En medio del ultimátum que la diputada Elisa Carrió le dio al presidente Mauricio Macri para que agilice el apartamiento de Germán Garavano como Ministro de Justicia, su colega Daniel Lipovetsky se mostró en contra del juicio político al funcionario.

"Mi opinión personal es que no hay fundamento para ese pedido de juicio político y no lo voy a acompañar", remarcó el diputado, quien tiene pensado reunirse con el interbloque de Cambiemos para discutir esa posibilidad.

Si bien adelantó que seguramente "habrá posiciones diferentes" entre los legisladores también aclaró que eso "no conspira contra el fortalecimiento" y el apoyo al presidente Macri.

Invitada a La Noche de Mirtha, Carrió sostuvo que avanzará con la destitución de Garavano y explicó que el cortocircuito con Macri "es transitorio, pero necesario". Pero lejos de mostrarse conciliadora, arrojó un duro mensaje: "Ahora hay tiempo de recomponer, en seis meses hay ruptura".

Consultado al respecto en Radio Mitre, Lipovetsky trató de minimizar sus declaraciones: "Carrió tiene las preocupaciones de todo el bloque Cambiemos de luchar contra la impunidad y la corrupción, y en ese sentido Garavano ha sido un ejemplo". Y siguiendo esa línea de defensa, el diputado del PRO hizo hincapié en los proyectos de ley como la figura del arrepentido y la extensión de dominio, que impulsa el ministro.

El enfrentamiento entre Carrió y Garavano surgió luego que el funcionario se refiriera a la situación procesal de Cristina Kirchner. "Nunca es bueno que se detenga a un expresidente", dijo el ministro. Esta frase desató la furia de "Lilita", quien no dudó en amenazar al Gobierno: "Que le quede claro a todo Cambiemos, la próxima vez rompo".