Cierre escolar por el clima: los riesgos que enfrentan 500 mil estudiantes del norte de Perú

Las precipitaciones, el aumento térmico y la acumulación de agua obligan a revisar la protección de estudiantes y el acceso de las familias a servicios esenciales

En una transmisión de ATV Noticias Mediodía, la presentadora dialoga con el especialista en salud pública Omar Neira sobre la decisión de adelantar el fin del año escolar en regiones de Perú ante el incremento de temperaturas por el fenómeno de El Niño. Durante la entrevista, se explican los riesgos de salud pública asociados, incluyendo golpes de calor e infecciones provocadas por desastres naturales y acumulación de humedad.
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El adelanto del cierre escolar para 500 mil niños del norte de Perú busca limitar la exposición de los alumnos a lluvias intensas y temperaturas elevadas, un escenario que puede provocar golpes de calor, interrumpir el traslado hacia las escuelas y elevar el riesgo de enfermedades infecciosas.

La medida modifica la continuidad de la enseñanza presencial en zonas expuestas a eventos climáticos adversos. También obliga a definir alternativas para las familias que deberán reorganizar el cuidado de los estudiantes durante las semanas en que los colegios permanezcan cerrados.

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El médico especialista en salud pública Omar Neira consideró razonable adelantar el final del ciclo lectivo cuando las condiciones meteorológicas implican riesgos para los menores. Aunque defendió el valor de la presencialidad, señaló que el calor extremo exige medidas de prevención y decisiones ajustadas a cada territorio.

Niño de espaldas con mochila y botas en un camino con barro frente a un portón de madera azul cerrado y paredes deterioradas.
Un estudiante con mochila se encuentra frente a la puerta cerrada de una escuela en el norte de Perú tras el impacto del clima severo en la región. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las temperaturas por encima de 35 ℃ elevan el riesgo para los estudiantes

Neira advirtió que una temperatura superior a 35 ℃ (95 ℉) puede afectar la salud de los niños, en especial durante jornadas prolongadas en aulas con poca ventilación o sin sistemas adecuados de refrigeración. La exposición sostenida al calor puede causar deshidratación, agotamiento, mareos y golpes de calor.

Captura de pantalla de un programa de noticias con dos presentadores en estudio y un video de lluvia torrencial en el centro
Dos conductores del noticiero ATV Noticias presentan un informe sobre las enfermedades vinculadas al fenómeno El Niño.

El especialista sostuvo que las decisiones sobre el calendario escolar no deberían aplicarse de manera uniforme en todo el país. Las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL) deben revisar la intensidad de las lluvias, el comportamiento de las temperaturas y las condiciones de infraestructura antes de determinar cambios en las clases.

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En Tumbes, donde ya se registraron precipitaciones y se prevé un aumento durante las semanas siguientes, las autoridades adoptaron el cierre anticipado de las actividades escolares. Neira planteó que otras regiones podrían requerir disposiciones similares si las temperaturas se aproximan a 40 ℃ (104 ℉).

Captura de pantalla de un noticiero con una presentadora a la izquierda, imágenes de daños a la derecha y un rótulo con texto informativo
Un noticiero peruano informa sobre el adelanto del fin del año escolar en el norte del país debido a los efectos del fenómeno El Niño.

Las lluvias y el calor favorecen la expansión de enfermedades infecciosas

La combinación de altas temperaturas, humedad, acumulación de agua y barro puede ampliar las condiciones para la transmisión del dengue, la chikunguña y otras enfermedades vinculadas con mosquitos. Los recipientes, charcos y espacios donde se estanca el agua pueden transformarse en criaderos de estos insectos.

Las condiciones climáticas también incrementan la posibilidad de infecciones digestivas por consumo de agua o alimentos contaminados. La falta de refrigeración, el traslado de productos bajo calor intenso y las dificultades para acceder a agua segura pueden acelerar la proliferación de bacterias y otros microorganismos.

