La crisis en Venezuela se coló hoy en la inauguración de la Conferencia sobre cooperación Sur-Sur de la ONU que se desarrolla en Buenos Aires y en los debates abiertos en esta cumbre que reúne a 193 cancilleres de todo el mundo se analizaron mecanismos comunes destinados a afrontar la ola de inmigrantes que huyen en América Latina del régimen de Nicolás Maduro y que ya alcanzó los 3,5 millones de venezolanos.

En la inauguración oficial de la cumbre de Naciones Unidas que se realiza en el Centro de Convenciones porteño el presidente Mauricio Macri dijo que "la cooperación es una gran herramienta para promover el vínculo horizontal entre países con diferentes niveles de desarrollo, esto también quedó de manifiesto en diciembre pasado cuando, bajo la premisa de compartir un puente en la diversidad junto a los líderes, decidimos destacar en el comunicado del G20 el rol de la cooperación Sur-Sur y la cooperación triangular, para así avanzar en la implementación de la Agenda 2030".

El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez
El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez

En su breve discurso ante la asamblea plenaria de esta cumbre el presidente argentino destacó que "a 40 años de la adopción del Plan de Acción de Buenos Aires, nos encontramos ante una gran oportunidad para fortalecer un sistema que nos permita intercambiar conocimientos y fortalecer nuestras capacidades cada vez más". Recordó así la primera conferencia Sur-Sur que se hizo en Buenos Aires en 1978 y la puesta en marcha de 10.800 proyectos de cooperación de la Argentina en 80 países.

Macri no hizo referencia directa a la crisis de Venezuela, pero, según pudo saber Infobae, dialogó de este espinoso tema con sus pares de Chile, Sebastián Piñera; de Uruguay, Tabaré Vázquez; y de Paraguay, Mario Abdo Benítez, en un almuerzo reservado en la quinta de Olivos. Al parecer, allí se mencionó esta problemática de los inmigrantes de Venezuela que deben afrontar los países de la región y se habló también de la necesidad de darle fuerza al PROSUR, el nuevo espacio regional que suplantará a la UNASUR, para seguir adelante con los cuestionamientos contra el régimen venezolano. De hecho, este viernes habrá una reunión de presidentes de este nuevo espacio en Chile donde Macri ya aseguró su concurrencia.

A la vez, el tema de la crisis de Venezuela y el impacto de los inmigrantes que huyen del régimen de Maduro se abordó en una sesión aparte dentro de la cumbre Sur-Sur y se espera que en el documento final de esta conferencia que se dará a conocer este viernes haya un párrafo destinado a la atención de la crisis de inmigrantes venezolanos en la región para incorporar este tema en los proyectos de cooperación entre países.

Antonio Guterres, el secretario general de la ONU, que inauguró con Macri esta conferencia, dijo: "Estamos aquí para velar por que la cooperación Sur-Sur siga respondiendo a la realidad cambiante del desarrollo mundial y a las necesidades en constante evolución de los países en desarrollo, a medida que estos implementan la Agenda 2030". Así, el jefe máximo de Naciones Unidas destacó en su discurso al lado de Macri: "Tenemos la oportunidad de desarrollar y fortalecer los marcos de la cooperación Sur-Sur; de perfeccionar sistemas e instrumentos; y de aumentar la transparencia y fomentar la rendición de cuentas".

Sesión especial

No bien finalizó la apertura de la conferencia Sur-Sur, en uno de los salones del Centro de Conferencias se realizó una sesión aparte para abordar el complejo tema de las migraciones en América Latina y especialmente las que en los últimos años llegaron de Venezuela. Ese encuentro estuvo liderado por el director general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) Antonio Vitorino; el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, la directora de la OIM de Argentina, Gabriela Fernández, y cancilleres de la región, entre otros.

En ese contexto la OIM alertó de que la cooperación entre países debería servir en este caso para financiar la recepción de la migración venezolana en la región y Vitorino planteó la necesidad de que la comunidad internacional aporte un total de 740 millones de dólares para América Latina a fin de sustentar la asistencia de de los 3,5 millones de venezolanos que huyen de su país.

"Desde la OIM y el Alto Comisionado de Refugiados de la ONU estamos coordinando una respuesta adecuada a la atención humanitaria de los desplazados venezolanos con el alojamiento, ayuda alimentaria, garantizar la educación y salud", expresó Vitorino en diálogo con Infobae.

(Fotos Maximiliano Luna)
(Fotos Maximiliano Luna)

Vitorino destacó que "la crisis humanitaria de Venezuela es de una profunda gravedad mundial" aunque aclaró que la migración venezolana no es la única de suma gravedad que existe en el mundo: también recordó los 4 millones de desplazados de Yemen, de los inmigrantes de Siria, Bangladesh y de Libia, entre otros. "Cada caso es una tragedia".

Por su parte, Avruj remarcó que en la Argentina hay una profunda preocupación por el avance de la crisis en Venezuela y su impacto regional con los millones de desplazados en la región. "La Argentina va a recibir este año 200.000 venezolanos que se sumarán a los 130.000 que ya llegaron y esto requiere una mirada global de cómo atender esta realidad", dijo el secretario de Derechos Humanos.

A su vez, Avruj mencionó la necesidad de que la cooperación internacional en este caso sirva para sustentar los programas de asistencia a los venezolanos que llegan a nuestros países, pero al mismo tiempo reiteró que "se hace necesario insistir en que Venezuela debe regresar al sistema democrático cuanto antes para poder salir de su crisis".

En la reunión especial donde se debatió el tema migratorio de Venezuela, el secretario de Derechos Humanos recordó que, en su reciente visita al papa Francisco, este elogió la labor del programa de ayuda humanitaria que está desarrollando la Argentina para con los venezolanos.

Desde la ACNUR aseguran que existen en el mundo 68,5 millones de desplazados por la fuerza en todo el mundo; durante 2017 sólo 5 millones regresaron a sus hogares y el 52% de esta población son menores de 18 años.