Gerónimo Ustarroz, el hombre del gobierno en el Consejo de la Magistratura (Twitter: @gustarroz)
Gerónimo Ustarroz, el hombre del gobierno en el Consejo de la Magistratura (Twitter: @gustarroz)

Gerónimo Ustarroz cuenta que todavía se acuerda de ese momento que vivió hace 40 años. Su madre llegaba a la casa con un bebe envuelto en una manta. Era su primo Eduardo de Pedro, cuyos padres habían sido secuestrados por la dictadura militar, que estaba siendo recuperado. Desde ese momento se convirtieron en hermanos y con el paso del tiempo también en compañeros de militancia y de trabajo en la gestión pública.

Luego de que ayer “Wado” de Pedro jurara como Ministro del Interior, este miércoles se confirmó que Gerónimo Ustarroz será el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura de la Nación.

El Consejo es un órgano clave para la Justicia sobre la que hay una especial expectativa con la nueva administración de Alberto Fernández. Tiene la tarea de analizar el desempeño de los jueces federales, aquellos que investigaron y juzgan a la vicepresidente Cristina Kirchner por las causas de corrupción, y de hacer los concursos para los lugares vacantes en el Poder Judicial.

El flamante funcionario conoce el cargo. Es actualmente asesor de de Pedro (y lo fue también en 2014) cuando el ahora Ministro y entonces diputado ocupó un sillón en el Consejo. Y por ese motivo, Ustarroz no es una sorpresa para el resto de sus pares, que lo ponderan sobre todo por sus formas. “Es dialoguista, busca consensos. Es de la escuela de ‘Wado’”, le dijo a Infobae un consejero que no formará parte del bloque oficialista. Hay que ver hasta donde puede llevar ese diálogo porque la bajada de línea le pasó a todos los de su cargo. Veremos”, dice otro consejero un poco más desconfiado.

Por su relación con de Pedro, Ustarroz está en la línea de Cristina Kirchner. Pero el flamante funcionario tiene relación el presidente Alberto Fernández y comparte su línea judicial: reformas y búsqueda de consensos para lograr los objetivos sin perseguir a nadie. “Hay que generar confianza, política y consensos”, repite.

“Wado” de Pedro tenía cinco meses cuando en abril de 1977 su papá Enrique, militante de Montoneros, fue asesinado por la dictadura militar. En octubre de 1978, su mamá Lucila Révora fue secuestrada en su casa de Floresta. Fueron tres meses en los que no se supo nada de ese bebé. La familia de su mamá, oriunda de la localidad bonaerense de Mercedes, lo buscó con contactos que tenían con Carlos Suárez Mason, uno de los militares genocidas de la época, y con la iglesia local. El bebé fue recuperado por Estela Révora, la hermana de Lucila y madre de Gerónimo.

“Somos cuatro hermanos. Yo soy el más grande, Dolores, ‘Wado’ y Juani”, se presenta Gerónimo. Juani es Juan Ignacio Ustarroz, actual intendente, en su segundo período, de Mercedes. Vienen de una familia de abuelos conservadores, tíos radicales y padres progresistas. Los hijos son peronistas.

Ustarroz tiene 44 años, se recibió de abogado en 1992 y tuvo un paso como meritorio por un juzgado de instrucción y una defensoría oficial. Sin embargo, dejó la justicia porque no tenía lo que con el paso del tiempo logró en la política partidaria: contactos para ascender. Después comenzó a trabajar en un estudio de abogados.

Juan y
Juan y "Wado", los hermanos de Ustarroz

Comenzó la militancia en la facultad, acompañó a “Wado” en la agrupación “Hijos” y se metió de lleno en la política partidaria en 2003 con la llegada de Néstor Kirchner. Comenzó a integrar la agrupación política La Cámpora y luego vinieron los cargos en la gestión pública. En 2012 fue director de administración en el Ministerio de Justicia, en 2014 acompañó a “Wado” en el Consejo de la Magistratura y al año siguiente fue con él a la Secretaría General de la Presidencia con Cristina Kirchner. También fue jefe de Gabinete de su hermano intendente, en 2017 fue candidato a concejal de “Unidad Ciudadana” en Mercedes y el año pasado volvió con “Wado” al Consejo.

Su especialidad es el derecho electoral y por ese conocimiento fue apoderado provincial y nacional del “Frente de Todos” y de sus anteriores versiones, “Frente para la Victoria” y “Unidad Ciudadana”.

Quiénes charlaron con Ustarroz en los últimos tiempos cuentan que piensa en un plan integral para el Consejo. Y en estas horas punteaba los nombres de los nuevos integrantes del Consejo que irán en representación del Senado y Diputados.

