Ya están operativos en la Argentina los inhibidores de drones que generarán un anillo de protección en la Cumbre del G20 que se realizará en Buenos Aires entre el 30 de noviembre y el 1° de diciembre, reforzando la seguridad de los líderes y delegaciones que participarán del encuentro y las bilaterales de alto niveles que se realizarán antes y después de esa fecha.

La necesidad de contar con esta tecnología fue consensuada en el Comité Unificado de Seguridad que conduce el Ministerio de Seguridad que se reúne semanalmente y tiene a Patricia Bullrich como titular. La compra estuvo a cargo de la Fuerza Aérea, tomando en cuenta las exigencias planteadas en otras cumbres.

La agregaduría aeronáutica en Washington fue la encargada de ejecutar la contratación directa de un sistema ELI-4030 Drone Guard por USD 1.342.500 dólares. El sistema puede ser operado en su totalidad en forma manual y automática, local y remota, puede armarse y desarmarse en 20 minutos, interfiere señales, es ágil y garantiza un rango de detección radial de 3.000 metros, además de ofrecer cobertura de 360º. El proveedor elegido fue IAI-ELTA, una empresa israelí de productos de defensa, ya que también aseguran un servicio de post-venta y capacitación.

Además de la existencia de esta nueva tecnología de inhibidores de drones, que consolida los altos estándares de seguridad alcanzados por Argentina para la realización de la Cumbre, la Unidad Técnica del G20 informó que se planificó un "paraguas aéreo" de tres anillos, integrado por los aviones de la Fuerza Aérea y cinco radares en tierra desarrollados o modernizados por el INVAP.

Dos de estos radares ya estaban en funcionamiento, y hay tres nuevos, un RPA (Radar Primario Argentino), desarrollado por la empresa barilochense, que permite detectar movimientos a 400 kilómetros a la redonda, y dos TPS 43, que son tácticos móviles, de altísima utilidad porque su tamaño permite un traslado sencillo.

Además, está previsto contar con otros radares instalados en naves extranjeras, que operarán en aguas internacionales, coordinadas bajo un mismo sistema para garantizar los tres anillos previstos por un Protocolo de Protección Aeroespacial.

Aeroparque dejará de funcionar comercialmente el jueves 29 a las 15 y volverá a estar operativo el sábado 1º de diciembre a partir de las 22. Tampoco funcionarán esos días los aeropuertos de Palomar, San Fernando y Morón, porque habrá un radio de 25 kilómetros protegido. En cambio, sí estará operativo para el público el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

Según se informó, habrá 20.000 efectivos de la Policía Federal Argentina, Gendarmería, Prefectura y PSA, más la Policía de la Ciudad y la Policía de la Provincia de Buenos Aires (en Ezeiza) dispuestos en los tres anillos de seguridad que van a rodear Costa Salguero, donde se realizará la Cumbre, y distribuidos en CABA, para garantizar también la seguridad de los habitantes.

El Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto de ley para declarar feriado nacional en la Ciudad de Buenos Aires el viernes 30 de noviembre, que espera aprobarse en las próximas semanas. De esta manera, los dos días de la Cumbre serán feriados, lo que acotará los problemas de tránsito.

Se espera la llegada de 10.000 personas de las 20 delegaciones extranjeras a la Cumbre, incluyendo 2.500 periodistas. Cada delegación tendrá una cápsula de seguridad para los traslados entre el hotel y la sede de la reunión. Los periodistas tendrán una sala exclusiva en Parque Norte y podrán trasladarse en combis al lugar del evento cuando lo amerite. Allí habrá una zona donde se realizarán las conferencias de prensa y entrevistas.