Fernando “Chino” Navarro pidió revisar la política social del Gobierno: “Es un disparate destinar el 9% del PBI en planes sociales”

En un encuentro por Zoom organizado por la UCA, el secretario de Relaciones Parlamentarias, Institucionales y con la sociedad civil de la Nación y dirigente del Movimiento Evita reclamó que “no hay destino si no se revierte” el gasto en el área y propuso una asignación igual al salario mínimo

El secretario de Asuntos Parlamentarios e Institucionales, Fernando "Chino" Navarro
El secretario de Asuntos Parlamentarios e Institucionales, Fernando "Chino" Navarro

En un tono autocrítico y algunos guiños hacia otros dirigentes de la oposición, Fernando “Chino” Navarro manifestó su disconformidad con los programas sociales que desde hace años se impulsan desde el Estado nacional y que hoy implementan dirigentes del oficialismo, incluso los de su propio partido, el Movimiento Evita. Argentina destina el 9% del PBI a políticas sociales, es un disparate”, definió hoy en un Zoom organizado por la Universidad Católica Argentina (UCA).

Navarro es secretario de Relaciones Parlamentarias, Institucionales y con la sociedad civil de la Nación. Su oficina depende de la Jefatura de Gabinete de la Nación que encabeza Santiago Cafiero. En un encuentro virtual organizado por la UCA, donde se debatió sobre las posibilidades de un futuro acuerdo social, el funcionario cuestionó la magnitud y el diseño del gasto público que se destina a los sectores vulnerables.

“Argentina destina el 9% del PBI a políticas sociales. Es un disparate. No tenemos destino si no revertimos esto. Hay un montón de planes sociales y comedores”, apuntó el integrante del Movimiento Evita en el marco de las jornadas “Para que el día después seamos mejores”.

“Creemos que hay que establecer un criterio que las personas que están en situación de pobreza reciban lo mismo que un salario mínimo vital y móvil (SMVyM). Eso, de mínima, nos lleva a bajar 4% el PBI. El resto tiene que ir a generar trabajo. Argentina no tiene destino si pensamos salarios universales que no estén destinados al trabajo”, agregó.

El dirigente oficialista integra la conducción de una agrupación con fuertes vínculos en los movimientos sociales. Muchos de sus cuadros políticos intervienen en la orientación del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Y algunos ocupan cargos relevantes, como el secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, una de las figuras con peso político bajo la órbita del ministro Daniel Arroyo. Otro influyente del Movimiento Evita es Esteban “Gringo” Castro, el titular de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y dirigente social con diálogo directo con Alberto Fernández, o Alexandro Roig, presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES).

Las cooperativas de la UTEP son perceptoras de distintos programas sociales. El más relevante es el “Potenciar Trabajo” que implica una suma mensual de $10.293,75 por beneficiario y representa la mitad del salario mínimo oficial. La asignación se trata de una contraprestación por el trabajo comunitario que llevan adelante las organizaciones sociales en actividades como el reciclaje urbano, comedores, emprendimientos textiles y huertas, entre otros.

Ayer, el “Gringo” Castro se reunió con el ministro de Trabajo de la Nación, Claudio Moroni, para avanzar en una resolución que convertirá a la UTEP en un sindicato formal con personería gremial. La oficialización ocurrirá la semana que viene, según se anunció oficialmente. Se trata de un antiguo reclamo de los cooperativistas que buscan equiparar su representación –y su trabajo territorial– al de las organizaciones del sindicalismo tradicional.

Navarro reconoció que su propuesta se está discutiendo en el Movimiento Evita y que es a “título personal”. Con ese registro, coincidió con varios de los disertantes opositores del panel de la UCA, entre ellos la diputada Graciela Camaño (Argentina Federal) o el senador Martín Lousteau (UCR-Juntos por el Cambio), quienes se pronunciaron a favor de un acuerdo social de largo plazo. En el mismo tenor intervinieron también el ex presidente Eduardo Duhalde y el neurólogo y titular de la Fundación Ineco, Facundo Manes.

El presidente del Consejo Económico y Social, Gustavo Béliz, también participó del panel
El presidente del Consejo Económico y Social, Gustavo Béliz, también participó del panel

Comparto lo que dijo Graciela Camaño: ¿en qué estamos dispuestos a ceder?”, apuntó Navarro en el panel “El diálogo argentino: Lecciones para el presente”. “Argentina tiene una crisis estructural que viene del año 75 y 76. Cualquier indicador de esa época es superior a los números que tenemos hoy. Venimos en un serrucho descendente del 75 a la fecha con algunos momentos que se pueden rescatar de los gobiernos de Alfonsín, la convertibilidad, de Duhalde, Néstor o Cristina”, sostuvo.

Yo reivindico el acuerdo político. Pero los acuerdos se están pensando entre sectores e intereses, como que nos aferramos a una democracia que se fue quedando vieja. No tenemos confianza ni del protagonismo popular ni de la organización popular”, apuntó, y agregó: “Tenemos que ver el 50% de la gente que está bajo el agua y no nos sumergimos por pereza o falta de decisión. La clase dirigente si no articula con el sentido común de la sociedad, por más que hagamos el mejor acuerdo, no lo vamos a lograr”.

El mensaje llama la atención por el rol que mantiene en el Frente de Todos y el ámbito de su intervención. Al inicio de la actividad en la UCA, el secretario de Asuntos Estratégicos y hombre de confianza de Alberto Fernández, Gustavo Béliz, envió un video grabado donde repasó los objetivos del Consejo Económico y Social, del cual es presidente, y encomendó al “Chino” Navarro completar el sentido de su mensaje.

“Hemos impulsado la conformación del Consejo Económico y Social. Lo estamos convocando para discutir a fondo las cuestiones de largo y mediano plazo para que se conviertan en acuerdos capaces de lograr la inclusión social y de previsibilidad”, sostuvo Béliz en el video enviado para la actividad. Béliz consideró que la metodología será el diálogo intersectorial y la concreción de acuerdos en un plazo de 1.000 días, que estén monitoreados en base a una “información fiable, objetiva y creíble” con aportes federales y de la “sabiduría popular”. Los temas a discutir serán el “cambio climático, la educación y el futuro del trabajo, la comunidad del cuidado y la democracia innovadora”, enumeró.

“Este momento de la pandemia nos interpela a tener ideas renovadas y frescas, creativas”, prometió Béliz en el encuentro de la UCA.

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