Postal de la primera contra cumbre de la OMC, en 1999, donde miles de manifestantes se enfrentaron con las fuerzas de seguridad en la ciudad de Seattle.
Postal de la primera contra cumbre de la OMC, en 1999, donde miles de manifestantes se enfrentaron con las fuerzas de seguridad en la ciudad de Seattle.

Los temores del Gobierno nacional son oficiales. Activistas de todo el mundo se preparan para desembarcar en Buenos Aires para manifestarse contra la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que se realizará entre el 10 y 13 de diciembre en Puerto Madero. La protesta será un obstáculo que tendrá que sortear el presidente Mauricio Macri, que busca posicionar al país y su gestión en el concierto de las naciones, y mostrar un clima de negocios atractivo para las inversiones extranjeras.

Sin ningún tipo de secretismo, alrededor de 50 representantes de movimientos sociales, sindicales, grupos campesinos, organizaciones de izquierda, de mujeres, de derechos humanos, agrupaciones universitarias, ambientalistas e intelectuales vienen reuniéndose públicamente con jornadas preparatorias y de discusión para apuntalar la "acción global" en rechazo a la ronda multilateral, cuando se encuentren a discutir el sistema global de comercio los ministros de Economía de unos 173 países, junto a empresas transnacionales y gremios. Se calcula en 4.000 los enviados oficiales.

Las últimas reuniones preparatorias de la "Confluencia Fuera OMC" fueron el 29 y 30 de septiembre, en la Facultad de Ciencias Sociales (UBA). Hubo también una audiencia de debate en la Cámara de Senadores el día 28, con la participación de los legisladores Fernando "Pino" Solanas (Proyecto Sur), Marcelo Ramal (Partido Obrero), Pablo Miceli de la CTA "Autónoma" y se vio hasta algún enviado de la CGT entre los asistentes.

El documento de lanzamiento de las actividades de repudio a la OMC cuenta con más de 200 organizaciones firmantes y adherentes, que van desde partidos políticos, organismos de derechos humanos como las Madres de Plaza de Mayo-Linea Fundadora o la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), hasta entidades y grupos extranjeros como el sindicato global UNI Américas.

"La OMC plantea una agenda que defiende los intereses de las grandes corporaciones transnacionales. Los puntos van más allá del libre comercio, se promueve que los Estados tengan menos regulaciones ambientales, laborales, impositivas, de producción de medicamentos y de patentes. Todo con el objetivo de dar mayores garantías a la inversión extranjera", señaló el docente Leandro Morgenfeld, investigador del Conicet especializado en relaciones internacionales y uno de los organizadores de los encuentros preparatorios.

Audiencia pública en el Senado.
Audiencia pública en el Senado.

Existe una larga tradición de protestas contra la OMC y otros organismos multilaterales como el G20. El máximo hito fue en 1999 con la "batalla de Seattle", donde cerca de 40 mil manifestantes se movilizaron por las calles de la ciudad estadounidense y llegó a declararse el estado de sitio, con más de 500 detenciones. Es considerada como la cuna del movimiento antiglobalización. En julio pasado, el G20 fue blanco de una protesta de miles de manifestantes "globalifóbicos" de distintas partes del mundo, en Hamburgo, que culminó en un duro enfrentamiento con la policía alemana.

En Argentina, todavía se recuerdan los masivos actos en 2005 contra el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), en Mar del Plata, en la que hubo incidentes, y la colorida "Cumbre de los pueblos" que contó con la presencia de Hugo Chávez, Evo Morales (un año después sería elegido presidente) y Diego Maradona. Por eso, Buenos Aires no está exenta de que haya una alta conflictividad y choques en diciembre.

La semana de "acción global" se prevé que arranque el jueves 7 de diciembre, en el marco de la "marcha de la resistencia" de las Madres de Plaza de Mayo. Luego habrá encuentros de redes nacionales, regionales e internacionales los días siguientes. El 10, día de la asunción de los nuevos legisladores y del inicio de la reunión ministerial de la OMC, se planea realizar una "gran actividad callejera" con intervenciones artísticas y culturales.

Se prevé que la movilización central de protesta sea el 12 de diciembre, aunque es materia de negociación. En el medio, se desarrollará la Cumbre de los Pueblos "Fuera OMC – Construyendo Soberanía", con paneles de debate y talleres sobre soberanía alimentaria, energética y educación pública, entre otros.

El 13 está previsto que haya un último acto asambleario, con la lectura final de un documento que repudie la reunión del G20 en 2018, en la que otra vez Argentina será sede de una cumbre de global. Desde el 1º de diciembre, el país presidirá el organismo que integran las potencias industriales y naciones emergentes.

"Es muy preocupante que el gobierno de Macri se ofrezca como sede de la OMC y del G20, para mostrar que la Argentina 'se incorporó al mundo'. Con esta política económica de abrir mercados estamos en el peor déficit comercial en 23 años y se demostró que no llegó esa lluvia de inversiones, en vez de concertar políticas con países de similar desarrollo al nuestro, como los de la región", sostuvo Morgenfeld. "Son las mismas recetas que aplicó la dictadura en 1976 y en los años 90, y que produjeron un gran perjuicio en la Argentina".

Tanto los organizadores de las protestas como desde el Gobierno saben que la cumbre la OMC es un globo de ensayo para la cita del G20. La pulseada política central será esta ronda multilateral, donde se reunirán las naciones que representan el 80% de comercio y 85% de la riqueza mundial.

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