
“Urgente e innegociable: para 2030, deben estar terminadas las obras del Plan Maestro del Río Salado”, advirtieron desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), en un comunicado en el que subrayan que “desde hace nueve meses, los productores y habitantes de una amplia zona de la provincia de Buenos Aires —sobre todo en su región central— vienen enfrentando una inundación como no se veía desde hace muchos años”.
Agregan que “este evento climático, que por ahora no muestra señales de retroceder, expuso con crudeza reclamos que venimos planteando desde CARBAP hace tiempo ante autoridades municipales, provinciales y nacionales”.
“Todos, sin excepción, cargan con una cuota de responsabilidad que ya no pueden esquivar”, subrayaron desde la entidad que preside Ignacio Kovarsky.

Más de 5 millones de hectáreas inundadas o afectadas
En la cuenca del río Salado —unos 17 millones de hectáreas— según cálculos realizados sobre imágenes satelitales tomadas entre el 11 y el 13 de noviembre, se registran aproximadamente 2.000.000 hectáreas inundadas/anegadas y casi 3.800.000 de hectáreas afectadas.
Al referirse a la superficie afectada, aluden al área aun sin agua visible que no posee condiciones mínimas para avanzar con las labores de siembra: falta de piso, caminos intransitables y ausencia total de accesibilidad para maquinaria. En los hechos, son hectáreas que quedaron fuera de producción.
Desde CARBAP “exigimos a los tres niveles de gobierno que asuman su responsabilidad. Y establecemos un objetivo concreto, urgente e innegociable: Para el año 2030, las obras del Plan Maestro del Río Salado deben estar terminadas en su totalidad”, reclamaron.

Calificaron a la petición como “una obligación moral, productiva y social, dado que estamos hablando de millones de hectáreas productivas, miles de familias rurales y millones de bonaerenses afectados directa e indirectamente”.
Para CARAP “falta decisión política”
“No pedimos lo imposible. No hablamos de tecnologías revolucionarias ni de colocar una misión tripulada en Marte. Se trata de canales, puentes y obras hidráulicas básicas, para las cuales Argentina cuenta con técnicos, ingenieros y maquinaria disponible”, detallaron en el documento público.

“La capacidad existe; lo que falta es decisión política. Y frente a quienes repiten que “no hay plata”, la respuesta es simple y contundente: en esta cuenca sí hay plata, la generan los productores y la recaudan los tres niveles del Estado todos los años”, destacaron.
“Las inundaciones no esperan. La producción no espera. La familia rural, la educación, la salud, la seguridad y el futuro del interior productivo tampoco pueden seguir esperando”, concluye el comunicado de CARBAP.
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