Javier Milei afirma que Roberto Sánchez, derrotado en las elecciones, representaba la “debacle comunista” para Perú

El presidente argentino felicitó a Keiko Fujimori por su triunfo y sostuvo que el resultado evidencia un rechazo regional al socialismo

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Javier Milei, presidente de Argentina, felicitó públicamente a Keiko Fujimori y calificó el resultado como un rechazo al socialismo y comunismo en la región
Javier Milei, presidente de Argentina, felicitó públicamente a Keiko Fujimori y calificó el resultado como un rechazo al socialismo y comunismo en la región

El presidente de Argentina, Javier Milei, afirmó este lunes que el excandidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, representaba la “debacle comunista” al destacar el reciente triunfo de Keiko Fujimori (Fuerza Popular), a quien felicitó.

A través de un mensaje en X, antes Twitter, el mandatario sudamericano con mejor valoración según el último ranking de CB Consultora atribuyó ese desenlace electoral a un rechazo popular contra el socialismo y el comunismo en la región.

“Felicito a Keiko Fujimori por su histórica victoria en Perú. El pueblo peruano se suma a Colombia (que eligió a Abelardo de la Espriella) y ha enviado un mensaje claro: la región quiere volver al camino de la libertad y la seguridad”, expresó.

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“Los peruanos rechazaron la debacle comunista que planteaba Roberto Sánchez y le dijeron nunca más al socialismo totalitario. La libertad avanza en toda América Latina y ya no hay vuelta atrás”, agregó, antes de incluir la frase que da título a uno de sus libros: ‘¡Viva la libertad, carajo!’.

Javier Milei
Con el 100% de las actas contabilizadas por la ONPE, Keiko Fujimori obtuvo el 50,135% de los votos (9.223.396), frente al 49,865% de Roberto Sánchez (9.173.755)

De la Espriella, mencionado por Milei, hizo lo propio y señaló que “el pueblo peruano ha hablado en las urnas y ha confiado la enorme responsabilidad de conducir el destino de tu nación”.

“Como presidente electo de Colombia, me alegra saber que nuestros países estarán guiados por gobiernos que comparten la defensa de la democracia, la libertad, el Estado de derecho y el respeto por las instituciones. Estoy seguro de que trabajaremos juntos para fortalecer la histórica relación entre Colombia y el Perú, en beneficio de nuestros pueblos”, apuntó en la misma red social.

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Con el 100% de las actas contabilizadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori obtuvo 9.223.396 votos, equivalentes al 50,135% del total, mientras que Sánchez alcanzó 9.173.755 votos, con el 49,865%. La diferencia final entre ambos fue de 49.641 votos.

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene previsto proclamar oficialmente los resultados el próximo viernes 3 de julio, en un acto donde Fujimori será declarada presidenta electa del país, mientras que el 15 de julio recibirá las credenciales y el 28 de julio será investida presidenta en un acto en el Parlamento.

El triunfo de Fujimori generó expectativas sobre el rumbo político de Perú y su impacto en el contexto latinoamericano, especialmente en materia de relaciones internacionales y alineamientos ideológicos
El triunfo de Fujimori generó expectativas sobre el rumbo político de Perú y su impacto en el contexto latinoamericano, especialmente en materia de relaciones internacionales y alineamientos ideológicos

La hija y heredera política del fallecido autócrata Alberto Fujimori (1990-2000) logró así ser elegida presidenta en su cuarta candidatura, luego de haber perdido en la segunda vuelta de las tres elecciones presidenciales anteriores frente a Ollanta Humala (2011), Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2021).

Sin embargo, Sánchez, que participaba en estos comicios en nombre del encarcelado expresidente Pedro Castillo, ha anunciado que no la reconocerá como presidenta, al denunciar sin pruebas un supuesto fraude en la votación en el exterior que solicitó anular sin éxito, ya que es le daría el triunfo a él, que fue el más votado dentro del territorio nacional.

El triunfo de Fujimori le permitirá gobernar el país durante los próximos cinco años (2026-2031), tras una década de inestabilidad política donde el país ha tenido ocho presidentes en diez años, por una sucesión de destituciones presidenciales promovidas desde el Parlamento, la mayoría de ellas con votos del fujimorismo.

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