La preocupación incluye a la leptospirosis, una enfermedad asociada al contacto con agua o lodo contaminados por orina de roedores y otros animales. El país registró 40 muertes por leptospirosis durante el año, aun sin la presencia de condiciones más intensas vinculadas con el fenómeno de El Niño.

El barro contaminado y las inundaciones pueden aumentar los contagios

La leptospirosis puede presentarse con fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas y malestar general. En sus formas graves, puede causar complicaciones renales, hepáticas o respiratorias, por lo que requiere hospitalización y tratamiento con antibióticos.

Neira señaló que las lluvias, el barro, la presencia de roedores y el calor forman una combinación que puede aumentar el riesgo de contagio. Las autoridades sanitarias deberán reforzar el control de plagas, las campañas de información y la vigilancia en las zonas expuestas a inundaciones o acumulación de agua.

El escenario también puede generar presión sobre los servicios de salud, sobre todo en localidades que enfrentan dificultades de acceso por huaicos, cortes de rutas o daños en la infraestructura. La detección temprana de síntomas y la consulta médica ante cuadros febriles resultan relevantes para evitar complicaciones.

Un cuaderno azul con el escudo de Perú, manchado de lodo y con las hojas mojadas, sobre un charco de agua en el suelo.
Un cuaderno escolar con el escudo de Perú y las hojas mojadas yace en un charco de barro en el patio de un colegio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El abastecimiento de agua puede quedar afectado por huaicos y cortes de rutas

El acceso al agua potable aparece como otro de los problemas que pueden enfrentar las ciudades del norte ante lluvias intensas. Las inundaciones, los deslizamientos y los daños sobre carreteras o redes sanitarias pueden alterar el abastecimiento en zonas como Piura, Chiclayo y Tumbes.

La recomendación para los hogares es contar con una reserva para hidratación y necesidades básicas. Neira sugirió disponer de un bidón de 20 L y utilizar pastillas potabilizadoras cuando sea necesario, en especial si existen dudas sobre la calidad del agua disponible.

La hidratación adquiere mayor importancia durante jornadas de calor extremo. Los niños menores de seis años y los adultos mayores de 60 años integran los grupos que requieren mayor cuidado, ya que pueden sufrir con más rapidez los efectos de la deshidratación y la exposición prolongada a temperaturas altas.

Portón metálico cerrado con candado en la entrada de una escuela, rodeado por barro y charcos de agua en el suelo.
Una escuela primaria pública en el norte de Perú mantiene su portón cerrado con candado tras las recientes lluvias en la zona. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las familias deberán reorganizar el cuidado de los alumnos fuera de las aulas

El adelanto del cierre escolar abre una discusión sobre las alternativas para los estudiantes que permanecerán fuera de los colegios. Neira propuso que el Ministerio de Educación evalúe la posibilidad de recuperar herramientas virtuales en los lugares donde existan condiciones de conectividad y acceso a dispositivos.

Pantalla de noticiero con una presentadora a la izquierda, una calle inundada al centro, Omar Neira a la derecha y un rótulo inferior
El médico Omar Neira interviene en un programa periodístico sobre la conveniencia de adelantar el fin del año escolar frente a temperaturas extremas.

La modalidad remota no reemplaza por completo el vínculo pedagógico presencial, pero podría ofrecer una alternativa temporal ante jornadas en las que el traslado o la permanencia en las escuelas resulte riesgosa. Cada comunidad deberá evaluar sus recursos y las necesidades de los alumnos antes de adoptar ese mecanismo.

El especialista también propuso anticipar una hora el inicio de las actividades escolares durante diciembre, como ocurre en algunos países durante el verano. La medida permitiría concentrar parte de la jornada en las primeras horas de la mañana, cuando la temperatura es menor.

Las familias pueden reducir riesgos con ropa ligera, ventilación en los hogares y restricciones para actividades físicas exigentes entre las 12:00 y las 16:00, el período de mayor temperatura. También se aconseja comprar alimentos perecederos con frecuencia, sobre todo productos como el pollo, para evitar que permanezcan muchas horas sin frío adecuado.

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