Andrea Grobocopatel, copresidente del W20, en la Casa Argentina en Davos
Andrea Grobocopatel, copresidente del W20, en la Casa Argentina en Davos

El propósito del Women 20, que este año se celebrará en la Argentina, es reunir a mujeres de diferentes organizaciones sociales, países y gobiernos, para debatir acerca de la mejor manera de crear condiciones que permitan que las mujeres puedan alcanzar la autonomía económica.

Andrea Grobocopatel, cochair del grupo, detalló para Infobae cuáles son los grandes objetivos para este año e hizo un balance de su presentación en Davos, en paralelo al Foro Económico Mundial. "Hay que cambiar las fotos, las estadística, y para eso se necesitan acciones concretas. No queremos más declaraciones, ni queremos mas informes internacionales que nos digan que las cosas van a cambiar en 100 años, queremos demostrar que con acciones concretas las estadística las cambiamos rápido. Tenemos que hacer un cambio cultural", dice comprometida y remarca la oportunidad que significa que Argentina presida el G20.

-¿Cuáles es el balance de la presentación del W20 en Davos?
-Fue una gran sorpresa lo bueno que fue tener una Casa Argentina en Davos. Fue increíble. Estaba muy bien organizada, se notaba mucho esfuerzo. Lo que más me llamó la atención es que todos venían a la casa, venía Angela Merkel, Bill Gates, la reina Máxima, Justin Trudeau… Todos venían a nuestra Casa Argentina. Fue una gran emoción ver que esto sucedía. Yo viajé a Davos como W20, como parte de la sociedad civil, que intenta compartir y colaborar en la construcción de una Argentina mejor, que se inserte al mundo. Fue muy positivo. Entrar ahí fue una inyección interesante de optimismo. Que la Argentina presida el G20 esa una gran oportunidad que tenemos que aprovechar todos, el gobierno pero también los empresarios. Es una gran inversión en tiempo y dinero, para mostrar Argentina al mundo. Tenemos que empujar todos para el mismo lado.

-Se vio a la primera dama Juliana Awada participando de sus actividades allí, ¿sienten su apoyo?
– Sí, y es muy importante. No me llamó la atención porque Juliana venía acompañando siempre. La veo muy compenetrada con esto. Viene a nuestros eventos de una manera muy amable. Siempre se habla mucho de su estilo, de su ropa, pero yo quiero remarcar mucho su amabilidad, su compromiso. Me parece muy relevante decirlo porque todos hablan de la ropa pero a mí me pareció muy importante su preocupación por colaborar desde un lugar muy sencillo y amable.

Juliana Awada con la reina Máxima de Holanda en la Casa Argentina en Davos
Juliana Awada con la reina Máxima de Holanda en la Casa Argentina en Davos

-Lo de Davos fue una gran presentación, pero ahora se viene el trabajo de cara a la cumbre del W20 en octubre…
– Exactamente. Este es un grupo conformado por una red transnacional de mujeres líderes sociales, de los negocios, de los emprendimientos, de los think tank, y el objetivo es influir en la toma de decisiones del G20 con políticas que logren mayor equidad de género. Tratamos de tomar mucho lo que ya se viene trabajando para no desperdiciar los esfuerzos que otros países han hecho. Tomamos los ejes que dejó Alemania: la inclusión laboral, digital, financiera y nosotros le agregamos la inclusión de la mujer rural porque tiene más dificultades que la urbana. Porque tiene menos conectividad, menos acceso a algunas formas de comunicarse. Porque las instituciones financieras no siempre llegan al campo. Porque son responsables de la producción mundial de alimentos y ahí tenemos un gran desafío: hay que ayudar a que se generen alimentos sanos y saludables desde el interior y demostrar que el interior también es un buen lugar para vivir y no todos tiene que venir a las grandes ciudades.

No queremos más declaraciones, ni  informes internacionales que nos dicen que las cosas van a cambiar en 100 años, queremos demostrar que con acciones concretas las estadística las cambiamos rápido.

-¿Cómo se logra que el W20 no sea sólo una declaración de principios?
– Con Susana Balbo (presidente del W20) tenemos como objetivo que sean propuestas concretas que se transformen en políticas públicas. Tenemos que tener un diálogo nacional y escuchar a las organizaciones de Argentina y, además, intercambiar nuestras propuestas con las delegadas internacionales para lograr propuestas importantes para todos en el G20. La idea es tener propuestas concretas, pocas pero efectivas. Hay que cambiar las fotos, las estadística, y para eso se necesitan acciones concretas. No queremos más declaraciones, ni informes internacionales que nos digan que las cosas van a cambiar en 100 años, queremos demostrar que con acciones concretas las estadística las cambiamos rápido. Tenemos que hacer un cambio cultural.

-¿Cómo viene ese cambio cultural en Argentina?
Las estadísticas dicen que en Argentina estamos mucho mejor que en otros países de latinoamérica. Hay muchas organizaciones que trabajan muy bien. lo que nos falta es articular esos esfuerzos y trabajar juntos. Hay muchos movimientos y ahora tenemos la oportunidad para demostrar que Argentina está haciendo cambios interesantes… Y tenemos que cambiar más rápido. Yo soy mortal y ansiosa, y la verdad no me gustaría que el cambio suceda en 50 años porque no lo voy a ver. Quiero que la realidad cambie más rápido para disfrutarla yo también. Las mujeres tenemos que aprovechar esta oportunidad en positivos, no poniéndonos como víctimas, sino darnos cuenta -mujeres y hombres- que la complementariedad construye decisions mejores y más sustentables. Es progreso para todos porque cuando hay mujeres en las empresas, cuando pueden llevar adelante sus propios emprendimientos, todos generamos mayor PBI para nuestros países.

Yo soy mortal y ansiosa, y la verdad no me gustaría que el cambio suceda en 50 años porque no lo voy a ver. Quiero que la realidad cambie más rápido para disfrutarla yo también.

-Generalmente las líderes sociales o políticas abordan estas temáticas, ¿porque una empresaria decide dedicarse de lleno a esto?
– Yo trabajé mucho en mi empresa. Trabajé para mi empresa, para mí y para mis hijos, y fue buenísimo porque lo hice con mucha responsabilidad, pensando que desde la empresa se puede cambiar la realidad. Y hace unos pocos años dije: "Ya está, ahora me tengo que dedicar a trabajar para la sociedad". Primero lo hice desde mi fundación FLOR, para la Argentina y ahora estoy súper agradecida porque tengo la posibilidad de trabajar también para el mundo, y en especial para los países del G20. Es una gran oportunidad con mucha responsabilidad y mucho esfuerzo pero por supuesto que vale la pena.

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