La quita de coparticipación a la ciudad de Buenos Aires: un viejo planteo de CFK y un fuerte respaldo a Axel Kicillof

La vicepresidenta estuvo en contacto telefónico durante todo el día de ayer con Alberto Fernández y con el gobernador bonaerense. Máximo Kirchner se instaló en Olivos después del mediodía

aargento@infobae.com
En diciembre en La Matanza Cristina Fernández ya pedía una quita de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires
En diciembre en La Matanza Cristina Fernández ya pedía una quita de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires

A primera hora de la tarde de ayer, Máximo Kirchner se instaló en Olivos. Fue uno de los que propició el anuncio del Presidente de la Nación. Cristina Kirchner habló varias veces en el día con el gobernador Axel Kicillof y con Alberto Fernández. Para ella, y para el kirchnerismo, el punto de coparticipación que se quita a la Ciudad “está bien” y ayudará a “dar previsibilidad” a la gestión bonaerense. Serán $ 30.000 millones para el próximo año, un tercio de lo que insume el programa AlimentAR, citaban anoche en el entorno de todos ellos donde reflexionaban que “era uno de los muchos temas que se analizaban y las circunstancias precipitaron la definición”. Todos cuidaron la imagen presidencial al hablar al respecto.

Los intendentes del Frente de Todos están preocupados pero los tranquilizó el anuncio. Algunos llegaron a la Quinta de Olivos sin dormir: vienen atajando situaciones como la toma de tierras y los reclamos policiales pero temen además a la cadena de pedidos de otros sectores, como los Judiciales y los empleados de la Salud. Aún así, varios se retiraron más aliviados de Olivos, especialmente los que se alarmaron con los ingresos taponados por los policías que llevaron hasta allí su reclamo. “Sin plata no podés hacer nada”, subrayaba uno de los más cercanos al Presidente satisfecho con la decisión.

La vicepresidenta viene dialogando con los intendentes bonaerenses peronistas sobre distintos problemas en cada distrito. Les manifestó su preocupación por la falta de recursos, por la herencia y por los problemas de gestión en Nación. También los escuchó porque no todos terminan de encaminar su vínculo con Axel Kicillof. Hasta ahora incluso sigue respaldando al ministro de Seguridad Sergio Berni, uno de los más leales y uno de sus favoritos.

Máximo Kirchner, jefe del bloque del Frente de Todos, se mostró intranquilo con la situación y también estuvo pendiente durante todo el martes en el Congreso de la Nación. Lo dijeron los diputados de la oposición que participaron de la reunión de jefes de bloques en la que se renovó el protocolo de funcionamiento para las sesiones. Kirchner entró y salió varias veces de la reunión y estuvo en contacto todo el día con La Plata y con el ministro del Interior, Eduardo ‘Wado’ de Pedro.

El estallido policial es consecuencia de una histórica deuda presupuestaria con el más extenso y poblado distrito del país. El kirchnerismo atribuye toda la responsabilidad a Mauricio Macri y también a Rodríguez Larreta. Durante cuatro años, subrayaban ayer una vez más, les “quitaron” a los bonaerenses 2,25 de la coparticipación que pasó de un distrito a otro vía decreto. “Lo que hizo Alberto es subsanarla plata de más que tuvo Rodríguez Larreta dese el 2016 hasta acá”, recordaron victoriosos en el entorno K. Y aunque la diferencia es de 1,25, se mostraron conformes con la decisión presidencial.

En la previa Santiago Cafiero, el ministro Martín Guzmán, Sergio Massa como presidente de la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner y De Pedro tenían previsto almorzar ayer en el Salón de Honor del Congreso de la Nación. Ante la escalada del conflicto policial bonaerense suspendieron el encuentro a minutos de concretares y se fueron para Olivos. Junto con el Presidente, después de una larga reunión, convocaron a los intendentes a la quinta presidencial.

Máximo Kirchner estuvo casi todo el día en la Quinta de Olivos
Máximo Kirchner estuvo casi todo el día en la Quinta de Olivos

A Cristina Kirchner no le tiembla el pulso para confrontar con Horacio Rodríguez Larreta. Lo hizo aún en el contexto de consenso que provocó la pandemia. En diciembre, dos días después de la asunción presidencial, acompañó a Fernando Espinoza en La Matanza y ahí mismo expuso sin tapujos lo que piensa. Hubo quien interpretó que aquel discurso fue también una advertencia para el Presidente que acababa de asumir. Esa tarde-noche comparó el presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires con el matancero y le reclamó a Alberto Fernández y a los gobernadores que se sentaran a discutir la coparticipación. La vicepresidenta consideró que no era “racional” que la Ciudad recibiera $ 350.000 millones y La Matanza sólo $ 10.000. En Olivos ayer hubo filminas comparativas para señalar esas diferencias.

Máximo Kirchner habla desde 2016 de la “desigualdad” que sufren los bonaerenses respecto a los recursos que reciben los vecinos de Capital. Lo dijo en cada uno de sus discursos en el Conurbano. Aunque no mudó su domicilio, nacido en la ciudad de las Diagonales, representa por segunda vez al distrito donde también fueron candidatos su mamá y su papá.

A la mayoría no le sorprendió el anuncio del Presidente. Sí sorprendió a los intendentes opositores que dijeron haberlo acompañado por la crisis policial. Sus barbijos ocultaron su incomodidad, aún cuando era previsible que algún día este anuncio se hiciera les molestó no haber sido notificados y así lo expresaron luego públicamente.

Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta en la primera charla antes de su asunción
Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta en la primera charla antes de su asunción

De hecho, el 6 de diciembre Alberto Fernández conversó con el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y deslizó la posibilidad de una quita. Lo hablaron en aquella primera charla cuando Fernández aún tenía oficinas en Puerto Madero, en el mismo encuentro en el que acordaron quitar las rejas de la Plaza de Mayo. Siguieron conversando al respecto durante todo el verano. Por entonces, se hablaba de una quita de un punto y medio por lo que algunos intendentes (peronistas) reflexionaban esta noche en Olivos que “el ‘Pelado’ ganó, no perdió”. La pandemia sólo había postergado las decisiones y alimentó la amistad entre el Presidente y el líder opositor, una amistad que cuestionó Cristina Kirchner que no ceja en señalar que Rodríguez Larreta y Macri representan lo mismo.

“Es hora de empezar a discutir estas cosas. Confío en que no va a haber distinciones entre peronistas y no peronistas, y vamos a poder abordar racionalmente una mejor distribución de los recursos para que no haya tan pocos privilegiados y tantos necesitados”, había reclamado Cristina Kirchner el 12 de diciembre junto a Espinoza.

Parce que la hora llegó en un momento álgido de la crisis, con el agotamiento social por el coronavirus y frente a una postal preocupante con policías armados y patrulleros rodeando la quinta de Olivos.

MAS NOTICIAS