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¿Los peruanos resistiremos un terremoto de más de 7 grados? Un simulador de sismos revela cómo la reacción inmediata puede salvar vidas

El ejercicio, basado en el sismo de Kobe, demostró que la fuerza de un evento mayor impide caminar y obliga a arrastrarse, por lo que autoridades recomiendan planificar tareas familiares y evitar muebles inestables en las viviendas

Cobertura de Radio Nacional sobre una simulación de sismo. Las tomas registran el movimiento del simulador, recreando un sismo de magnitud 7.3. La pieza informativa destaca la importancia de la participación ciudadana en simulacros.

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En una demostración realizada por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), un simulador reprodujo un sismo de magnitud 7,3 para mostrar que la reacción ante un terremoto debe comenzar con el primer indicio de movimiento. Según explicó Mario Valenzuela Ramírez, de la Dirección de Preparación del Indeci, la capacidad de evacuar o ponerse de pie puede perderse en segundos si se espera a que llegue el remesón más fuerte. “A la primera sensación de movimiento debemos reaccionar porque después no se puede”, afirmó una de las participantes de la experiencia.

La simulación, desarrollada en una sala doméstica especialmente acondicionada, incorporó muebles y objetos habituales del hogar para recrear un entorno cotidiano. Durante el ejercicio, se ilustró la dificultad física que genera un sismo intenso y se evidenció la importancia de identificar previamente la zona segura dentro de la vivienda.

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Este video presenta una cobertura periodística sobre el simulador de terremotos del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) en San Isidro. Se observa a dos mujeres dentro del simulador, una de ellas reportera de Exitosa, experimentando un movimiento telúrico de magnitud 7.3. Las imágenes también muestran escenas de devastación, grupos de personas en exteriores y elementos de una mochila de emergencia.

La reacción debe ser inmediata ante la onda primaria

El especialista del Indeci detalló que los sismos inician con la llamada onda primaria, un movimiento inicial que suele ser leve. Es en ese breve instante, subrayó, cuando las personas deben dirigirse a la zona segura interna, sin esperar el incremento de la sacudida. La experiencia del simulador mostró que, al llegar la onda de mayor intensidad, resulta casi imposible incorporarse o desplazarse normalmente.

Dos participantes describieron la dificultad física durante el ejercicio. Una de ellas aseguró: “No voy a poder pararme ni caminar”, y explicó que la única opción fue arrastrarse hacia la zona segura, pues el cuerpo pierde estabilidad cuando todo vibra con fuerza. Otra participante relató que, al pensar en la protección de su hijo, comprobó que la reacción debía ser inmediata. “La fuerza del simulador impedía incorporarse con normalidad”, añadió.

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Valenzuela Ramírez insistió en que, una vez terminado el evento sísmico, corresponde evacuar por la ruta previamente definida hacia la zona segura externa. Mientras se prolongue el movimiento, la prioridad es permanecer en la zona segura interna dentro del hogar.

Dos personas se agachan junto a un pilar de hormigón en una sala de estar con una silla volcada, libros desparramados, una lámpara inclinada y una taza caída.
Una pareja se resguarda agachada junto a una columna de hormigón en su sala de estar, mostrando las acciones de seguridad recomendadas durante un simulacro de sismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Preparación familiar y rutas de evacuación despejadas

Durante la demostración, el vocero del Indeci subrayó la importancia de contar con un plan familiar de emergencia. En ese esquema, cada integrante del hogar debe tener asignadas tareas concretas. Si hay personas adultas mayores o con movilidad reducida, una persona debe encargarse de asistirlas y trasladarlas hacia el espacio seguro de la vivienda.

Otra recomendación clave fue mantener despejadas las rutas de evacuación. Se aconseja retirar de pasillos y áreas de salida cualquier objeto que pueda caer o bloquear el paso, como vitrinas o macetas. Además, los elementos con riesgo de desprendimiento deben quedar fijos o empotrados a la pared.

El simulador utilizado reproduce la experiencia de un terremoto ocurrido en Kobe, Japón, en 1995. Según explicó Valenzuela Ramírez, el equipo fue donado por el gobierno japonés y su tecnología permite ensayar escenarios posibles para Perú. La magnitud de 7,3 se seleccionó porque un evento similar podría presentarse en el país, conforme a los escenarios identificados por el Instituto Geofísico del Perú.

Pasillo de vivienda con paredes blancas y suelo de baldosas; cómoda de madera y armario blanco anclados a la pared; cartel verde de zona segura y cuadros.
Un pasillo de vivienda muestra una ruta de evacuación despejada y un cartel de zona segura en la pared, elementos clave para un simulacro de sismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La magnitud y la duración no siempre están relacionadas

Consultado sobre la duración de los sismos, el funcionario precisó que no existe una relación directa entre la magnitud y el tiempo de sacudida. Como ejemplo, citó un sismo de 4,8 registrado esa mañana a 42 kilómetros de profundidad, para ilustrar la variedad de escenarios. La experiencia dentro del simulador permite dimensionar la violencia del movimiento y comprender por qué la preparación previa es determinante.

Valenzuela Ramírez recordó que la costa peruana registra sectores con alta vulnerabilidad, según alertó el Instituto Geofísico del Perú. Por ello, insistió en la urgencia de preparar a la población antes de que ocurra un evento mayor.

En cuanto al mobiliario, recomendó evitar mesas de vidrio y utilizar estructuras más resistentes. La explicación fue directa: en un terremoto fuerte, los objetos del entorno pueden caer, romperse o dejar de ser seguros, y el mobiliario debe ofrecer la mayor capacidad de soporte posible.

Manos abriendo una mochila roja y gris sobre una mesa de madera, junto a dos botellas de agua, una linterna, una radio, documentos y un botiquín rojo.
Manos abren una mochila de emergencia sobre una mesa, preparando los elementos esenciales para situaciones de contingencia en un entorno doméstico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Instrucciones específicas para edificios altos y preparación personal

Para quienes habitan en edificios de varios pisos, la instrucción fue no intentar evacuar durante el movimiento sísmico. En un piso 13 o 15, por ejemplo, la acción recomendada es dirigirse a la zona segura ubicada en el encuentro entre vigas y columnas, o junto al ascensor, porque abandonar el inmueble en pleno evento resulta inviable y peligroso.

La presentación concluyó con un llamado a mantener siempre lista la mochila de emergencia, la caja de reserva y el plan familiar. La experiencia ofrecida por el Indeci busca reforzar la idea central de que la organización y la identificación de zonas seguras deben realizarse antes de que ocurra el sismo, ya que el margen de reacción se reduce drásticamente cuando el movimiento impide desplazarse.

Una vista aérea de una ciudad costera con edificios, acantilados y una carretera junto al mar al atardecer, con un gráfico de sismógrafo superpuesto en el primer plano
Un sismógrafo se superpone a una vista panorámica de la ciudad costera de Lima, Perú, bajo un atardecer que ilustra la constante actividad sísmica en la región. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“La preparación no puede esperar a que llegue el terremoto”, enfatizó Valenzuela Ramírez. La demostración del simulador dejó en claro que la reacción oportuna y la planificación previa son factores clave para la supervivencia en caso de un sismo fuerte.

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