Aunque San Luis fue la única provincia que no firmó el acuerdo que hoy se celebró en la Casa Rosada, hay optimismo en que pueda retomarse el diálogo entre la provincia que los Rodriguez Saá gobiernan desde 1983 y el gobierno nacional. Es que apenas llegado Cambiemos, el ministro Rogelio Frigerio se reunió en su despacho con "el Alberto", pero al no acordar la cifra que la Nación debería pagarle al distrito puntano, el gobernador se levantó y se fue, y nunca más volvió.

Según lo que relataron fuentes provinciales, la diferencia era por 2.000 millones de pesos, pero la reacción intempestiva impidió –en todo caso– mostrar quién tenía la razón, ya que no hubo posibilidad de discutirlo.

Durante dos años, los Rodríguez Saá no intentaron retomar el vínculo con el Gobierno, y hasta se volvieron kirchneristas tardíos, lo que casi provoca su derrota electoral definitiva en las elecciones legislativas, luego de perder por una gran diferencia en las PASO.

Una vez garantizada su propia victoria, la familia gobernante parece haberse curado en salud, y envió por primera vez un negociador, el vicegobernador Carlos Ponce, que mostró otra voluntad con las autoridades nacionales. Se mostró amable y conciliador, lo que permitió que le agendaran una reunión hoy mismo, a las 18:30, donde estarán Frigerio y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Los puntanos se mostraron conformes con la posibilidad de ese encuentro, que seguramente no facilitará que firmen en el mismo día, pero sí les permitirá discutir –por primera vez en dos años– la agenda que de verdad les interesa: el juicio que le tienen ganado a la Nación, refrendado por la Corte Suprema, sobre el cual el kirchnerismo jamás aceptó conversar.

No obstante, se mostraron muy duros desde lo verbal. La ministra de Hacienda Pública, Natalia Zabala Chacur, calificó como "un apriete" lo que pretende hacer la Nación con San Luis, mientras que el vicegobernador Carlos Ponce aseguró que "la Provincia sigue siendo discriminada" en el contexto nacional.