Docente regresó a su comunidad para rescatar el iskonawa, una lengua originaria con apenas 22 hablantes

El Ministerio de Educación oficializó el alfabeto del iskonawa en 2018, una medida que permitió desarrollar materiales educativos para promover su preservación

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Docente regresó a su comunidad para rescatar el iskonawa, una lengua originaria con apenas 22 hablantes. (Foto: Agencia Andina)
Docente regresó a su comunidad para rescatar el iskonawa, una lengua originaria con apenas 22 hablantes. (Foto: Agencia Andina)

Con apenas 22 hablantes registrados, el iskonawa es una de las lenguas originarias del Perú con mayor riesgo de desaparecer. Frente a este escenario, una docente decidió volver a la comunidad donde nació para impulsar su enseñanza entre niños de primaria y contribuir a la preservación de un patrimonio cultural que ha pasado de generación en generación.

Se trata de Gesica Pérez Rodríguez, de 34 años, quien ejerce como maestra en la institución educativa de la comunidad nativa de Chachibai, en la región Ucayali. Su labor consiste en enseñar el idioma heredado de sus padres y promover que las nuevas generaciones recuperen una lengua que durante años perdió presencia entre los más jóvenes.

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De acuerdo con información difundida por Andina, la docente considera que cada clase representa una oportunidad para fortalecer la identidad cultural de su pueblo y evitar que el iskonawa desaparezca. Su trabajo se desarrolla en una escuela de Educación Intercultural Bilingüe (EIB), donde combina el aprendizaje del idioma con contenidos relacionados con la historia y los conocimientos ancestrales de la comunidad.

Gesica Pérez volvió a Ucayali para enseñar el iskonawa y evitar que desaparezca. (Foto: Agencia Andina)
Gesica Pérez volvió a Ucayali para enseñar el iskonawa y evitar que desaparezca. (Foto: Agencia Andina)

Lengua en riesgo de desaparecer

El iskonawa pertenece a la familia lingüística pano y se habla principalmente en las cuencas de los ríos Callería, Utiquinia, Shesha y Abujao, en la región Ucayali. Según la información difundida por Andina, actualmente solo cuenta con 22 hablantes, entre adultos, jóvenes y niños, lo que lo ubica entre las lenguas indígenas más vulnerables del país.

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Como parte de las acciones para su preservación, el Ministerio de Educación oficializó en 2018 el alfabeto del iskonawa, conformado por 18 grafías: cuatro vocales y catorce consonantes. Este reconocimiento permitió avanzar en la elaboración de materiales educativos y fortalecer la enseñanza del idioma en las escuelas interculturales bilingües.

Gesica aprendió la lengua desde su infancia gracias a sus padres, Elizabeth y José, ambos integrantes del pueblo iskonawa. Ese aprendizaje familiar se convirtió, con el paso de los años, en la base de su compromiso por transmitir el idioma a nuevas generaciones.

Con solo 22 hablantes, el iskonawa encuentra una aliada en una docente que volvió a su comunidad. (Foto: Difusión)
Con solo 22 hablantes, el iskonawa encuentra una aliada en una docente que volvió a su comunidad. (Foto: Difusión)

Maestra de su comunidad

La vocación de Gesica nació cuando era niña y observaba a su profesora contar historias en el aula. Aquellas experiencias despertaron su interés por convertirse en docente y compartir el conocimiento con otros niños.

En declaraciones recogidas por Andina, recordó que la oficialización del alfabeto iskonawa en 2017 la motivó a estudiar Educación Primaria Intercultural Bilingüe en la Universidad Intercultural de la Amazonía (UNIA), gracias a una de las becas disponibles para la etapa preuniversitaria.

“Me decidí por esta carrera porque creo que así puedo rescatar, revitalizar, revivir y visibilizar mi lengua materna y su cultura”, afirmó la docente al explicar las razones que la llevaron a elegir esa especialidad.

Regreso para enseñar a nuevas generaciones

Tras culminar sus estudios universitarios en 2024, Gesica inició su experiencia profesional en una institución educativa de Pucallpa. Sin embargo, su objetivo siempre fue regresar a Chachibai, donde todavía existen familias que conservan parte del idioma de sus ancestros.

Ese propósito se concretó en 2025, cuando la Institución Educativa N.° 65224, identificada como escuela EIB de revitalización cultural y lingüística en lengua iskonawa, abrió una plaza docente. Luego de aprobar la evaluación de dominio de la lengua originaria, obtuvo el puesto y retornó a su comunidad.

Actualmente enseña a un grupo de alumnos de primaria mediante cartillas ilustradas, relatos tradicionales y actividades que incorporan el uso cotidiano del idioma, buscando que los niños no solo aprendan vocabulario, sino que también fortalezcan su vínculo con la cultura de su pueblo.

Escuela preserva la identidad cultural

Además de las sesiones de aprendizaje, la docente promueve que el iskonawa sea utilizado fuera del aula, involucrando a las familias y a la comunidad en el proceso de revitalización lingüística.

“La revitalización de una lengua requiere su desarrollo en la escuela, en la casa, en la chacra y en todo lugar para que los niños se sientan orgullosos de la herencia que les dejaron sus abuelos y de ser iskonawas”, sostuvo en declaraciones difundidas por Andina.

Su experiencia refleja el papel que cumplen los docentes de Educación Intercultural Bilingüe en la conservación de las lenguas originarias del Perú, especialmente aquellas que cuentan con un número reducido de hablantes y cuya continuidad depende de que las nuevas generaciones las aprendan y las incorporen a su vida cotidiana.

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