Jorge Novo, mecánico: “Que conducir en reserva sea malo es uno de los mitos más antiguos de la mecánica”

El especialista explica cómo funciona el sistema de combustible de los vehículos actuales

Gasolina coche
Reserva baja de un coche. (Magnific)
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Conducir en reserva es uno de los dilemas que tienen miles de conductores cada día. Cuando el indicador se acerca a la última raya, muchos optan por apurar el combustible y retrasar al máximo la visita a la gasolinera, ya sea para aprovechar los últimos kilómetros o porque todavía confían en que el vehículo pueda recorrer una distancia considerable antes de quedarse sin gasolina.

Sin embargo, hay otros que son totalmente reticentes a ello, ya que aseguran que puede ser perjudicial para el propio vehículo. Aunque no existe un consenso entre todos los expertos, lo cierto es que mecánicos como José Novo alegan que esto es un mito.

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“Hoy vamos a desmentir uno de los mitos más antiguos de la mecánica”, afirma Jorge en uno de los últimos vídeos que ha publicado en su cuenta de TikTok (@georgedelgaraje), que cuenta con más de 16.000 me gusta.

El mito sobre conducir en reserva

Según explica el mecánico, esta creencia tiene su origen en los antiguos depósitos de combustible de metal, que podían oxidarse con el paso de muchos años. Los restos de óxido podían acabar llegando al carburador y provocar problemas en el funcionamiento del vehículo. Sin embargo, Jorge señala que este escenario no se puede trasladar a los coches modernos.

En los vehículos actuales, el sistema de inyección cuenta con un depósito de plástico, por lo que no existe ese riesgo de oxidación. Además, el combustible pasa por filtros capaces de impedir el paso de partículas de más de 20 micras, una medida que, según explica el experto, evita que los restos puedan llegar al sistema de inyección.

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@georgedelgaraje

“El dato, mata el relato” hoy volvemos al pie del cañón destapando uno de los mitos más antiguos de la mecánica :”conducir en reserva va a romper tu coche” . Dejarme en comentarios que opináis 😬

♬ sonido original - George del Garaje

Otro de los puntos que destaca es la forma en la que trabaja la bomba de combustible. El mecánico afirma que está diseñada para succionar el combustible desde la parte más baja del depósito, independientemente de la cantidad que quede en su interior. Por lo tanto, sostiene que la bomba no comienza a recoger suciedad porque circule con poca gasolina, ya que sigue el mismo método independientemente de la cantidad que guarde.

Los hábitos que sí pueden perjudicar al coche

Aunque conducir en reserva no tiene por qué provocar los problemas que tradicionalmente se le atribuyen, existen otras prácticas al volante que sí pueden terminar afectando al vehículo. Algunas están relacionadas con la forma de conducir, mientras que otras tienen que ver con descuidar determinadas tareas de mantenimiento.

Entre ellas está acelerar con el motor todavía frío, especialmente cuando se exige al vehículo un régimen elevado nada más arrancar. También puede resultar perjudicial mantener durante mucho tiempo una conducción muy agresiva, con cambios de ritmo bruscos y frenazos constantes, ya que aumenta el desgaste de distintos componentes.

Otro hábito que conviene evitar es retrasar demasiado el mantenimiento recomendado por el fabricante. Cambiar el aceite, revisar los filtros o comprobar el estado de los neumáticos son tareas que permiten detectar posibles problemas antes de que deriven en averías de mayor importancia.

Mantenimiento coche
Mecánico cambiando aceite del coche. (Magnific)

También es recomendable prestar atención a las señales que da el propio coche. Ruidos extraños, vibraciones, dificultades al arrancar o testigos que aparecen en el cuadro de instrumentos pueden indicar que existe algún problema que necesita ser revisado. Ignorarlos y continuar circulando con normalidad puede hacer que una avería inicialmente sencilla termine siendo más costosa.

Las maniobras que conviene evitar

Más allá del mantenimiento, hay determinadas costumbres al volante que también pueden acelerar el desgaste de algunos elementos del vehículo. Una de ellas es mantener el pie apoyado sobre el embrague durante la marcha o en los semáforos, ya que puede provocar un desgaste innecesario de sus componentes.

Los bordillos y los baches también requieren especial atención. Pasar sobre ellos a demasiada velocidad puede afectar a neumáticos, llantas, suspensión y dirección, especialmente cuando se trata de golpes fuertes o repetidos.

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