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¿Cómo responder ante el fenómeno de El Niño? Conoce aquí los canales de ayuda y plan de emergencia a los que puedes acudir

Las regiones más expuestas refuerzan sus planes de emergencia y promueven acciones preventivas, priorizando el acceso a información oficial y la organización de recursos básicos en zonas de alto riesgo

Cuatro personas llenan mochilas con agua, linternas, una radio, alimentos enlatados y mantas sobre una mesa de madera. Al fondo, un mapa y un cartel de evacuación.
Residentes de la costa norte de Perú organizan mochilas de emergencia con agua, alimentos y radios, en un local barrial con un mapa de la región y un cartel de ruta de evacuación. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El fenómeno El Niño representa una amenaza recurrente para regiones como Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad, donde la exposición histórica ante episodios intensos ha generado impactos sociales y económicos significativos. En los eventos de 1983, 1998 y 2017, estas áreas registraron lluvias intensas, inundaciones urbanas y desbordes de ríos que alteraron la vida cotidiana de las comunidades. La preparación anticipada y el acceso a canales de ayuda son esenciales para reducir los riesgos y fortalecer la respuesta ante emergencias climáticas.

El impacto de El Niño no es homogéneo en todo el territorio. Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad presentan un riesgo histórico muy alto, situación que demanda estrategias diferenciadas y planes de acción específicos. Los registros de años recientes muestran que los daños más severos se concentraron en estas regiones, con pérdidas materiales, interrupción de servicios básicos y brotes de enfermedades como el dengue.

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La experiencia acumulada ha impulsado la actualización de protocolos de emergencia y la difusión de recomendaciones clave para la población. El foco está en la organización individual y comunitaria, el acceso a información oficial y la preparación de recursos básicos para los primeros días tras un desastre.

Mapa satelital del Océano Pacífico con Sudamérica, mostrando zonas de temperaturas superficiales del mar cálidas y frías, y las regiones Niño 3 y Niño 1+2
Un mapa del Pacífico oriental ilustra el calentamiento marino en la superficie del mar, con zonas de anomalía térmica marcada en las regiones de El Niño 3 y El Niño 1+2, frente a la costa de América del Sur.

Mochila de emergencia: el recurso esencial para las primeras 24 horas

La mochila de emergencia es la herramienta principal para la supervivencia durante las primeras 24 horas tras un evento adverso. Su contenido debe responder a necesidades básicas de alimentación, salud, higiene, comunicación y abrigo. Preparar esta mochila con antelación permite afrontar de forma más segura los momentos críticos posteriores a un desastre.

Mochila roja abierta con botellas de agua, radio, linterna, pilas, alimentos enlatados, galletas, botiquín, mascarillas, manta y documentos en bolsa.
Una mochila de emergencia abierta con suministros básicos para la supervivencia, como agua, alimentos y botiquín, muestra la preparación para una posible evacuación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Elementos recomendados para la mochila de emergencia:

  • Alimentos no perecibles: Enlatados, galletas de agua, botellas de agua mineral de 2,5 litros.
  • Botiquín de primeros auxilios: Alcohol, gasas, vendas, esparadrapo, analgésicos e instrucciones básicas.
  • Higiene y protección: Mascarillas, alcohol en gel, papel higiénico, toallas de mano.
  • Herramientas y comunicación: Radio a pilas (AM/FM), linterna LED, pilas de repuesto, silbato metálico.
  • Abrigo y duplicados: Manta polar, impermeable, duplicados de llaves de casa, dinero en efectivo (monedas).
  • Documentos importantes: Guardar en bolsa impermeable para evitar daños por filtraciones de agua.
Mochila azul abierta con botella de agua, termo, botiquín rojo, alimentos, documentos en bolsa, radio, linterna, mapa de Perú con zonas sísmicas y logo IGP.
Una mochila de emergencia muestra los elementos esenciales para la prevención sísmica en Perú, junto a un mapa del país con sus zonas sísmicas y el logo del Instituto Geofísico del Perú (IGP). (Imagen Ilustrativa Infobae)

La organización de la mochila de emergencia responde a la necesidad de mantener autonomía ante posibles cortes de agua, energía eléctrica y accesos por carretera. La experiencia de episodios anteriores demuestra que la respuesta inmediata puede verse limitada, por lo que contar con estos recursos marca una diferencia sustancial en la seguridad de las personas.

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Riesgos asociados y zonas de mayor vulnerabilidad

El fenómeno de El Niño ha generado lluvias intensas e inundaciones urbanas, especialmente en Tumbes, Piura y Lambayeque, donde los daños acumulados en 1983, 1998 y 2017 superaron los promedios históricos. Los desbordes de ríos como el Piura y el Tumbes provocaron desplazamientos de familias, afectaciones a la infraestructura y pérdidas agrícolas.

Tras las lluvias, se han registrado brotes de dengue y otras enfermedades transmitidas por vectores, agravando la situación sanitaria en las zonas afectadas. Además, los cortes prolongados de agua, electricidad y carreteras complican las labores de rescate y asistencia, incrementando la vulnerabilidad de las comunidades.

El riesgo histórico de estas regiones exige una respuesta focalizada y coordinada, tanto desde las instituciones públicas como desde la organización comunitaria. La prevención, la comunicación y la preparación individual constituyen los pilares para enfrentar los desafíos planteados por el Niño.

Poste de madera con señal de tráfico triangular de fondo blanco, borde rojo y símbolo de nube con lluvia negra. Calle inundada con agua que cubre coches y edificios bajos.
Una calle urbana en la costa norte peruana se encuentra inundada, con vehículos parcialmente sumergidos y una señal de alerta por lluvia intensa en primer plano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Medidas preventivas y acciones recomendadas desde hoy

La anticipación y la preparación resultan clave para mitigar los efectos del fenómeno de El Niño. Las autoridades y organismos especializados recomiendan a la ciudadanía adoptar una serie de medidas preventivas, centradas en la identificación de zonas seguras, la limpieza de espacios y la comunicación efectiva.

Acciones recomendadas:

  • Ubicar la zona segura y la ruta de evacuación en el barrio (consultar en la municipalidad el plan de Defensa Civil).
  • Preparar la mochila de emergencia y guardar documentos importantes en bolsa impermeable.
  • Limpiar techos y canaletas para evitar obstrucciones; no construir ni dejar objetos en cauces secos.
  • Eliminar el agua estancada en casa para prevenir criaderos de zancudos.
  • Mantener a la mano los números de emergencia: 119 (búsqueda y rescate), 105 (policía) y 116 (bomberos).
  • Seguir los avisos y recomendaciones de SENAMHI para estar informado sobre alertas meteorológicas.

La implementación de estas acciones refuerza la capacidad de respuesta individual y colectiva. La comunicación constante con las fuentes oficiales y la participación en simulacros comunitarios contribuyen a una mejor gestión del riesgo.

Infografía "El Niño en Perú" con lluvias intensas, inundaciones, huaycos, puente dañado, personas, soldado con niña, sequía, ganado muerto, casas y mar.
El fenómeno El Niño provoca en Perú inundaciones por lluvias intensas, huaycos destructivos y periodos de sequía severa, con aguas cálidas que afectan las costas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Importancia de la información oficial y la organización comunitaria

El acceso a información precisa y actualizada es fundamental para tomar decisiones acertadas durante una emergencia. Las entidades como SENAMHI y los comités de Defensa Civil mantienen canales activos para informar sobre el desarrollo del fenómeno de El Niño y las acciones recomendadas en cada etapa.

La organización comunitaria, a través de juntas vecinales y brigadas voluntarias, fortalece la capacidad de respuesta y facilita la distribución de ayuda. El trabajo coordinado entre autoridades, instituciones educativas y organizaciones sociales mejora el alcance de las acciones preventivas y la atención a los sectores más vulnerables.

Las lecciones aprendidas de los episodios anteriores subrayan la necesidad de mantener una actitud proactiva y solidaria. La preparación anticipada y la colaboración entre los diferentes actores sociales constituyen la base para enfrentar los desafíos que impone el fenómeno del Niño, protegiendo la vida y el bienestar de las comunidades expuestas.

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