Juan Grabois, durante su detención
Juan Grabois, durante su detención

El dirigente social Juan Grabois salió a dar su visión tras su detención durante una protesta frente a una comisaría,  donde estaban demorados dos miembros del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y trabajadores migrantes senegaleses. En su defensa, el referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) negó haber ejercido violencia contra la Policía de la Ciudad y señaló que terminó apresado por el "clima autoritario que se está viviendo en la Argentina".

"Fuimos víctimas de una situación de represión", consideró el abogado acerca de su detención durante la tarde y noche de este martes, en una comisaría del barrio porteño de Constitución.

Acerca del operativo policial, Grabois señaló que su detención "tiene que ver con el clima de época, oscuro y autoritario, que está pasando en la Argentina" y que tiene como "mar de fondo el programa económico del gobierno de Mauricio Macri".

"No van a encontrar una imagen mía ejerciendo violencia contra nadie. Fui a ejercer mi profesión como abogado y como dirigente social para informar lo que sucedía. Que me hayan metido preso estaba fuera de mi control", sostuvo hoy el titular de la CTEP, en diálogo con radio Rivadavia.

Grabois culpó a la Casa Rosada por el nivel de confrontación política y "por cebar (sic) a un sector de la sociedad con que el mal de la Argentina son los movimientos sociales, el peronismo y el papa Francisco". "Si mostrás que metiste preso (a tus adversarios políticos), envalentonás a tu sector. Cuando pasa eso, se generan los fanatismos que terminan en violencia", señaló.

"Creo que hoy está en juego el Estado de derecho en la Argentina", remató.

Además, el dirigente social indicó que "se escuchan barbaridades como que quieren deportar a los senegaleses" que representa "una mezcla de xenofobia con intereses económicos de varias empresas que pierden". "Son personas que eligen trabajar, no eligen robar ni meterse en las drogas", advirtió el referente de la CTEP.

"Al que no le gusta que haya gente vendiendo en la calle se lo tiene que bancar. Hay varias medidas que se pueden tomar, como tener empatía con los que vienen de afuera. Se debería regular la actividad sin perjudicar a nadie", agregó Grabois, quien tiene una relación de amistad y cercanía con Jorge Bergoglio.

Con respecto al kirchnerismo y las causas judiciales por corrupción, aseguró que "sería un 'golpe de Estado preventivo' que Cristina Kirchner termine presa", y dijo que "del kirchnerismo hay cosas que crítico y hay cosas que reivindico".

"Es más, desde el espacio del kirchnerismo me han criticado por estar cerca de Carolina Stanley (la ministra de Desarrollo Social)", consideró, tras subrayar; "Yo no tengo nada que ver con Julio De Vido y José López". Y advirtió que tiene independencia política: "No soy soldado de nadie, ni del Papa ni de Cristina".

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