Agregar Infobae enGoogle

Dejar de competir por precio

Por qué las empresas que construyen valor de marca tienen más capacidad para defender sus márgenes

Un asesor financiero  puede brindar recomendaciones para afrontar la cuesta de enero - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Cuando el precio se convierte en el principal argumento de venta, el producto se vuelve intercambiable y la fidelidad del cliente desaparece ante una oferta más barata. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

En muchos mercados, la primera reacción frente a una caída en ventas suele ser bajar precios. Parece una solución rápida porque puede atraer nuevos clientes y aumentar el volumen de negocio. Sin embargo, cuando una empresa convierte el precio en su principal argumento de venta, empieza una competencia difícil de sostener, sobre todo porque siempre existe alguien dispuesto a reducir más sus márgenes.

Y el problema no es solo el dinero que se deja en la mesa. Es que la empresa pierde lo que la hacía distinta. El producto empieza a sentirse intercambiable, la relación con el cliente se reduce a una comparación de tarifas, y la fidelidad desaparece porque basta una oferta más barata para que la decisión cambie de bando.

PUBLICIDAD

De ahí en adelante es una carrera hacia el fondo. Menos margen significa menos plata para invertir en innovación, en tecnología, en talento, en la experiencia del cliente. Y con el tiempo esa presión termina notándose donde más duele, en la calidad del servicio, justo lo que sostiene el crecimiento a largo plazo.

Escaparate de tienda de ropa con varios maniquíes vistiendo prendas, carteles de "Liquidación Total" y "Hasta 70% Menos", y un letrero de "Sold Out".
Bajar precios ante una caída en ventas puede atraer clientes, pero empuja a la empresa a una competencia difícil de sostener por márgenes cada vez más bajos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La salida es construir valor de marca. El brand equity no es reconocimiento ni un buen logo, es un activo estratégico que le permite a una empresa competir por algo distinto al precio. Una marca fuerte genera confianza, baja la percepción de riesgo, y hace que el cliente vea más valor donde otro solo ve un número.

PUBLICIDAD

Construir esa marca descansa en tres pilares. El primero es la diferenciación real. Hay que dejar de repetir atributos que cualquier competidor también reclama, calidad, buen servicio, y definir con claridad qué problema se resuelve mejor que nadie. La ventaja no está en decir que se es bueno, está en demostrar por qué a un cliente le costaría reemplazarte.

El segundo es la reputación. Incluso en el mundo B2B, en que las decisiones son racionales, las empresas buscan socios que les bajen la incertidumbre y el riesgo operativo. La confianza que se acumula durante años se vuelve una ventaja que nadie puede copiar de un día para otro.

Compras estratégicas
Construir valor de marca y brand equity permite competir por algo distinto al precio y sostener la rentabilidad a largo plazo. (Foto: Shutterstock)

El tercero es la experiencia de marca. Una promesa comercial pierde todo su valor cuando la realidad no la respalda. Cada punto de contacto, desde el primer mensaje hasta el servicio postventa, tiene que reforzar exactamente lo que la empresa dice que representa.

“La rentabilidad no depende solo de cuánto cobra una empresa, depende de que el cliente entienda por qué eso vale lo que cuesta.”

Pasar de ser el más barato a ser el más valioso también exige orden puertas adentro. Identificar qué clientes realmente dejan margen y cuáles solo viven de descuentos, dejar de depender de promociones permanentes, y empezar a vender soluciones completas en vez de productos sueltos. Y ahí el equipo comercial tiene que cambiar de chip, dejar la lógica de la oferta y aprender a demostrar el retorno real de lo que vende.

Vivimos en un mercado donde comparar precios toma segundos. Por eso, la ventaja va a estar en quién logre construir un significado alrededor de lo que ofrece. Las que lo logran no solo protegen su margen hoy, construyen una posición mucho más difícil de tumbar mañana.

Carolina Gallardo, directora de Marketing de Fuentes Media - Grupo Fuentes

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD