Vidal busca reforzar su figura alejada de la campaña nacional (Nicolás Stulberg)
Vidal busca reforzar su figura alejada de la campaña nacional (Nicolás Stulberg)

No habrá mensajes de audio por WhatsApp, mucho menos propaganda masiva en redes y abundará la autocrítica. En este esquema de estrategia electoral totalmente diferenciado de los planes que armó la Casa Rosada María Eugenia Vidal empezó a recorrer nuevamente la provincia en soledad, sin cámaras y con la mirada puesta en "un milagro" que en octubre revierta la dura derrota que sufrió en las PASO contra Axel Kicillof.

Las reuniones que Vidal mantuvo a puertas cerradas esta semana con intendentes y legisladores de Juntos por el Cambio terminaron de convencer a la gobernadora bonaerense de encarar una campaña electoral "anti-duranbarbista", en referencia al esquema que planteó para las PASO el gurú ecuatoriano Durán Barba y el jefe de Gabinete Marcos Peña.

A diferencia del audio que ayer difundió Peña para las redes sociales arengando a la masa militante del oficialismo que sigue a Mauricio Macri, la gobernadora bonaerense empezó a caminar la provincia bajo una estrategia de silencio, gestión y campaña tradicional con apariciones sorpresa en los barrios.

"Estamos recorriendo con la gobernadora todos los días el conurbano sin cámaras de TV, ni redes, ni nada que se le parezca. La idea es armar reuniones sorpresa con los vecinos, sin aviso ni publicidad y escuchar sus reclamos", destacó ante Infobae un allegado a Vidal que forma parte del equipo de campaña de la gobernadora en pos de su pelea por la reelección.

Con este esquema de campaña ajeno a las figuras nacionales y en las antípodas del ejército de trolls de la Casa Rosada, Vidal estuvo en estos días en diferentes barrios de la tercera sección electoral del conurbano. Esto es: lugares como Quilmes, Almirante Brown, La Matanza o Lomas de Zamora. Pero también en zonas de la primera sección electoral, allí donde la clase media tradicionalmente votante de Macri le dio la espalda a Juntos por el Cambio en las PASO.

La nueva estrategia de campaña de Vidal también está sustentada en los reclamos y críticas que escuchó en estos días de intendentes y legisladores bonaerenses hacia la economía impulsada por el gobierno nacional.

Vidal se reunió ayer en La Plata en un encuentro a puertas cerradas con más de 40 legisladores bonaerenses. Allí la gobernadora repiqueteó el mensaje de "escuchar a la gente y seguir adelante".

Sin embargo, la gobernadora bonaerense recibió un duro reproche de diputados y senadores de su tropa por las medidas económicas que golpearon a la clase media y la falta de autocrítica de la Casa Rosada.

Entre las voces cantantes que hubo allí se escuchó al diputado Guillermo Bardón, aliado de Emilio Monzó, quien habló de la necesidad de "hacer autocrítica para revertir los fracasos". También la diputada Maricel Etchecoin, mano derecha de Lilita Carrió, habló sobre la idea de unificar fuerzas hacia adentro de la provincia, en abierta alusión a evitar un contagio de la campaña nacional de la de Vidal.

Vidal, ayer, en la reunión con legisladores provinciales
Vidal, ayer, en la reunión con legisladores provinciales

Pero estos no fueron los únicos reclamos internos que escuchó Vidal esta semana y que la obligaron a redefinir el eje de su campaña. El martes pasado, en un encuentro en La Plata con los 68 intendentes bonaerenses de Juntos por el Cambio también se lanzaron críticas hacia la economía encarada por Macri y su efecto contagio negativo en las comunas bonaerenses.

Sin embargo, muchos de los intendentes presentes tomaron la palabra y cuestionaron la política económica de Mauricio Macri que contagió con el "voto castigo" de los sectores medios y bajos a la elección bonaerense y a sus intendencias.

En ese encuentro de catarsis y críticas a la Nación hablaron, entre otros, los intendentes Martín Yeza, de Pinamar; Sergio Bordoni, de Tornquist; Ramón Canosa, de Las Flores; Oscar Cappelletti, de Brandsen; Erica Revilla, de General Arenales; Miguel Lunghi, de Tandil y Jorge Macri, de Vicente López.

Los reclamos de los legisladores e intendentes de Cambiemos tiene una razón de ser relevante: en las PASO el candidato a gobernador del kirchnerismo obtuvo el 49% de los votos frente al 29% de Vidal. Esto se trasladó a una dura derrota de los intendentes de Juntos por el Cambio que para octubre corren peligro de perderlo todo: de repetirse el resultado de las PASO en octubre, el ahora oficialismo pasaría a gobernar 45 de los 64 municipios que pone en juego en estas elecciones del 2019.

En las reuniones con los intendentes y legisladores de su tropa la gobernadora destacó la importancia de "retomar el vínculo con los vecinos" y dijo que "para eso hay que escuchar más". Hacia este esquema se encamina su campaña de cara a octubre.

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