
(Robin Foster - HealthDay News) - Tener hipocondría grave puede provocar horas de preocupaciones innecesarias, pero en un giro irónico, una nueva investigación muestra ahora que también podría acortar la vida.
Una nueva investigación sueca encontró que las personas diagnosticadas con un miedo excesivo a una enfermedad grave tendían a morir antes que las personas que no se preocupan constantemente por su salud.
“Muchos de nosotros somos hipocondríacos leves. Pero también hay personas en el otro extremo del espectro que viven en un estado perpetuo de preocupación, sufrimiento y rumiación sobre tener una enfermedad grave”, dijo a Associated Press el Dr. Jonathan Alpert, del Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York.
La hipocondría, ahora llamada trastorno de ansiedad por enfermedad, es una afección poco frecuente en la que las personas no pueden deshacerse de sus miedos a pesar de los exámenes normales y las pruebas de laboratorio. Algunos pueden cambiar de médico repetidamente, mientras que otros evitan la atención médica.

Las personas con el trastorno están sufriendo, y “es importante tomarlo en serio y tratarlo”, dijo Alpert, quien no participó en el nuevo estudio. El tratamiento puede incluir terapia cognitivo-conductual, técnicas de relajación, educación y, a veces, antidepresivos.
En el estudio, publicado el miércoles en la revista JAMA Psychiatry, abordó “una clara laguna en la literatura”, dijo a la AP el investigador principal, David Mataix-Cols, del Instituto Karolinska, en Suecia.
"Tuvimos suerte", dijo, porque el sistema sueco de clasificación de enfermedades tiene un código separado para la hipocondría, lo que permite a su equipo analizar datos de miles de personas en el transcurso de 24 años.
Entre los que recibieron el diagnóstico, el riesgo de muerte por suicidio fue cuatro veces más alto que entre sus pares que no tenían la afección.

Las tasas generales de mortalidad también fueron más altas en las personas con hipocondría, 8,5 frente a 5,5 por cada 1.000 años-persona. Las personas con la afección murieron más jóvenes que las que no la tenían, una edad media de 70 frente a 75. Su riesgo de muerte por enfermedades circulatorias y respiratorias también fue mayor. La única excepción a la regla fue con el cáncer.
Pero decir a los pacientes que tienen la afección puede ser difícil, porque sienten que se les acusa de imaginar la enfermedad, anotó Alpert.
“Se necesita mucho respeto y sensibilidad transmitida a los pacientes de que esto en sí mismo es un tipo de afección, que tiene un nombre”, dijo. “Y, afortunadamente, hay buenos tratamientos”.
Más información. Visite la Clínica Cleveland para obtener más información sobre la hipocondría.
FUENTE: JAMA Psychiatry, 13 de diciembre de 2023; Prensa Asociada
*HealthDay Reporters ©The New York Times 2023
Últimas Noticias
Las legumbres se destacan como la mejor fuente de fibra para la salud digestiva, según expertos
Incluir estos alimentos permite que más personas puedan mejorar su digestión, regular funciones vitales y mantener el equilibrio corporal, según nutricionistas y organismos internacionales

La foca más grande del mundo y su piojo: un vínculo oculto y milenario que revela secretos del océano
En el marco del Día Internacional del mamífero, un equipo de científicos, que incluye argentinos, develó cómo un diminuto parásito puede sobrevivir en condiciones extremas junto a una de las mayores especies marinas del hemisferio sur

Día Mundial del Agua: el reto global de garantizar acceso seguro para millones antes de 2030
En muchas regiones del mundo, una necesidad básica sigue siendo un privilegio. Las cifras y los desafíos detrás de una carrera contrarreloj que definirá el bienestar de millones en los próximos años

Cuál es el valor normal de colesterol LDL, según las nuevas guías de valores sugeridos
Las pautas médicas actualizadas son clave para prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares. Los detalles

Presión arterial alta: factores que aumentan el riesgo y cómo reducirla
Expertos de Harvard Health Publishing señalaron que la edad y la genética son factores clave, pero advirtieron que conductas cotidianas pueden empeorar el cuadro, con mayor riesgo de complicaciones



