Parque Nacional Huascarán cumple 51 años: siete experiencias imperdibles que puedes vivir en este paraíso del Perú

El área natural protegida alberga la Cordillera Blanca, cientos de lagunas de origen glaciar, una amplia biodiversidad y vestigios arqueológicos que la convierten en uno de los destinos más emblemáticos del país

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Laguna turquesa en primer plano, nevado Huascarán y montañas cubiertas de nieve al fondo, cielo azul con nubes blancas, vegetación andina y rocas.
El Parque Nacional Huascarán en Áncash, Perú, muestra una laguna de aguas turquesas en primer plano con el nevado Huascarán y montañas de la Cordillera Blanca al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Parque Nacional Huascarán celebra este 1 de julio sus 51 años como área natural protegida del Estado, consolidándose como uno de los destinos turísticos y de conservación más importantes del Perú. Ubicado en la región Áncash, alberga gran parte de la Cordillera Blanca, la cadena montañosa tropical más extensa del mundo, y destaca por sus nevados, lagunas, biodiversidad y patrimonio cultural.

Con motivo de esta fecha, el parque invita a descubrir una amplia variedad de actividades que permiten conocer de cerca sus paisajes altoandinos y la riqueza natural que resguarda. Desde caminatas por senderos de montaña hasta recorridos por lagunas de aguas turquesas, el área protegida ofrece experiencias para aventureros, amantes de la naturaleza y viajeros interesados en la cultura andina, según informó Andina Noticias.

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Estas son las siete experiencias más representativas que pueden disfrutarse dentro y en los alrededores del parque, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco.

Trekking por la Cordillera Blanca y lagunas de aguas turquesas

Una de las principales razones por las que miles de visitantes llegan cada año al Parque Nacional Huascarán es la posibilidad de recorrer algunos de los senderos de montaña más famosos del país. Entre ellos destacan la caminata hacia la Laguna 69, considerada una de las rutas de un día más populares, y el Circuito Santa Cruz, una travesía de aproximadamente cuatro días que atraviesa diversos ecosistemas entre los 2.500 y los 4.767 metros sobre el nivel del mar.

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Otra alternativa es el Circuito Olleros–Chavín, un recorrido de unos 37 kilómetros que sigue antiguos caminos utilizados por culturas preincaicas para conectar el Callejón de Huaylas con el Callejón de Conchucos. El trayecto cruza el paso Yanashallash, ubicado a 4.680 metros de altitud, desde donde es posible contemplar el nevado Uruashraju. De acuerdo con Andina Noticias, estas excursiones deben realizarse mediante agencias autorizadas por la administración del parque.

Grupo de excursionistas con mochilas camina por un sendero de piedras junto a una laguna turquesa. Al fondo, montañas nevadas y cascadas bajo cielo azul.
Un grupo de excursionistas avanza por el sendero que conduce a la Laguna 69, rodeada por montañas nevadas y cascadas en el Parque Nacional Huascarán, Perú. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El atractivo del trekking se complementa con la visita a lagunas de origen glaciar, reconocidas por el intenso color turquesa de sus aguas y el paisaje que las rodea. Entre las más visitadas se encuentran:

  • Llanganuco (Chinancocha y Orconcocha).
  • Laguna Churup.
  • Laguna Querococha.
  • Laguna 69.
  • Laguna Purhuay.

Llanganuco, ubicada entre los nevados Huascarán y Huandoy, es el destino más visitado del parque y permite realizar paseos en bote, caminatas y recorridos a caballo. En tanto, la Laguna Churup y la Laguna 69 destacan por sus aguas cristalinas y los escenarios de alta montaña que las convierten en algunos de los lugares más fotografiados de Áncash.

Un grupo de personas con mochilas de colores camina por un sendero rocoso, junto a un río, hacia una laguna turquesa al pie de montañas nevadas bajo cielo azul.
Un grupo de excursionistas avanza por el sendero rocoso hacia la Laguna 69 en el Parque Nacional Huascarán, rodeados por un paisaje andino de montañas nevadas, vegetación y un río de deshielo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Montañismo y observación de flora y fauna

El Parque Nacional Huascarán también es uno de los principales escenarios para el montañismo en Sudamérica. Sus cumbres atraen cada año a deportistas nacionales y extranjeros que buscan ascender montañas emblemáticas como el Huascarán, el pico más alto del Perú con 6.768 metros de altitud, y el Alpamayo, considerado una de las montañas más bellas del planeta por su característica forma piramidal cubierta de hielo.

A estas rutas se suman otros nevados como Pisco, Vallunaraju y Copa, mientras que Pastoruri representa una opción accesible para quienes desean acercarse a un glaciar sin necesidad de contar con experiencia en escalada. El recorrido hasta su base permite observar además la laguna Patococha, pinturas rupestres y extensos bosques de Puya Raimondi, informó Andina Noticias.

La riqueza natural del parque no solo está presente en sus montañas. El área protegida alberga más de 210 especies de aves, 25 de mamíferos y cerca de un millar de especies de flora altoandina. Entre los animales más representativos figuran el cóndor andino, el oso de anteojos, la vicuña, la taruca, el gato andino y el puma. En cuanto a la vegetación, sobresale la Puya Raimondi, conocida por desarrollar la inflorescencia más grande del mundo, además de bosques de queñuales, quisuares y extensos bofedales fundamentales para el almacenamiento de agua.

Montañista con equipo de escalada en hielo, cóndor volando, planta Puya Raimondi floreciendo, montañas nevadas y un glaciar.
Un montañista asciende sobre el glaciar cerca del nevado Huascarán, mientras un cóndor andino vuela sobre la Cordillera Blanca y una Puya Raimondi florece en primer plano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Patrimonio natural, arqueológico y turismo vivencial

Además de su biodiversidad, el Parque Nacional Huascarán posee un importante reconocimiento internacional. Fue declarado Reserva de Biosfera por la Unesco en 1977 y Patrimonio Natural de la Humanidad en 1985, distinciones que resaltan su valor para la conservación de la biodiversidad, el desarrollo sostenible y la investigación científica. Según Andina Noticias, el parque integra la red de Reservas de Biosfera del Perú por su aporte a la protección de los ecosistemas altoandinos.

La experiencia también incluye un importante componente cultural. Dentro del área protegida se han identificado 33 sitios arqueológicos, donde es posible encontrar arte rupestre, caminos prehispánicos, terrazas agrícolas, sistemas de irrigación, chullpas y antiguos asentamientos. Lugares como Auquispuquio, Cullicocha, Queshquepachan, Cayesh y Pachacoto forman parte de este patrimonio que evidencia la presencia de antiguas civilizaciones en la Cordillera Blanca.

Grupo de personas con vestimenta tradicional y visitantes en un camino de piedra entre casas de paja, con montañas nevadas al fondo y objetos artesanales.
Pobladores de la comunidad andina del Callejón de Huaylas, con vestimenta tradicional, comparten su cultura con visitantes en un antiguo camino de piedra dentro del Parque Nacional Huascarán. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El recorrido concluye con el turismo vivencial en las comunidades del Callejón de Huaylas y el Callejón de Conchucos, donde los visitantes pueden conocer las costumbres, la gastronomía, las danzas y las tradiciones que aún conservan los pueblos andinos. Esta experiencia permite comprender la estrecha relación entre las comunidades locales y la conservación del Parque Nacional Huascarán, que después de 51 años continúa siendo uno de los mayores tesoros naturales del Perú.

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