Para muchos las palabras restauración de muebles y reparación significan lo mismo. Sin embargo, existe una gran diferencia entre ambas. Reparar un mueble es arreglarlo de forma que recupere su funcionalidad sin tener en cuenta su aspecto original. La restauración de muebles, por el contrario, busca devolverlo a su estado auténtico, respetando su estilo y dándole, en la medida de lo posible, el valor y la funcionalidad con que fue creado.

La restauración es un trabajo artesanal, de precisión que sigue las tradiciones de antiguos artesanos y diseñadores, pues su objetivo es recuperar el aspecto y estado con que ha sido diseñado.

Todo proyecto empieza con el desarrollo de un buen diseño. La selección y definición de la materia prima es muy importante. Muchas veces, se pueden resignificar proyectos de cosas viejas con maderas de descarte y volver a crear un nuevo objeto con ellas.

En su taller carpintería, Matías Flocco de Salvador Muebles, confía a Infobae algunos de sus secretos para llegar a buen puerto con los diseños.

-Con un trozo de mandera, uno de los primeros pasos se basa en trazar las medidas para el corte. "Una vez que realizamos con exactitud este trabajo, llega el momento de llevar a cabo los cortes y despuntes con la ingletadora. Esta sierra circular es muy eficiente para realizar cortes transversales y en ángulo. Se destaca mucho para crear esquinas, bordes y biselados".

-Los cortes laterales se realizan mejor con una sierra de banco. Una vez acabado este proceso, se pasa a trabajar con la espátula para sacar lo grueso que haya quedado en la madera. Y, finalmente, se procede al cepillado de las dos caras. "Es conveniente el uso de lija gruesa con alguna lijadora orbital que nos permite obtener mayor profundidad en esa tarea".

El lijado es un momento de mucho contacto entre el artesano carpintero y la madera, por ello la lija fina se pasa a mano. Siempre que se termina esta tarea es necesario recurrir a un trapo húmedo para sacar el polvo y levantar la fibra suelta que haya quedado en la misma. Luego, para lograr una suavidad más extrema, es necesario volver a lijar con un grano más fino. Y para finalizar todo el proceso es fundamental proteger la madera con CETOL. Su uso es sencillo. Siempre se debe recordar revolver bien antes de usar y, luego, pintar en la dirección de las vetas de la madera, repitiendo esta acción con tres manos, dejando secar en el medio, para obtener los resultados deseados y dejar a la madera con una verdadera protección.

Según lo que se desee trabajar, desde una restauración hasta la creación de un nuevo objeto usando maderas desechadas, es conveniente tener en cuenta estos consejos de un artista sensible y destacado en el mundo de la madera.