El designado embajador argentino Daniel Scioli, y el vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao
El designado embajador argentino Daniel Scioli, y el vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao

En el primer acercamiento personal que mantuvo Alberto Fernández con la administración de Jair Bolsonaro hubo un compromiso concreto de la Argentina y de Brasil de “dejar atrás las diferencias y trabajar juntos para mejorar las relaciones bilaterales”.

Todo esto se dio en el breve encuentro que ayer mantuvo Fernández con el vicepresidente brasileño Hamilton Mourao en el Salón Blanco de la Casa Rosada y, además, en un encuentro previo que el designado embajador argentino en Brasil Daniel Scioli protagonizó con el mismo enviado de Bolsonaro que llegó a Buenos Aires para la asunción del nuevo presidente argentino.

“El vicepresidente de Brasil nos transmitió la necesidad de trabajar juntos, dejar atrás las diferencias y avanzar hacia una integración real entre Brasil y la Argentina”, expresó a Infobae el futuro embajador Scioli. Así, el diputado del PJ, que en unos días se trasladará a Brasilia para representar allí al país, destacó que durante la reunión que mantuvieron en el Congreso durante la asunción de Fernández ambos hablaron de “establecer una agenda común y mirar hacia adelante”, en abierta alusión a los desencuentros que Bolsonaro y Fernández protagonizaron en los últimos tiempos.

En rigor, fue el flamante presidente quien dio el puntapié inicial para dejar atrás las diferencias con su par de Brasil. Fue cuando expresó en su discurso ante el Congreso: “Vamos a robustecer el Mercosur y la integración regional. Con Brasil, particularmente, tenemos para construir una agenda ambiciosa, innovadora y creativa, respaldada por la hermandad de nuestros pueblos y que va más allá de cualquier diferencia personal de quienes gobiernan en la coyuntura”.

Jair Bolsonaro y su vicepresidente Mourao
Jair Bolsonaro y su vicepresidente Mourao

Este párrafo particular de Fernández, dirigido elípticamente hacia Bolsonaro, fue “muy bien recibido y con mucha expectativa” por el vicepresidente Mourao, según comentó Scioli. El designado embajador en Brasil adelantó que la instrucción que recibió por parte de Fernández para la embajada es “mejorar las relaciones bilaterales, lograr un buen acuerdo automotriz, teniendo en cuenta que el 45% de las exportaciones argentinas de esa industria van al país vecino, y lograr un vínculo comercial sin ruidos”.

Es cierto que Mourao no es un hombre de estricta confianza de Bolsonaro, pero también es verdad que la decisión del presidente de Brasil respecto de la Argentina cambió sustancialmente en las últimas 48 horas. Hasta ayer no pensaba enviar a nadie a la asunción de Fernández y luego decidió que viajara el vicepresidente, que responde a los mandos militares. Fuentes de la Casa Rosada aseguraron a Infobae ayer que el encuentro que armó la semana pasada el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, con su par de la Cámara baja de Brasil ,Roberto Maia, y la decisión de llevarlo luego a una reunión a solas con Fernández ayudó bastante a modificar las duras posturas de Bolsonaro.

Así, Mourao encabezó la comitiva oficial que estuvo hoy en los distintos actos realizados en el Congreso y la Casa Rosada. El propio vicepresidente de Brasil explicó que Bolsonaro lo llamó a su gabinete y le pidió que viajara de urgencia a la Argentina. “Es un gesto del presidente para que las relaciones se normalicen. Voy a intentar embarcar hoy mismo”, dijo Mourao. Al parecer, después de esta visita, de los gestos de Fernández y del encuentro con el embajador Scioli, se abrirá una nueva etapa de las relaciones bilaterales.

La necesidad de mejorar las relaciones a futuro será crucial para ambos países. Es que el intercambio comercial entre Brasil y la Argentina alcanzó los 27.000 millones de dólares el año pasado. No obstante, hubo una importante caída. El comercio bilateral entre la Argentina y el Brasil totalizó 1.743 millones de dólares en julio, un 17,4% menos en la comparación interanual, según informó la Cámara Argentina de Comercio (CAC).

La baja fue consecuencia de la contracción tanto de las importaciones argentinas desde Brasil (27,9%) como de las exportaciones locales hacia aquel destino (4,6%), que sumaron 836 millones y 907 millones de dólares, respectivamente, de acuerdo con los datos publicados por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior del país vecino, difundidos por la CAC.

Además, están en pie las definiciones de ambos países para aprobar el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Y también hay en puerta una decisión de Bolsonaro de reducir los aranceles extra-Mercosur, una medida a la que Fernández se opone porque cree que ello perjudicará a los industriales locales.

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