La votación del proyecto por la despenalización del aborto en la Cámara de Diputados generó incertidumbre y nerviosismo. Así, se generó un clima de suma tensión entre el presidente de la Cámara, Emilio Monzó, y el legislador Javier Pretto, a raíz de un pedido del diputado cordobés para que se realizara un nuevo recuento.

Segundos después de que se arrojara el primer resultado, con 131 votos a favor de la ley y unos 123 votos en contra y una abstención, surgieron discusiones y reclamos por votos mal contados. En un primer momento se dijo que había cinco votos que debían cambiarse, pero finalmente se corroboró que dos votos que habían sido positivos, en realidad fueron negativos.

Esos dos votos fueron de los diputados Luis Beder Herrera, de La Rioja, y Graciela Navarro, de Santiago del Estero. Por ende, el conteo final quedó en un 129 a favor, 125 en contra y una abstención.

A raíz de esto, Pretto pidió la palabra con la intención de pedir que se revisen esos supuestos "cinco votos" en cuestión, lo que desató una respuesta irascible y contundente del presidente de la Cámara.

"Sr Presidente, estamos en la presencia de una sesión histórica y se ha producido una confusión al final, donde usted mismo dijo que había cinco votos que no se habían contabilizado…", afirmó el cordobés.

Y Monzó interumpió: "Son dos votos… matemática. Dos votos, no altera la votación", espetó.

A lo que Pretto retrucó: "Solo le pido los resultados finales de la votación".

El pedido del presidente del Pro Córdoba provocó una respuesta aún más contundente por parte de Monzó: "¡Si a las 10 de la mañana usted necesita por dos votos el resultado final, es que estamos jodiendo!" y le quitó el derecho a la palabra.

Minutos después persistieron los cuestionamientos desde alguna parte de la Cámara con los resultados finales. En total, hubo 256 legisladores presentes. Con 129 votos a favor, 125 en contra y una abstención, se sumarían las posturas de 255 votantes.

Fue así que el diputado de la UCR por Chaco Horacio Goicoechea le cuestionó al presidente de la Cámara, y sin su micrófono abierto, el supuesto error en la suma total respecto a la votación. Sin embargo, Monzó le respondió casi con sorna e incredulidad: "Acá estoy, diputado, soy yo el 256".

Es que el presidente de la Cámara cuenta como uno de los legisladores presentes en el recinto pero no emite voto, al menos hasta que tenga que desempatar una votación, después de dos paridades consecutivas.

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