Fueron todos elogios mutuos y reiteración de gestos políticos. En medio de este clima, el Presidente, Mauricio Macri, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, se reunieron con la legisladora porteña Graciela Ocaña con un firme objetivo: ofrecerle una candidatura a diputada nacional en la provincia de Buenos Aires para las próximas elecciones de octubre.

Según revelaron a Infobae tres fuentes calificadas de la Casa Rosada, hubo un compromiso de no hablar ahora de una candidatura concreta. Pero hubo coincidencias entre los presentes en que la figura de Ocaña sumará más votos para Cambiemos en territorio bonaerense que en la Capital. Así quedó reflejado a la largo de la charla que compartió la cúpula máxima de Cambiemos con la legisladora porteña de Confianza Pública, que ya se sumó al frente oficialista.

"La figura y trayectoria de Graciela (Ocaña) se encuentra alineada totalmente con los valores de Cambiemos y su paso por la provincia de Buenos Aires le dará una fuerte impronta al oficialismo bonaerense", reflexionó un funcionario del Gobierno que forma parte del armado electoral nacional.

De esta manera, la intención del Gobierno será sumar a Ocaña como candidata a diputada en el segundo o tercer lugar en la lista bonaerense. Estará por debajo del ministro de Educación Esteban Bullrich y por encima del médico radical Facundo Manes, evalúan en el Gobierno.

A la vez, la jugada de Macri de poner a Ocaña en el escenario bonaerense le restaría votos a Martín Lousteau en la Capital ya que el partido de la ex titular del PAMI fue el que en los últimos comicios traccionó votos para el partido del ex embajador en Estados Unidos y ahora duro competidor de Cambiemos en territorio porteño. De hecho, Lousteau sabía desde hace una semana que no contará con el apoyo de Ocaña en estos comicios.

Al término de la reunión con Macri, Vidal y Larreta, Ocaña dijo que no se habló de candidaturas y que hubo coincidencias en el rumbo que está tomando el Gobierno. También planteó algunas ideas para la tercera edad en virtud de su paso por el PAMI. Tampoco hubo de parte de Vidal, Macri o Larreta declaraciones públicas en función de una candidatura de Ocaña. El acuerdo tácito fue no hablar ahora de los comicios y avanzar en un trabajo conjunto. Pero la decisión de que Ocaña vaya como candidata a diputada bonaerense ya es un hecho.

En rigor, el Gobierno quiere que haya una campaña corta y que se hable de candidaturas una vez que el PJ y el resto de las fuerzas ya tengan definidos sus candidatos. No quiere someter a sus postulantes a un desgaste.

La legisladora porteña culmina en diciembre su mandato en Capital pero preserva el domicilio en la provincia de Buenos Aires. Esto le garantizará ser candidata bonaerense y caminar junto con Vidal el extenso distrito de la provincia.