Nuevas variedades de banana buscan transformar la producción del norte argentino

Un programa de mejoramiento desarrolló líneas avanzadas de banana Cavendish con mayor rendimiento, calidad comercial y mejor adaptación a distintos mercados del norte del país

Guardar
Un programa de mejoramiento desarrolló
Un programa de mejoramiento desarrolló líneas avanzadas de banana Cavendish con mayor rendimiento, calidad comercial y mejor adaptación a distintos mercados del norte del país (inta)

Durante más de veinte años, la investigación pública trabajó de manera sostenida para resolver uno de los principales desafíos del cultivo de banana en la Argentina: producir fruta de calidad uniforme, con buenos rendimientos y adaptada a las condiciones del norte del país. Ese proceso hoy muestra resultados concretos.

En INTA, un equipo de investigación logró consolidar 30 líneas avanzadas de banana Cavendish que superan el rendimiento promedio nacional y presentan mejor comportamiento frente a enfermedades.

¿Qué cambia para los productores cuando la genética empieza a jugar a favor?

El trabajo incluyó la medición
El trabajo incluyó la medición sistemática de variables fenológicas, productivas y agronómicas, junto con el análisis de marcadores moleculares. (inta)

Un proceso largo, con foco en el campo

Los desarrollos se llevaron adelante en Laguna Naineck, donde se evaluaron los materiales a lo largo de más de cuatro ciclos productivos. El trabajo incluyó la medición sistemática de variables fenológicas, productivas y agronómicas, junto con el análisis de marcadores moleculares.

A partir de esa información, se seleccionaron 12 clones élite que fueron organizados en tres grupos, según su destino comercial: mercado nacional, regional y local.

Diferentes mercados, distintas soluciones

Las variedades pensadas para el mercado nacional se caracterizan por su porte medio, pseudotallos de buen diámetro y cáscara firme, una combinación clave para el transporte a largas distancias.

Estos materiales alcanzan rendimientos superiores a las 33 toneladas por hectárea y ofrecen una calidad comercial que permite competir con fruta importada.

Para los circuitos regionales, que abastecen zonas productivas y de consumo intermedio, se desarrollaron líneas con pseudotallos robustos, buen rendimiento y tolerancia moderada a la Sigatoka amarilla, una de las principales enfermedades foliares del cultivo. Si bien requieren cuidados específicos en la poscosecha, representan una alternativa sólida para mercados de mediana distancia.

En el caso del mercado local, las nuevas variedades se destacan por un mayor número de dedos por racimo, un atributo valorado en la venta directa, donde la banana se comercializa por docena. Aunque su cáscara es más sensible al transporte, combinan rendimientos medios a altos con buena calidad organoléptica.

Estabilidad productiva y rentabilidad

El enfoque del programa no apunta a una única variedad, sino a un conjunto de materiales que permitan elegir según las condiciones de manejo y los objetivos comerciales de cada productor.

En este esquema, las variedades élite explican entre el 18 y el 20 % de la rentabilidad del cultivo, mientras que el resto depende del manejo y del uso de tecnologías adecuadas. Por eso, el acompañamiento técnico resulta clave para expresar el potencial de cada línea.

Un cultivo con peso regional

La banana es una actividad tradicional en provincias del norte argentino, donde cumple un rol social y económico relevante, especialmente para la agricultura familiar.

En este contexto, el trabajo conjunto permite sostener ensayos de largo plazo, multiplicar materiales y responder a la demanda tecnológica del sector.

Con estos avances, el mejoramiento genético se consolida como una herramienta estratégica para aumentar la productividad, fortalecer la competitividad y avanzar hacia una producción de banana nacional más eficiente y adaptada a las condiciones del norte del país.

Fuente: Inta