Alzheimer, así como casos de arteriolosclerosis hialina.
Los familiares respondieron preguntas sobre los hábitos de consumo de alcohol del difunto, y los investigadores compararon el consumo de alcohol de cada persona con el estado de su cerebro.
Los investigadores definieron una bebida como tener 14 gramos de alcohol. Eso es aproximadamente 12 onzas de cerveza, 5 onzas de vino o 1.5 onzas de licores destilados.
Los bebedores empedernidos tenían un 133 por ciento más de probabilidades de sufrir lesiones cerebrales que los que nunca bebían, muestran los resultados.
De forma similar, los bebedores empedernidos anteriores tenían unas probabilidades un 89 por ciento más altas de lesiones cerebrales, mientras que los bebedores moderados que bebían siete o menos bebidas a la semana tenían un riesgo un 60 por ciento más alto, apuntaron los investigadores.
Los bebedores empedernidos también tenían un mayor riesgo de desarrollar ovillos de tau, un 41 por ciento más que los no bebedores, muestran los resultados.
El consumo excesivo de alcohol en el pasado también se asoció con un encogimiento del cerebro y unas peores capacidades cognitivas, apuntaron los investigadores.
Por último, los bebedores empedernidos morían un promedio de 13 años antes que los que nunca bebían, encontraron los investigadores.
"Encontramos que el consumo excesivo de alcohol se vincula directamente con señales de lesiones en el cerebro, y esto puede provocar efectos a largo plazo en la salud del cerebro, lo que podría afectar a la memoria y las capacidades de pensamiento", dijo Justo. "Comprender estos efectos es crucial para la concienciación sobre la salud pública y para seguir implementando medidas preventivas para reducir el consumo excesivo de alcohol".
Más información
Los Institutos Nacionales de la Salud ofrecen más información sobre los efectos del alcohol en el cerebro.
FUENTE: Academia Americana de Neurología, comunicado de prensa, 9 de abril de 2025
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