
En el peronismo las proyecciones sobre la continuidad de las PASO están divididas. Cada vez hay más dirigentes que creen que el Gobierno logrará tumbarlas y complicarle así el camino de la organización electoral a la oposición. El viaje a París de Javier Milei con 13 gobernadores, donde el Jefe de Gabinete, Diego Santilli, avanzó en las negociaciones por la reforma política, puede convertirse en una parada clave para el objetivo de la Casa Rosada.
Tal como relató Infobae ayer, el oficialismo cree tener los votos para suspender las elecciones primarias. Para lograrlo tendrá que jugar fuerte en el toma y daca, y acordar no competir en algunas provincias, o hacerlo con candidatos de bajo perfil, frente a algunos mandatarios que están dispuestos a apoyar. En Balcarce 50 hace tiempo que ven como un movimiento clave quitar las PASO y minar el campo electoral de la oposición.
PUBLICIDAD
Si la herramienta electoral queda sin efecto en lo que resta del semestre, el PJ entrará en una etapa donde la presión sobre la cúpula de dirigentes nacionales se multiplicará. Las caras más visibles del espacio tendrán que resolver cómo ordenar a tantas tribus que subsisten en el justicialismo y afrontarán un debate espeso, en el medio de las divisiones internas que sacuden al esquema político.

La viabilidad de la interna es un tema que da vueltas por varias oficinas peronistas. ¿Es posible ordenar una competencia a nivel nacional? ¿Cómo se financiaría esa elección? ¿Qué injerencia podría tener el gobierno nacional? ¿Están todos los sectores dispuestos a acompañar a un eventual ganador? ¿Cómo puede el peronismo dar una imagen de confianza frente a un electorado hastiado de la política y los políticos?
PUBLICIDAD
Hay diferentes análisis a la orden del día dentro del ecosistema justicialista. Algunos consideran que la eventual ausencia de las PASO podría generar una fractura expuesta de la fuerza política. Es un porcentaje menor el que lo sostiene. La gran mayoría advierte que, aunque quede un tendal de heridos en el camino, el peronismo tendrá la suficiente capacidad como para organizarse antes de que se venzan los plazos electorales. “De alguna forma nos vamos a poner de acuerdo”, suele decir un dirigente de larga trayectoria en el kirchnerismo.
Si las PASO se eliminan, empezará a crecer, lentamente, la idea de un candidato de consenso. Si bien no es la opción que más validada está dentro del peronismo, una posible caída de la herramienta electoral obligará al espacio político a considerar, con mayor detenimiento, otras opciones. Entre ellas lograr un acuerdo de unidad en la cúpula pero, a diferencia de las últimas elecciones, donde la mesa en el que se decida sea más horizontal y poblada.
PUBLICIDAD

En gran parte del peronismo quieren suprimir la posibilidad de que el próximo candidato sea señalado a dedo. Pero ya no alcanza con ponerle un freno al dedo de Cristina Kirchner, tampoco ven sustentable que ese consenso tenga el aval Sergio Massa. Si hay acuerdo, tiene que ser con más actores en la mesa. No solo porque el poder está mucho más subdividido que seis años atrás, sino también porque el próximo candidato, si no es electo por competencia, debería ser legitimado por una mayoría.
En ese camino hacia hacia la decisión final está Sergio Uñac, que el jueves ofició de anfitrión de Máximo Kirchner y un grupo de legisladores que son, en su mayoría, parte del kirchnerismo. En San Juan estuvieron Juliana Di Tullio, Paula Penacca, Sergio Berni, Víctor Santa María y José Glinski, entre otros. Todos dirigentes que reivindican la conducción de Cristina Kirchner y consideran que, el peronismo en su conjunto, debería pelear por la posibilidad de que la ex presidenta tenga chances de competir el año que viene.
PUBLICIDAD
La bandera discursiva de “Cristina presidenta” fue levantada por Máximo Kirchner durante varios de los actos que tuvieron lugar en la extensa jornada sanjuanina. Pero, en esta oportunidad, hubo una acotación particular. “Nuestra candidata es Cristina, pero eso no quita que un sanjuanino quiera caminar el país. Néstor empezó a caminar para el 2007 y fue en el 2003. Después está la vida, la historia, y las hendijas de la historia”, aseguró el líder de La Cámpora al diario El Tiempo de San Juan.

