Si existiera un ranking de provincias con más fanatismo por el mundo motor, sin dudas Córdoba estaría en el top 3. Los eventos relacionados al deporte sobre ruedas despiertan pasiones inimaginables, como se pudo ver este fin de semana en Alta Gracia.

La "ciudad dormitorio", en la que la mayoría de sus 50 mil habitantes sólo comen y duermen en ella para luego desplazarse hacia otras áreas para trabajar, se convirtió en el centro de atención de toda Argentina al protagonizar el arranque del Súper TC 2000, que de la mano de la confiabilidad y tecnología de YPF, abrió una temporada por primera vez desde su creación.

"El acompañamiento de YPF es muy fuerte para nosotros y es muy importante que una empresa de este nivel nos apoye", reconoció Edgardo Fernández, Director Deportivo de la competencia.

Nadie quiso perdérselo: el embotellamiento en los alrededores del circuito fue algo que todos predijeron, a tal punto que dentro de cada auto particular, los grupos de amigos y familias, no se hacían problema por el tránsito y disfrutaban de mates o un fernet, entre risas y comentarios referidos a la carrera.

Alta Gracia se convirtió en el centro de atención de toda Argentina al protagonizar el arranque del Súper TC 2000 (Mario Sar)
Alta Gracia se convirtió en el centro de atención de toda Argentina al protagonizar el arranque del Súper TC 2000 (Mario Sar)

Los vecinos también aprovecharon el evento para su propio beneficio. Mientras que algunos ofrecían el garaje de su casa a los turistas, otros oficiaron de valet parking durante el extenso camino de autos, camionetas y hasta casas rodantes.

El autódromo Oscar Cabalén se volvió un hervidero. Las altas temperaturas, formadas por el clima y el rebote con el asfalto, le importaron poco a los fanáticos que colmaron las gradas. El intenso calor no fue un problema para ninguno: buscar el mejor lugar para ver pasar a más de 200 kilómetros a sus ídolos era su única preocupación.

La inmensa parrillada que se dispuso al frente de la cabina de boxes de Chevrolet YPF fue otro de los espectáculos que se robó las miradas de los presentes en el Cabalén, quienes a pesar de sentir y padecer los más de 30 grados, se acercaban a las brasas para degustar los distintos tipos de carnes.

Finalmente, cerca de la una de la tarde llegaron los aplausos y el reconocimiento. Primero para los hombres que ocuparon el podio: Leonel Pernía, Facundo Ardusso y Julián Santero, y posteriormente para la organización, que cubrió todas las expectativas.

La carrera había terminado pero nadie parecía querer irse del lugar. Las parrillas continuaban llenas y los fanáticos se quedaron en las gradas con la intención de disfrutar hasta el último segundo que pudieran en ellas.

Alta Gracia estuvo a la altura. El espectáculo se desarrolló a la perfección y la ciudad pudo darse el gusto de albergar por primera vez el inicio de un Super TC 2000.