Adolescente desapareció tras conocer a un hombre mayor por redes sociales: su familia acusa a la PNP de no actuar

Sheila Samame Espichán (16) fue captada por una cámara de seguridad junto a un hombre desconocido cerca del óvalo Huandoy, en Lima Norte. Sus padres sospechan que el sujeto la captó por redes sociales

Cobertura informativa del programa Ocurre Ahora sobre la denuncia de los padres de una menor de 16 años desaparecida. Los familiares señalan que la adolescente fue captada en imágenes de seguridad en un local comercial del Óvalo Huandoy en compañía de un adulto. Asimismo, reportan la falta de apoyo y patrullaje por parte de los agentes policiales de la comisaría Sol de Oro para iniciar las diligencias de búsqueda.
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La desaparición de Sheila Samame Espichán, una adolescente de 16 años, mantiene en angustia a sus familiares, quienes buscan dar con su paradero desde el último sábado 24 de octubre. Según el testimonio de sus padres, la menor salió de su vivienda en el distrito de San Martín de Porres tras una discusión con su hermana mayor, quien le había quitado el celular para revisar con quién conversaba.

Horas después, un profesor de la academia donde estudiaba la adolescente se comunicó con la familia para informarles que Sheila lo había llamado y le había dicho que se encontraba por el óvalo Huandoy, en Lima norte. De acuerdo con el relato de su madre, la menor habría pedido prestado un teléfono para realizar esa llamada.

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Menor fue captada junto a un hombre

Los padres de Sheila señalaron que no conocían al hombre que aparece junto a su hija en las imágenes de una cámara de seguridad de una juguería ubicada en las inmediaciones del óvalo Huandoy. Según su versión, la adolescente habría conocido al sujeto a través de las redes sociales.

La madre manifestó al programa Ocurre Ahora de ATV, su preocupación por las circunstancias en las que se produjo la llamada de su hija. De acuerdo con su testimonio, la menor habría esperado a que el hombre ingresara al baño para pedirle un teléfono prestado a una trabajadora del establecimiento y comunicarse con su profesor.

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“¿Por qué esperar que el hombre se entre al baño para poder pedir un celular aparte?”, cuestionó la madre, quien considera sospechosas las circunstancias en las que se produjo la comunicación.

Este hecho ha incrementado la preocupación de la familia, que desconoce las circunstancias en las que se encuentra la adolescente. “Porque si hubiese sido una fuga, entonces ella hubiese sacado su maletín, su mochila y se hubiese ido. Pero ella salió así nomás, sin nada”, añadió el padre.

Composición que reúne una captura de video de vigilancia con dos personas en una mesa y una fotografía de una joven sonriente en un restaurante
Imágenes de una cámara de vigilancia y una fotografía componen la difusión sobre la desaparición de Sheila Samame Espichán en el óvalo Huandoy. (ATV)

Padres denuncian dificultades para recibir apoyo policial

Los familiares también cuestionaron la atención que recibieron cuando acudieron a la comisaría de Sol de Oro para solicitar acompañamiento policial hasta el lugar donde, según la información que habían obtenido, podría encontrarse Sheila.

El padre de la adolescente afirmó que, pese a observar varios patrulleros en la dependencia policial, les indicaron que no había un efectivo disponible para conducir uno de los vehículos. La madre sostuvo que, ante la demora, incluso ofrecieron pagar un taxi para trasladarse con un policía hasta el establecimiento.

Finalmente, según su relato, un efectivo accedió a acompañarlos, pero cuando llegaron al óvalo Huandoy ya no encontraron a la menor ni al hombre que aparecía con ella en las imágenes.

La familia pidió que se investiguen las circunstancias de la desaparición y que las autoridades ayuden a localizar a Sheila. Su madre también hizo un llamado público a la adolescente para que regrese a casa.

Grooming: la captación de menores que puede terminar en desaparición

El grooming es una forma de acoso en la que una persona adulta se gana la confianza de un niño o adolescente, generalmente a través de internet, con fines de abuso o explotación sexual. El acercamiento puede comenzar con una conversación aparentemente inofensiva en redes sociales, aplicaciones de mensajería o videojuegos, hasta convertirse en una relación en la que el agresor manipula al menor para conseguir fotografías íntimas, realizar solicitudes sexuales o concertar un encuentro presencial.

En muchos casos, el agresor estudia previamente los gustos, intereses y problemas del menor para establecer una conexión emocional. Puede mostrarse como alguien que lo escucha, comprende sus dificultades o comparte sus aficiones. Con el tiempo, puede pedirle que mantenga la relación en secreto, alejarlo de su entorno de confianza o recurrir a amenazas y chantajes para controlarlo.

Uno de los riesgos más graves ocurre cuando el agresor convence al menor de encontrarse con él en persona. Si el adolescente sale de casa para reunirse con alguien a quien conoció por internet y no informa a su familia sobre sus planes, puede quedar expuesto a situaciones de abuso, explotación o privación de libertad. Sin embargo, es importante precisar que no todos los casos de grooming terminan en un encuentro presencial o en la desaparición de un menor.

Por ello, la recomendación de los especialistas a los padres es que deben interesarse por las relaciones que sus hijos mantienen en internet, conversar sobre los riesgos de reunirse con personas que solo conocen virtualmente y explicarles que pueden pedir ayuda sin temor a ser castigados. Si un adulto les solicita fotografías íntimas, les exige mantener secretos o los presiona para encontrarse fuera de internet, es importante conservar las evidencias y buscar ayuda de inmediato.

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