La presencia de Kirchner y una delegación de legisladores del mundo K fue un claro guiño de CFK al ex gobernador de San Juan, que es uno de los precandidatos que tiene el peronismo para el 2027. El senador viene recorriendo el país con una propuesta más terrenal y artesanal, y con un discurso muy anclado en las economías regionales y la necesidad de que la mirada del interior tenga mayor protagonismo en la primera línea de decisiones de la fuerza política.
PUBLICIDAD
En el universo justicialista algunos interpretaron ese guiño como una forma de profundizar las diferencias con Kicillof en el camino del proceso electoral. Nadie es capaz de asegurar que Uñac puede terminar siendo el candidato avalado por la ex presidenta, pero después de la jornada del jueves el caudal de especulaciones se multiplicó y se diversificó por las entrañas del armado político.
Kirchner viene sumando varias actividades en el interior del país y está construyendo un perfil nacional. Es una forma de mimetizar el proyecto histórico encarnado por CFK con su figura. Una continuidad. El cristinismo debe estar preparado por si al final del camino el peronismo en vez de confluir, termina explotando. Máximo Kirchner es la expresión genuina del poder político y territorial de la ex presidenta, aunque el carácter transitivo tenga sus limitaciones.
PUBLICIDAD
En la otra vereda peronista, Axel Kicillof sigue trabajando en armar, de abajo para arriba, una castillo de voluntades en distintas provincias. Muchas veces por los márgenes de la dirigencia principal, pero siempre convencido de que en el momento de las determinaciones, lo poco o mucho que haya juntado, será superior a lo que puedan poner sobre la mesa otros precandidatos.

Esta semana envió un mensaje a una nueva filial del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Mendoza, donde volvió a hacer hincapié en que la discusión electoral del año que viene atraviesa los provincialismos y las rencillas internas. “El problema que tiene el país es nacional, no va a tener una solución provincial”, precisó en un mensaje destinado al local abierto en Guaymallén.
PUBLICIDAD
“Sé que es difícil y arduo en muchos lugares. Hay que dar las batallas que haya que dar. Hay que abrir los brazos y salir a militar”, agregó en el final de ese mensaje, aceptando las limitaciones de la edificación. Kicillof es consciente que armar un esquema propio en el interior, sobre todo en una provincia como Mendoza, donde hay un marcado perfil anti kirchnerista del electorado, es una tarea muy compleja. Pero apuesta a un camino donde lo único que sirve es sumar, sin contar la cantidad o la injerencia real de lo que se sume.
El Gobernador quiere demostrar que no se va a encerrar en un armado bonaerense, sino que va a avanzar en la construcción nacional que, a medida que pasen las semanas, tomará mayor velocidad. Y, además, quiere dejar flotando la idea de que tiene que haber una articulación nacional que permita llegar al poder real de la Casa Rosada para que haya, posteriormente, un cambio en las provincias.
PUBLICIDAD
Hace ya tiempo que Kicillof fue elegido como el principal rival del gobierno de Milei. Tanto el Presidente como el ministro de Economía, Luis Caputo, lo traen a colación cada semana con el fin de polarizar al máximo los modelos económicos y políticos. Es, en palabras del principal funcionario económico del Gobierno, el “anticristo”. Toda una definición que marca una jugada electoral de fondo. La exploración de lo que llaman el “riesgo kuka”, como un escudo de defensa ante los indicadores negativos de la economía argentina.
En Balcarce 50 están convencidos que enaltecer a Kicillof es el mejor movimiento para contrarrestar el avance de la oposición hacia las elecciones. El Gobernador, en tanto, se posiciona como la cara más visible del antimileismo y trata, entre tantas presiones y críticas, de mantener a flote su proyecto político sin entre en las guerrillas del submundo justicialista. Una pelea por la subsistencia.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Con los números ajustados para el quórum, la oposición apela a la presión social para derogar el DNU 70
El oficialismo aún no definió una estrategia pero confía en su vínculo con los gobernadores del norte para voltear la sesión, que será el mismo día que la Marcha Universitaria Federal

El Coloquio de IDEA y la incertidumbre electoral: el debate empresario sin respuestas políticas claras
La 62ª edición del encuentro en Mar del Plata reveló una dirigencia empresaria ansiosa por planificar en medio de una escena política fragmentada, donde las certezas escasean y las definiciones sobre las primarias siguen sin resolverse

El trabajo silencioso de Bullrich, los plazos electorales que evalúa y el conflicto que evita Javier Milei
La jefa del bloque libertario en el Senado continúa dando señales de independencia. El Presidente comenzó a construir nuevamente un vínculo con los aliados para avanzar con las reformas. El choque de intereses y las advertencias que se acrecientan

Sigue la motosierra: el Gobierno prepara un decreto con un plan de retiros voluntarios para empleados públicos
La medida se anunciará oficialmente en los próximos días y la inscripción comenzará en noviembre. Abarcará a trabajadores de la administración pública nacional centralizada y organismos desconcentrados. Los grupos a los que apuntan y los recortes ya hechos

“Ningunismo”: el fenómeno que desvela al Gobierno y lo obliga a rediscutir la estrategia electoral
El oficialismo discute la manera de renovar el vínculo con el electorado. La necesidad por un nuevo mensaje, el fantasma de Kicillof, el acuerdo con los gobernadores aliados y la agenda legislativa para llegar con aire a 2027



