Foto reciente de Oscar Thomas, publicada en Misiones Cuatro
Foto reciente de Oscar Thomas, publicada en Misiones Cuatro

"Está donde está, no se lo voy a contar a los periodistas", dijo ayer a último hora el abogado del arquitecto Oscar Thomas, el último prófugo que queda en la causa de los cuadernos de la corrupción K, mencionado por el chofer Oscar Centeno en varias entregas de dinero en efectivo por coimas a Roberto Baratta. En Posadas hay quienes dicen que cruzó a Paraguay, otros que está en la India. En el juzgado de Claudio Bonadio creen que está "en algún lugar de Misiones, no hay mejor protección para él".

Es que el ex director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) durante 12 años no es precisamente un empresario, sino un dispositivo de la política misionera y un factor clave en el vínculo del ex gobernador Carlos Rovira con los tres gobiernos kirchneristas  y, en especial, con el ministerio de Julio De Vido que, como él, continuó durante los tres mandatos en el mismo cargo.

En diálogo con el canal Misiones 4, el abogado Juan Manuel Ubeira explicó que su cliente no se iba a presentar porque no estaba dispuesto a quedar preso. "Acá estamos jugando con una ley que es la del arrepentido; si no se involucra a nadie, no sale libre", aseguró, demostrando que no va a involucrar a su jefe político. Y agregó que "está dispuesto a declarar si se le acepta la eximición de prisión". Como el pedido fue rechazado, su estrategia, ahora, es acudir a la Cámara Federal para que confirme o revoque esa decisión.  Mientras tanto, Thomas tiene un pedido de captura nacional e internacional.

Thomas fue subsecretario de Planeamiento Urbano de Posadas cuando Rovira era intendente y estuvo a cargo de obras importantes de la ciudad como la nueva sede del municipio, la nueva terminal de ómnibus y la costanera norte de la ciudad.

Cuando Rovira alcanzó la gobernación, ocupó la Subsecretaría de Gestión Estratégica, a cargo de obras como la zona franca de Puerto Iguazú y miembro de las comisiones técnicas del Proyecto de la Represa de Corpus y de las Obras Complementarias de Yacyretá, siempre en representación del gobierno provincial. Con la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia fue designado director ejecutivo de la EBY, cargo que ocupó hasta la llegada de Cambiemos.

En el 2010 fue denunciado por un diputado provincial por haber usurpado para uso personal la playa pública que está frente a su mansión en la localidad de Candelaria, y haber realizado las obras de relleno y colocación de guardas costeras con presupuesto de Yacyretá.

Según el diario cordobés La Voz del Interior, Thomas  manejó presupuestos anuales de entre 700 y mil millones de dólares y "acumuló denuncias del estado paraguayo" que comparte la administración de Yacyretá. En 2003, "Thomas tenía en su patrimonio solo una casa en Candelaria, pero en 2014 contaba con cuatro casas, 10 lotes, locales comerciales, nueve departamentos en Posadas y una casa en Brasil".

El periodista Javier Álvarez escribió que "la justicia (misionera) sospecha que Thomas convirtió a la EBY en la caja política con la que se solventaba el despliegue electoral del kirchnerismo y el justicialismo en todo el nordeste argentino", además de haber sido el responsable de nombrar a 200 personas que jamás ingresaron a las instalaciones de la empresa y que entregaban el 50 por ciento de sus salarios directamente al ahora prófugo.