Por ser el representante del Poder Ejecutivo, Ustarroz será quien marque el pulso del organismo y la cabeza del bloque oficialista. Es lo que naturalmente hacen todos los que van en nombre del Presidente. A diferencia de otros representantes del gobierno en el Consejo, Ustarroz no tendrá un cargo en el Ministerio de Justicia. En el reparto de cargos de la alianza de gobierno, el espacio para La Cámpora en el Ministerio podría ser para Juan Martín Mena -ex funcionario de Cristina Kirchner- como segundo de la ministra Marcela Losardo.

Del 13 integrantes del Consejo –tres diputados, tres senadores, tres jueces, dos abogados, un representante de las universidades y uno del Poder Ejecutivo- el oficialismo confía en tener un bloque de siete, entre propios y aliados. La oposición tendrá seis.

El arte de la negociación será esencial porque para sancionar o seleccionar a un juez se necesitan nueve votos. Ustarroz tiene buen diálogo con Ricardo Recondo y Juan Manuel Culotta, dos de los tres jueces que integran el Consejo y que no forman parte del bloque oficial. A Culotta lo conoció en las elecciones de 2017 cuando era el juez electoral bonaerense. A pesar que fue nombrado por el macrismo, Ustarroz le reconoce a Culotta que como juez se le plantó en algunas ocasiones al oficialismo saliente.

El Consejo de la Magistratura de la Nación (Matías Baglietto)
El Consejo de la Magistratura de la Nación (Matías Baglietto)

La ciudad de Mercedes podría pedir ser nombrada "semillero del Consejo”. Juan Bautista Mahiques, el saliente representante del gobierno de Mauricio Macri en el Consejo, también es de Mercedes. Gerónimo y Juan se conocen, tienen buena relación y vienen de dos familias reconocidas de la ciudad. Los Mahiques son de familia judicial y tuvieron un rol clave en el gobierno de Macri. Carlos Mahiques fue el primer ministro de Justicia de María Eugenia Vidal y luego pasó a la Cámara Federal de Casación Penal, uno de los tribunales donde se definen las causas por corrupción. Su hijo Juan estuvo en el Consejo, fue funcionario del Ministerio de Justicia y ahora es el fiscal General de la ciudad de Buenos Aires. Ignacio Mahiques, otro de sus hijos, fue uno de los fiscales que investigó a Cristina Kirchner en las causas de la obra pública, Hotesur y Los Sauces. Ignacio está propuesto para ser juez federal de Mercedes pero su pliego fue frenado en el Senado por el peronismo.

La primera tarea de Ustarroz como armador del nuevo Consejo será la elección de sus autoridades. Desde el titular del organismo a quiénes encabezarán sus cuatro comisiones. Las negociaciones ya comenzaron y se espera que se designen en un plenario el jueves de la semana que viene.

Luego vendrá, después de la feria judicial de enero, el trabajo diario. Hay algunos puntos más calientes. El primero son las denuncias por mal desempeño contra el juez federal Claudio Bonadio, el principal apuntado por Cristina Kirchner porque fue quien la procesó, mandó a juicio oral y dispuso su prisión preventiva en la mayoría de las causas. El macrismo pretendió cerrarlas antes de dejar el mandato pero el peronismo lo impidió y siguen abiertas. Otro será la cobertura de cargos clave en Comodoro Py: un juzgado federal, dos lugares en la Cámara y cuatro en los Tribunales Orales donde se hacen los juicios. El concurso de la Cámara está parado desde diciembre de 2018 porque de Pedro, el consejero que tiene el caso bajo su órbita, no puso el puntaje a los candidatos por sus antecedentes.

El nombre de Ustarroz tuvo trascendencia pública hace un mes, durante el golpe de estado en Bolivia a Evo Morales. El titular de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, lo acusó de ser un espía dentro de los observadores internacionales. La imputación perdió fuerza cuando se supo que Ustarroz estaba allí a pedido de Alberto Fernández y con la acreditación de la OEA.

Es de diálogo pero cuando te tiene que decir las cosas lo hace y se puede poner áspero”, cuenta una persona del Consejo que lo ha tratado. Ustarroz se reconoce temperamental. Casado -festejó su decimoquinto aniversario el 10 de diciembre-, padre de dos hijos, hincha de River, sabe que asume en un cargo clave para la nueva gestión y en el que tendrá puestas todas las miradas. La de jueces, consejeros, y de su propio gobierno. Su arte del diálogo estará a prueba.