
Durante septiembre de 2024, desde Argentina se importaron 703.699 toneladas de soja, un récord histórico para el mes, y 8,8% por encima de igual mes del año pasado. En tanto que el acumulado durante la campaña supera ampliamente el promedio de las anteriores, según señal un informe elaborado por los analistas Blas Rozadilla y Emilse Terré para la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Según los datos de importaciones vegetales certificadas publicados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), durante los seis meses que transcurrieron de la actual campaña comercial, las importaciones de la oleaginosa acumularon 4,46 millones de toneladas, un volumen inferior a los 7 millones de toneladas que se importaron en la primera mitad de la campaña pasada, que resultó gravemente afectada por la histórica sequía. Si se compara el ciclo 2023/24 con el promedio de las 5 campañas anteriores, sin considerar la 2022/23, el volumen importado está 58,4% por encima.
El informe parte de los datos de comercialización publicados semanalmente por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Se observa que se comprometieron 28,9 millones de toneladas al 25/9/2024, lo que representa un 58% de la producción. Esto marca un atraso en el avance de los negocios de 12 puntos porcentuales con relación al promedio de las últimas 5 campañas, sin considerar la 2022/23 fuertemente afectada por la sequía.

Este avance más lento en la comercialización, explican los analistas, se debe principalmente a menores compras del sector industrial que, en promedio y como proporción de la producción, ha adquirido un 24,2% menos de soja en el mercado interno que en el período de referencia.
El informe señala que, en la primera semana de la segunda quincena de septiembre el volumen de soja operado volvió a superar las 200.000 toneladas, cosa que no sucedía desde la segunda semana de agosto, cuando ese registro se logró por primera vez. En tanto, que en la semana siguiente “se rompió una nueva barrera al alcanzar las 326.600 toneladas, un 45% más que en la anterior”. En términos diarios, el volumen operado pasó de un promedio de 18.000 toneladas durante la primera mitad del mes pasado, a 45.000 en la tercera semana, para luego ubicarse en más de 65.000 en la semana pasada.
En cuanto al maíz, el escenario es similar. Considerando los contratos con vencimiento en abril y julio, correspondientes a la cosecha nueva de maíz temprano y tardío respectivamente, el volumen operado superó las 300.000 toneladas en la semana pasada y también viniendo de más de 200.000 en la semana previa.
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