Francisco Rubén Valenti quedó catalogado en la saga de los cuadernos como "el empresario de los vinos", porque siempre que se encontraba con Roberto Baratta además de dinero le regalaba una caja de vinos. Las reuniones, según las anotaciones de Oscar Centeno, eran en el hotel Feir's Park, en Esmeralda al 1300. En su primera declaración ante la Justicia, el 7 de agosto, Valenti admitió esos encuentros, aunque dio una versión muy distinta: dijo que eran discusiones "álgidas" por las obras en danza. Es más, relató presiones y aprietes de Baratta y del ex secretario de Obras Públicas José López para correrlos de las obras: "El objetivo era que entregáramos la empresa".

Valenti, ex vicepresidente de la metalúrgica Impsa, del grupo Pescarmona, recién fue detenido el 4 de agosto porque estaba de viaje por Asia, donde vivió nueve años.

Su primer contacto con la causa fue negar todas las acusaciones. Es más, se mostró como una víctima de los funcionarios del Ministerio de Planificación. "Observo con indignación que se me acusa de integrar una asociación ilícita con Julio De Vido y otros, un absurdo que se me asocie con quienes me destruyeron a mi y a la empresa con la que trabajé con pasión toda mi vida", dijo en la primera indagatoria a la que tuvo acceso Infobae.

Para intentar probar su teoría de las presiones, Valenti enumeró las obras que fueron perdiendo durante la era K. Hizo hincapié en los fallidos intentos para ganar la licitación millonaria de las represas denominadas Condor Cliff y La Barrancosa. "En abril de 2012 nos convocó el ingeniero José Francisco López para informarnos que el contrato se daba de baja (…) Ante mi insistencia, finalmente me dijo 'hagan lo que ustedes quieran pero si no es acá o a la vuelta de la esquina los vamos a hacer sonar'", relató. Pocos días después, finalmente rescindieron el contrato.

Además de colectar las coimas, Baratta también era el mensajero del Gobierno ante las empresas. Valenti relató que el ex funcionario se quejó por una nota que había presentado IMPSA ante el Ministerio de Planificación por la licitación del programa GENREN, en junio de 2010. "Al otro día el licenciado Baratta pidió que retiráramos la nota cosa que nos vimos obligados a hacer porque estábamos en tratativas por el contrato de Condor Cliff-La Barrancosa", dijo.

Valenti admitió que tuvo varios encuentros con Baratta en el hotel Feir's Park, donde había alquilado una habitación que estaba "acondicionada" como oficina. "Eran reuniones álgidas, en algunas explicaba los estados de los proyectos y los pasos a seguir, pero el resultado fue malo. Baratta tenía un foco en lo cotidiano, sin capacidad estratégica, no había otros interlocutores, por lo cual no había avance posible", se lamentó el empresario oriundo de Mendoza. Pero negó haber pagado coimas a los enviados de Julio De Vido.

Veinte días después, la situación parece haber cambiado: Valenti quiere sumarse a la lista de "arrepentidos". Ayer declaró durante siete horas ante el fiscal Carlos Stornelli y hoy volverá a Tribunales para ampliar su indagatoria.