
La lechería argentina se prepara para cerrar 2025 con niveles históricos de producción. Así lo aseguró en Chacra Agro Continental Ércole Felippa, presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL), quien adelantó que el sector alcanzará entre 11.400 y 11.500 millones de litros, superando los registros de los últimos años.
“Este año no solo recuperamos lo perdido en 2024, sino que vamos a superar la producción de 2023 y ubicarnos en niveles récord”, señaló Felippa. El dirigente recordó que la actividad venía de dos campañas consecutivas afectadas por la sequía, políticas intervencionistas y controles de precios que desalentaron la inversión.
Entre los factores que impulsaron la recuperación mencionó la eliminación definitiva de las retenciones a las exportaciones lácteas y la decisión oficial de “no intervenir en el mercado, porque esas distorsiones terminan acobardando al productor”. A ello se sumó un escenario internacional favorable en materia de granos, con precios relativos del maíz y la soja que redujeron costos y mejoraron la rentabilidad.

En cuanto al mercado externo, Felippa subrayó que Brasil continúa siendo el principal destino de la leche en polvo argentina dado que su producción, pese a haber crecido en los últimos años, no alcanza para cubrir el consumo interno de casi 200 millones de habitantes.
Sobre la situación del productor, precisó que el precio promedio ronda los 471 pesos por litro, según datos oficiales, y que los plazos de pago se acortaron a poco más de 30 días en promedio.
De cara al futuro, Felippa advirtió que el desafío no pasa solo por la coyuntura cambiaria sino por una agenda de competitividad integral. “Si creemos que la competitividad del sector depende únicamente del tipo de cambio, volveremos a cometer los errores del pasado”, afirmó. En ese sentido, reclamó una reforma impositiva que involucre no solo al gobierno nacional, sino también a provincias y municipios.
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