
El jugo de naranja es una bebida obtenida al exprimir esta fruta cítrica. Su consumo creció significativamente en el siglo XX gracias al desarrollo de métodos como la pasteurización y la producción de concentrados congelados.
La fruta es originaria de Asia, principalmente de China e India. Su cultivo data de hace 4 mil años. A finales de la Edad Media, persas y árabes extendieron el cultivo de la naranja agria por el Mediterráneo. Se presume que las primeras naranjas dulces conocidas en América fueron introducidas por los españoles.
La naranja tiene alto contenido de agua y un escaso valor energético. Es reconocida por su contenido en vitamina C, aunque también abundan otros nutrientes.
Contiene también beta-caroteno, responsable de su color característico, y ácido cítrico, que potencia la acción de la vitamina C. También tiene fibra que se encuentra sobre todo en la parte blanca, entre la pulpa y la corteza, y que muchas veces se elimina.
Una naranja mediana o un vaso de jugo cubren el 100% de las recomendaciones diarias de vitamina C para una persona adulta, según la Procuraduría Federal del Consumidor de México.
El jugo de la naranja es valorado por su sabor, versatilidad y beneficios nutricionales. Aporta vitamina C, hierro y folato, nutrientes esenciales que fortalecen el sistema inmunológico y contribuyen a la salud en general.

“Se puede tomar jugos de naranja naturales todos los días. Pero hay que tener en cuenta el estado de salud de cada persona”, dijo a Infobae el médico Leonardo Sivak, coordinador Grupo de Nutrición Renal de la Sociedad Argentina de Nefrología. “En personas que ya tiene cálculos renales específicos y las tienen insuficiencia renal, hay que tomar precauciones y las indicaciones no son las mismas que la población sana con respecto al consumo de jugo de naranja”, señaló.
“Las personas sanas deberían tomar jugo de naranja sin agregarle azúcares. Se debería considerar que en los productos que son jugos procesados, se pueden perder varias de las propiedades de la fruta”, agregó.
“En personas que tienen la glucemia alterada, con prediabetes o diabetes, es mejor el consumo de la fruta entera. En el caso de la naranja, se la debería pelar y comerla en trozos. Esto hace que la absorción del azúcar de la fruta sea más lenta por el proceso digestivo y el aporte de fibras”, explicó Carolina Gómez Martín, miembro de la Sociedad Argentina de Diabetes. “El jugo es de absorción muy rápida. Además, para la preparación de un vaso de jugo suelen ser necesarias más de una naranja”, precisó.
La Fundación Española del Corazón señala en su web que para las personas diabéticas “al día se recomienda tomar 3 piezas de fruta” y recomienda “arándanos, frambuesa, grosella, limón, melón, mora, pomelo, sandía, albaricoque, ciruela, fresa, fresón, granada, kiwi, manzana, mandarina, maracuyá, melocotón, naranja, nectarina, papaya, paraguaya, pera, piña” y evitar, en cambio, “el consumo de aquellas frutas con un mayor contenido en azúcar como son: breva, caqui, cereza, chirimoya, higo, mango, níspero, plátano, uva, piña en almíbar, melocotón en almíbar, uva pasa, dátil, dátil seco e higo seco”.
¿Qué le pasa en los riñones si se toma jugo de naranja a diario?

Aunque el agua es la mejor opción, otros líquidos, como las bebidas cítricas, también pueden ayudar a evitar las piedras en los riñones.
“Algunos estudios muestran que las bebidas cítricas, como la limonada y el jugo de naranja, protegen contra las piedras en los riñones porque contienen citrato, lo que impide que los cristales se conviertan en piedras”, informó el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón de los Estados Unidos.
Una revisión publicada en la revista Nutrients destacó que el jugo de naranja eleva los niveles de citrato en la orina. Este compuesto inhibe la formación de cristales de oxalato de calcio, principal componente de los cálculos renales. Además, el jugo de naranja mejora el pH urinario, generando un entorno menos propenso a la formación de cálculos de ácido úrico.
A pesar de sus beneficios, el contenido de azúcares naturales del jugo puede incrementar los niveles de oxalato urinario si se consume en exceso. Este factor podría contrarrestar algunas de sus propiedades beneficiosas.
¿Cómo tomar jugo de naranja para evitar cálculos renales?

Para prevenir cálculos renales, se recomienda consumir jugo de naranja fresco y sin azúcares añadidos. Un vaso pequeño diario, aproximadamente 200 ml, es suficiente para aumentar los niveles de citrato urinario sin exponer al cuerpo a un exceso de calorías o azúcares.
Los jugos procesados que incluyen conservantes o azúcares adicionales pueden reducir la eficacia del citrato como protector renal.
¿Qué otras afecciones ayuda a prevenir el jugo de naranja?

El jugo de naranja también protege contra otras afecciones. Su contenido de vitamina C refuerza el sistema inmunológico y ayuda a combatir resfriados comunes, según informó WebMD.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, el folato presente en el jugo es esencial para prevenir defectos en el tubo neural durante el embarazo.
Además, su contenido de antioxidantes, como los flavonoides, reduce la inflamación y protege contra enfermedades cardiovasculares.
Si se consume con pulpa, el jugo aporta pequeñas cantidades de fibra, lo que contribuye a la salud intestinal y puede disminuir el riesgo de diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.
¿Cuáles son todos los beneficios del jugo de naranja?

El jugo de naranja ofrece múltiples beneficios para la salud. Es una fuente rica en vitamina C, folato, potasio y antioxidantes.
Su consumo regular protege los riñones al prevenir la formación de cálculos y fortalece el sistema inmunológico. También contribuye al desarrollo fetal saludable, reduce la inflamación y mejora la digestión.
Aunque tiene múltiples beneficios, debe consumirse con moderación. Optar por jugo fresco, sin azúcares añadidos y en cantidades moderadas, asegura un equilibrio entre sus propiedades saludables y los riesgos asociados al exceso de azúcares naturales.
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