Este domingo se desarrollarán en Santa Fe las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) que definirán los candidatos habilitados para competir por la gobernación, las intendencias y los cargos legislativos el 16 de junio. El desdoblamiento responde al mandato constitucional de esa provincia por el cual las elecciones a gobernador deben celebrarse antes de los comicios nacionales. Este calendario, además, habilita tanto a los perdedores como a los que queden potenciados por los resultados locales a jugar en la contienda nacional. Al mismo tiempo, evita que la grieta se imponga en una elección que, en Santa Fe, no se reduce a dos grandes opciones sino a tres.

Desde 2007 gobierna la provincia el Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), liderado por el Partido Socialista. En el afán de darle continuidad a este proyecto, el gobernador Miguel Lifschitz intentó, sin éxito, reformar la Constitución para acceder a la reelección. Este revés forzó al oficialismo a recurrir a otra de sus figuras fuertes para la sucesión: Antonio Bonfatti, ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados provincial, será quien encabece la fórmula junto a la radical Victoria Tejeda. A diferencia de primarias previas, esta vez no habrá interna por la categoría a gobernador en el FPCyS, en cierta medida, por el éxodo de un sector de la UCR hacia Cambiemos.

El expresidente de la UCR, José Corral, ganó la pulseada para presentarse como el único candidato de Cambiemos a la gobernación. Previamente, le solicitó a Alfredo Cornejo, actual titular de la UCR, la intervención del partido ante la resolución de la convención provincial que dio libertad de acción a los afiliados para integrar cualquier alianza (considerando que gran parte de los radicales santafesinos se identifican con el Frente Progresista). A Corral, actual intendente de la ciudad de Santa Fe, cargo al que accedió por el FPCyS, lo acompaña la concejala rosarina Anita Martínez (PRO). El difícil reto para esta fórmula será conservar los votos que cosechó Miguel del Sel en 2011 (31,65%) y 2015 (36,08%), en un contexto de cuestionamientos al Gobierno nacional y devaluación del sello Cambiemos.

La única interna para la gobernación se dará en el peronismo, en el marco del Frente Juntos, donde competirán el senador nacional y exintendente de Rafaela, Omar Perotti, y la ex vicegobernadora (gobierno de Obeid) María Eugenia Bielsa. Esta alianza cuenta con el apoyo de distintos sectores del PJ, el massismo y el kirchnerismo, y buscará recuperar la provincia. Si bien la contienda será cerrada, la interna refleja más acuerdos que distancias entre los candidatos, que presentan un discurso de unidad de cara a la elección general.

Otros aspirantes a gobernador que intentarán superar el umbral para tener un lugar en la boleta única de junio son: Octavio Crivaro (Frente de Izquierda y de los Trabajadores), Pablo Di Bert (Alternativa Federal), Juan Martino (Espacio Grande) y María Jimena Sosa (Nueva Izquierda). Queda en evidencia que en la carrera a la Casa Gris las PASO han contribuido a reducir y ordenar la oferta electoral, promoviendo fórmulas de consenso. Más que resolver internas, las primarias de este domingo servirán para medir si el escenario de tres tercios plasmado en los comicios de 2015 sigue firme o si, como predicen las encuestas, la elección se definirá entre los tradicionales sellos locales: el Frente Progresista y el PJ.

Atención especial merecen las PASO en la ciudad de Rosario. La batalla más reñida se dará allí al interior del Frente Progresista, donde la oficialista Verónica Irizar (PS) y Pablo Javkin (CREO) compiten por la candidatura a la intendencia. Si gana Javkin, se abre la posibilidad de que una fuerza distinta al PS gobierne la ciudad después de 30 años.

El contexto de crisis económica y malestar social no es el más propicio para atraer el entusiasmo ciudadano. Sin embargo, los candidatos se esfuerzan por seducir al electorado con promesas de mejoras en la seguridad, la producción y el empleo. Paralelamente, mientras el socialismo reclama por la deuda de la nación a la provincia, Cambiemos y el PJ se unen para exigirle que garantice la transparencia del proceso electoral.

La autora es investigadora del OEAR de CIPPEC y de la UNR.