Alfredo Casero (Fotos: Matías Baglietto)
Alfredo Casero (Fotos: Matías Baglietto)

No era un auditorio habitual para el humorista Alfredo Casero, que este martes por la mañana fue el encargado de abrir las jornadas de política y economía organizadas por la fundación alemana Friedrich Naumann, donde también participan como oradores Ricardo López Murphy, y entre otros referentes de la economía y la política, Patricia Bullrich y Miguel Angel Pichetto. El tema elegido fue la libertad. Y Casero arrancó recordando la época en la que se sintió, según explicó, menos libre: el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Pero también habló sobre su infancia, cuando los "colimbas" irrumpían en la casa de sus abuelos en plena dictadura de Juan Carlos Onganía, mientras él tenía apenas cinco años y miraba los "Sábados Circulares de Pipo Mancera". Era el año 1969, detalló, y su abuela venía de ser ministro de Obras Públicas del Gobierno de Arturo Illia.

"Tenía miedo de ser destrozado por gente paga con mi dinero", señaló después, apuntando directamente contra los panelistas del programa 678, de la Televisión Pública. "Decían que yo no podía hablar, empezó todo ahí", recordó. En ese entonces encontró en la red social Twitter su mejor arma y comenzó a dedicar varias horas por día a responderle a sus detractores.

"El dinero es energía", justificó en otro de los tramos de su charla, cuando contó que a los nueve años vendía bocaditos Holanda en el tren. "Para ser correcto, para que esté bien, tenés que ser pobre. Eso es lo que te vende la izquierda", dijo. Y se llevó los aplausos más ruidosos del auditorio.

Su "guerra" contra los trolls lo llevó a ponerse en contacto con jóvenes de Venezuela. E incluso a comunicarse con algunos de los tuiteros locales que lo atacaban. Recordó a una chica que lo insultaba y luego terminó pidiéndole adelantos sobre "Farsantes", la serie en la que trabajaba en aquel momento, junto a los actores Benjamín Vicuña y Julio Chávez. Esa confianza, fue lo que le permitió conocer más de cerca cómo trabajaban estos chicos.

"Se organizaban en turnos de ocho horas, pero los domingos empezaban a las 6 de la tarde. Por eso, si escribía algo el domingo a la mañana nadie me puteaba", detalló. "Todo lo manejaba Nilda Garré. Por eso un día le escribí un mensaje para decirle que los trolls no estaban trabajando los domingos a la mañana y que además tenían muchas faltas de ortografía", contó. Más risas del público.

Tuvo duras palabras hacia los integrantes de 678, a los que calificó de "cuatro de copas". También recomendó cerrar Canal 7, porque la televisión ya no es un buen negocio. Recordó cuando Edgardo Mocca dijo al aire que él no podía opinar "de nada" y cuando Julia Mengolini, a la que llamó la ex de Fito Páez, lo atacaba. "Al poco tiempo el programa desapareció y se supo cuánto ganaba cada uno. Es terrible cuánto daño te pueden hacer seis tipos destruyéndote en la tele. Por el miedo, prefieren atacar primero", concluyó.

También hubo chicanas contra Sergio Massa. "¿Cómo puede ser candidato a presidente alguien que usa una cinta roja contra la envidia?". Otro de los momentos de risas y aplausos del auditorio, en la sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza.