Cronwell Jara Jiménez deja una obra que cruzó fronteras: ‘Montacerdos’ fue traducida y hasta inspiró una editorial en Chile

El escritor piurano, reconocido por retratar al Rímac, la migración y la memoria afroperuana, deja más de cuarenta libros y una reacción unánime del mundo cultural, que hoy celebra la vigencia de su legado

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Dos hombres con gorras y gafas posan junto a una mesa con dieciséis libros. Uno de ellos señala los libros y el otro saluda. Hay plantas en macetas
Cronwell Jara Jiménez construyó una obra centrada en el Rímac, Lima, la migración y las comunidades afroperuanas dentro de la literatura peruana.

Cronwell Jara Jiménez construyó una obra que no buscó el centro del mapa literario peruano, sino sus márgenes: las barriadas del Rímac, las comunidades afroperuanas, los migrantes que llegaron a Lima desde la sierra y la costa norte del país.

Con más de cuarenta libros publicados en cuatro décadas y una carrera que transitó con igual convicción por el cuento, la novela, la poesía, el teatro y el guion cinematográfico, el escritor piurano dejó una huella narrativa que trasciende géneros y generaciones.

La noticia de su muerte, confirmada este 12 de julio por el Fondo de Cultura Económica y el Ministerio de Cultura del Perú, desencadenó una ola de reconocimientos en el mundo literario y cultural del país. Desde editoriales hasta instituciones académicas, el tributo fue unánime: Jara fue uno de los narradores más auténticos de la literatura peruana contemporánea.

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Pero su figura va más allá del duelo de un día. Su obra sigue en circulación, sus libros siguen encontrando lectores y su nombre sigue pronunciándose en talleres y aulas de todo el Perú.

‘Montacerdos’ y la narrativa de los márgenes

Publicada en 1981 por Lluvia Editores, ‘Montacerdos’ es la obra que definió a Jara ante el mundo literario y que, con el paso de los años, se convirtió en un texto de referencia de la narrativa latinoamericana.

Díptico. Hombre con gorra detrás de mesa con libros, planta, estatua. Hombre con gorra junto a llama con gafas de sol y manta en un parque
'Montacerdos', publicada en 1981 por Lluvia Editores, consolidó a Cronwell Jara Jiménez como una referencia de la narrativa peruana y latinoamericana.

La novela breve —que algunos clasifican también como cuento largo— retrata a una familia desplazada que sobrevive en una barriada limeña, con personajes como Yococo, Griselda y el cerdo Celedunio, cuya presencia en la memoria del lector no se debe solo al retrato de la pobreza, sino a la textura poética con que Jara construyó cada escena.

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El ensayista y crítico literario Marcel Velázquez Castro lo formuló con precisión al conocerse la noticia del fallecimiento: el relato “explora sensorialmente la risa y las derrotas de la marginalidad urbana”. Esa capacidad de encontrar humor, dignidad y belleza en contextos de precariedad extrema es lo que distingue a ‘Montacerdos’ de una literatura meramente testimonial.

La obra fue reeditada en múltiples oportunidades dentro y fuera del Perú, y traducida al alemán, francés, inglés, italiano y sueco. El impacto de ‘Montacerdos’ llegó incluso a traspasar las fronteras editoriales. En 2012, un grupo de escritores chilenos —Luis López-Aliaga, Juan Manuel Silva y Diego Zúñiga— fundó en Santiago una editorial a la que llamaron precisamente ‘Montacerdos’, en homenaje al relato de Jara.

La editorial reeditó la obra en 2016. Para Jara, ese gesto fue una confirmación de que su cuento tenía un componente universal: la vida en un contexto realmente extremo. En 2023, el Fondo de Cultura Económica publicó ‘Montacerdos’ y otros cuentos, una edición que reafirmó la vigencia del texto más de cuatro décadas después de su primera aparición. Esa reedición fue la última gran apuesta editorial en vida del autor.

