El suspendido fiscal Bidone, este lunes en Dolores
El suspendido fiscal Bidone, este lunes en Dolores

El suspendido fiscal de Mercedes Juan Ignacio Bidone pidió este lunes convertirse en arrepentido en la causa que investiga el caso D'Alessio y declaró esta tarde ante el fiscal federal Juan Pablo Curi para contar detalles de la red de espionaje ilegal que estaba detrás del falso abogado.

Bidone brindó detalles de su rol en la organización investigada y relató pormenorizadamente como conoció a D'Alessio. Además, explicó qué otras personas se contactaron con él en el marco de esta pesquisa.

A las 19:15, el fiscal se retiró con su abogado defensor sin haber concluido su exposición. Había entrado a la fiscalía a las 13:30, prometiendo aportar todo lo que sabía para colaborar con la investigación.

La declaración continuará el miércoles próximo ante Juan Pablo Curi, quién deberá evaluar si los aportes hechos por Bidone alcanzan para poder concretar un acuerdo de colaboración.

"Todavía falta. No puedo decir nada", expresó Bidone ante los periodistas que lo habían aguardado durante toda la jornada. Es que la confidencialidad de lo que se dice es clave a la hora de poder concretar el beneficio de convertirse en arrepentido.

Bidone llega a Dolores acompañado por su abogado
Bidone llega a Dolores acompañado por su abogado

De conseguirlo, todavía falta además que el juez Alejo Ramos Padilla confirme que se trató de un acuerdo voluntario, consulte eventuales dudas y homologue el acuerdo de la fiscalía.

Esta fue la tercera vez que Bidone declara en una causa judicial por su relación con D'Alessio. Primero fue como testigo ante la fiscal Alejandra Mangano y después en indagatoria ante el juez Luis Rodríguez por la extorsión al empresario Gabriel Traficante. Ahora, Bidone está acusado de integrar una asociación ilícita.

"Fui víctima de un engaño", había dicho hace dos semanas ante Rodríguez. Allí confirmó que le entregó información oficial al falso abogado Marcelo D'Alessio, aunque remarcó que no sabía el uso que se le daría a ese material. En todo momento, dijo, creyó que D'Alessio era un funcionario de la DEA.

Bidone, que enfrenta un pedido de jury en la provincia de Buenos Aires,  había sido citado a indagatoria por el juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla, para esta mañana. Sin embargo, una hora antes que comenzara la declaración, Bidone y su abogado defensor se dirigieron a la Fiscalía a cargo de Juan Pablo Curi, con el objetivo de formalizar una declaración en el marco de la ley de imputado-colaborador.

Esa figura, que se hizo conocida en el expediente de los cuadernos de la corrupción, implica que un acusado se comprometa a decir verdad, reconozca los hechos que se le imputan y declare hacia "arriba", con la promesa de obtener en juicio oral una pena menor.

El juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla
El juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla

Este lunes se cumplen dos meses del comienzo de la investigación que parece haber desviado la atención de la causa de los cuadernos de la corrupción. El caso generó un fuerte revuelo político en medio de tironeos por el futuro del expediente.

En esta causa fue declarado en rebeldía el fiscal Carlos Stornelli, quien fue faltó cada vez que lo citaron a indagatoria para dar explicaciones sobre una supuesta extorsión a un empresario agropecuario.

¿Un fiscal arrepentido?

Entre los observadores de la causa se planteó una pregunta: ¿podía convertirse en arrepentido un funcionario pasible de juicio político en arrepentido?

La ley 27304 sostiene: "No podrán celebrar acuerdos de colaboración los funcionarios que hayan ejercido o estén ejerciendo cargos susceptibles del proceso de juicio político de acuerdo a lo establecido por la Constitución Nacional".

La Constitución Nacional, en su artículo 53, establece que "la Cámara de Diputados ejerce el derecho de acusar ante el Senado al presidente, vicepresidente, al jefe de gabinete de ministros, a los ministros y a los miembros de la Corte Suprema, en las causas de responsabilidad que se intenten contra ellos, por mal desempeño o por delito en el ejercicio de sus funciones; o por crímenes comunes, después de haber conocido de ellos y declarado haber lugar a la formación de causa por la mayoría de dos terceras partes de sus miembros presentes".

Una interpretación más amplia de esa disposición permitiría pensar que la prohibición para poder ser arrepentido alcanzaría también a funcionarios de ser pasibles de juicio político, como un juez o un fiscal.  Esto abre una nueva duda para el segundo aspirante a ser arrepentido en el expediente que investiga una red de espionaje político judicial por la que ya están presos el falso abogado D'Alessio, los dos ex policías y un ex espía de la AFI.

Precisamente ese ex espía llamado Rolando Barreiro también pidió convertirse en imputado colaborador en el expediente luego de hablar varias horas en indagatoria. Ahí hubo reparos de parte del fiscal Curi. Desde entonces, Barreiro todavía no pudo volver a declarar. El fiscal sostiene que para escucharlo, obligado a decir verdad, debe pedírsele autorización al presidente Mauricio Macri para que le levante la prohibición de guardar secreto de Estado. Y se lo planteó al juez Ramos Padilla como un impedimento para avanzar con ese acuerdo.
El juez, sin embargo, interpreta que el derecho de defensa del un acusado está por encima de esas limitaciones. Pero más alla de esa lectura, lo que está claro es que el juez recién puede intervenir cuando el pacto entre acusado y fiscal está sellado. "Esto es como un matrimonio. Si fiscal y el acusado se ponen de acuerdo, y al fiscal le sirve lo que aporte ese imputado, el juez solo tiene que analizar si fue voluntario, revisar las formalidades y homologarlo o no. No hay mucho para discutir sobre condicionamientos previos", explicaron a Infobae fuentes judiciales.
Si la declaración cómo arrepentido de Bidone llegase a fracasar, Ramos Padilla lo convocará a prestar indagadaria, como estaba previsto.

Fotos: Federico Sabalette