No siempre es la edad: el cansancio de tu perro mayor podría esconder una enfermedad grave, alerta veterinarios

Especialistas advierten que la disminución de energía, los jadeos constantes y otras señales pueden indicar una insuficiencia cardíaca, una enfermedad que pone en riesgo la vida de tu mascota

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Un perro de pelaje negro con hocico gris y manchas claras en el pecho está sentado en el suelo con la lengua afuera, mirando al frente
Martín, un perro de 10 años con pelaje oscuro y hocico grisáceo, muestra su lengua rosada en un retrato de frente. (Analí Espinoza)

En Perú viven más de 17,2 millones de mascotas y el 64% de los hogares convive con al menos un animal, una realidad que pone en evidencia la importancia de prestar atención a la salud de perros y gatos, especialmente cuando envejecen. Aunque muchos dueños consideran normal que una mascota mayor se muestre menos activa, especialistas advierten que ese aparente cansancio podría ser la manifestación de una enfermedad cardíaca que requiere atención médica.

La insuficiencia cardíaca es uno de los problemas cardiovasculares más frecuentes en perros. Se presenta entre el 10% y el 15% de los pacientes que acuden a consulta veterinaria, porcentaje que aumenta en animales mayores de siete años. Debido a que sus síntomas suelen aparecer de manera progresiva, es común que sean confundidos con el proceso natural de envejecimiento, retrasando el diagnóstico y el inicio del tratamiento.

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Insuficiencia cardiaca en mascotas

María Lourdes Velarde, decana de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Científica del Sur, explicó que es fundamental no asumir que la pérdida de energía es consecuencia exclusiva de la edad.

“Es vital que los perros, especialmente cuando llegan a una edad avanzada y según su raza, se realicen un chequeo cardíaco al menos una vez al año, sin esperar a que aparezca un problema grave para actuar, ni normalizar que la mascota se canse rápido en esa etapa de su vida”, señaló la especialista.

Veterinarios explican las enfermedades más comunes en perros y gatos mayores y cómo prevenirlas. (Foto: Agencia Andina)
Veterinarios explican las enfermedades más comunes en perros y gatos mayores y cómo prevenirlas. (Foto: Agencia Andina)

La insuficiencia cardíaca ocurre, en la mayoría de los casos, por problemas genéticos o congénitos que hacen que el corazón pierda progresivamente la capacidad de bombear sangre de forma adecuada hacia todo el organismo. No obstante, también puede desarrollarse por infecciones causadas por parásitos, como el denominado “gusano del corazón”, así como por arritmias, hipertensión, enfermedades renales u obesidad, factores que aceleran el deterioro del sistema cardiovascular.

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Aunque esta enfermedad no tiene cura, un diagnóstico temprano permite mejorar considerablemente la calidad de vida del animal.

“Aunque no tiene cura, un tratamiento a tiempo ayuda a controlar los síntomas, evitar las complicaciones graves y dar a la mascota una mejor calidad de vida”, enfatizó Velarde.

Los síntomas que no deben pasar desapercibidos

La especialista explicó que existen señales que pueden identificarse fácilmente en casa y que deben motivar una consulta inmediata con el médico veterinario.

Entre ellas destacan:

  • Disminución de la energía y cansancio: el perro deja de correr, jugar o pasear como antes, camina lentamente o tarda en levantarse.
  • Tos seca y persistente: puede confundirse con un atoro o carraspeo y suele presentarse con mayor frecuencia durante la noche.
  • Respiración acelerada o jadeo constante: incluso cuando el animal está descansando o durmiendo.
  • Cambios en la coloración de la boca: encías pálidas o blancas y lengua con tonalidad azulada o morada por falta de oxigenación.
  • Desmayos o síncopes: pérdida momentánea del conocimiento tras realizar esfuerzo, jugar o experimentar estrés. Este signo constituye una emergencia veterinaria.

Las razas con mayor predisposición

La insuficiencia cardíaca puede manifestarse de forma distinta según el tamaño y la raza del perro.

En las razas pequeñas y medianas, con un peso menor a 15 kilos, es más frecuente la enfermedad degenerativa valvular, una alteración que impide el correcto cierre de las válvulas cardíacas y provoca un flujo anormal de la sangre. Entre las razas con mayor predisposición se encuentran el cavalier king charles spaniel, poodle, yorkshire terrier, chihuahua, dachshund, shih tzu y maltés.

Perro viejo, perro vejez, perro anciano
(Getty)

En cambio, las razas grandes y gigantes, de más de 15 kilos, presentan mayor riesgo de desarrollar cardiomiopatía dilatada o “corazón agrandado”, enfermedad que debilita el músculo cardíaco y reduce su capacidad de bombeo. Los casos son más comunes en dóberman, gran danés, bóxer, terranova, san bernardo y pastor alemán.

Diagnóstico oportuno puede evitar complicaciones

Ante cualquiera de estos síntomas, el papel del médico veterinario resulta determinante. El diagnóstico incluye una auscultación cardíaca para detectar soplos, además de estudios como radiografías de tórax, ecografías del corazón y análisis de sangre que permiten medir biomarcadores específicos para clasificar la enfermedad y establecer el tratamiento más adecuado.

Los especialistas recuerdan que la tenencia responsable también implica realizar controles médicos periódicos, especialmente en perros de edad avanzada, ya que detectar la insuficiencia cardíaca en etapas iniciales puede retrasar su progresión y mejorar significativamente la calidad y expectativa de vida de las mascotas.

Día del Médico Veterinario Peruano

Cada 8 de julio se conmemora el Día del Médico Veterinario Peruano, una fecha que reconoce la labor de los profesionales encargados de proteger la salud y el bienestar de los animales, así como su aporte a la salud pública, la producción pecuaria y la seguridad alimentaria del país.

El trabajo de los médicos veterinarios va más allá de la atención clínica de mascotas. También participan en la prevención y control de enfermedades que pueden transmitirse de los animales a las personas (zoonosis), la vigilancia sanitaria, la inocuidad de los alimentos de origen animal, la conservación de la fauna silvestre y la investigación científica.

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