Nueve libros de Cronwell Jara Jiménez con portadas de diversos diseños y colores están sobre una mesa de madera clara. Un fragmento de tuit es visible
Una colección de las obras literarias de Cronwell Jara Jiménez, el escritor peruano que abordó temas como la migración y la memoria afroperuana, se exhibe en la publicación en X del historiador Marcel Velásquez.

Una obra extensa, una voz propia

Jara no fue un escritor de un solo libro. Su producción abarcó géneros y registros muy distintos, aunque el cuento fue siempre el terreno donde su voz encontró mayor precisión. Su primer reconocimiento llegó en 1979, cuando obtuvo el Premio José María Arguedas con el relato ‘Huesoduro’, convocado por el Instituto Peruano-Japonés.

Ese mismo año ganó también el Concurso Nacional de Cuentos para Televisión de Enrad-Perú. Dos premios en un solo año marcaron el inicio de una trayectoria que no se detendría. En 1985 obtuvo el Premio Copé de Cuento con ‘La fuga de Agamenón Castro’, y en 2008 el primer premio de la Bienal de Cuento Infantil del Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA) con ‘Ruperto, el torito saxofonista’. En 2019, el Premio Casa de la Literatura Peruana coronó una carrera de cuatro décadas.

Cuatro años después, la Feria Internacional del Libro de Lima le rindió homenaje por su trayectoria completa. Entre sus títulos figuran ‘Patíbulo para un caballo’ (1989), ‘Babá Osaím, cimarrón’ (2003) —una colección de 46 relatos sobre la historia afroperuana—, ‘Faite’ (2016), ‘Manifiesto de las jodas’ (2019) y ‘¿Qué es el cuento?’ (2020), este último publicado junto a la Casa de la Literatura Peruana y orientado a la reflexión sobre el oficio narrativo.

También escribió guiones cinematográficos, entre ellos ‘Froylán Alama’ y ‘Asalto al tren más alto del mundo’. Velázquez Castro señaló que la obra de Jara abarca el mundo popular de Piura, el Rímac y la historia afroperuana, tres ejes que atraviesan su narrativa de forma transversal y que le dieron una identidad literaria difícilmente replicable.

Un hombre mayor con gafas, gorra y camisa de manga corta clara está sentado, mirando a la cámara en un interior
El escritor peruano Cronwell Jara Jiménez posa sentado de perfil en un espacio interior con arquitectura clásica.

El Ministerio de Cultura del Perú lo resumió así en su comunicado de condolencias: Jara dedicó su vida a “retratar la complejidad de la urbe, la migración y las tradiciones populares del país, convirtiéndose en una voz fundamental para la construcción de nuestro imaginario”.

El maestro que recorrió el país

Junto a su obra literaria, Jara construyó una segunda trayectoria igualmente sólida: la de formador. Desde la década de 1980 y durante más de cuarenta años, impartió talleres de narrativa breve en universidades, instituciones culturales y ferias del libro de todo el Perú. Entre los espacios que más se recuerdan figura el taller que dictó en la Universidad de Lima a mediados de los años 90, del que surgió la revista ‘Caballo de Troya’, donde publicaban sus textos los talleristas.

Su actitud ante el reconocimiento fue coherente con la filosofía que sostuvo durante toda su carrera. En una entrevista concedida a la agencia Andina en 2017, cuando Montacerdos comenzaba a reeditarse en distintos países, Jara fue directo sobre sus prioridades: “He visto escritores mayores organizándose homenajes. Sentía vergüenza ajena. Yo estoy preocupado por lo que escribiré”. Y añadió: “Yo me dedico a crear y a botar, esa es mi naturaleza. No busco riqueza ni éxito”.

Jara nació en Piura el 26 de julio de 1949 y llegó al Rímac a los seis años, cuando su familia se instaló en el barrio Mariscal Castilla. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y obtuvo la licenciatura con una tesis sobre metodología de escritura de cuentos para niños. Esa formación académica y esa experiencia de barrio popular fueron los dos pilares sobre los que levantó toda su obra.

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