Perú mantiene más de 1,3 millones de jóvenes Ninis por cuarto año consecutivo, según la Cámara de Comercio de Lima

El estudio advierte que las mujeres concentran casi dos tercios de esta población y que las responsabilidades de cuidado continúan siendo una de las principales barreras para su inserción educativa y laboral

Guardar
Google icon
Según el estudio, basado en datos de la ENAHO, los jóvenes que no estudian ni trabajan equivalen al 15% de la población juvenil peruana, lo que significa que cerca de uno de cada siete jóvenes se encuentra en esta situación.
Según el estudio, basado en datos de la ENAHO, los jóvenes que no estudian ni trabajan equivalen al 15% de la población juvenil peruana, lo que significa que cerca de uno de cada siete jóvenes se encuentra en esta situación. Foto: EFE

El número de jóvenes peruanos que no estudian ni trabajan continúa sin mostrar cambios significativos en los últimos años. De acuerdo con un análisis del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), en 2025 esta población superó los 1,3 millones de personas entre 15 y 29 años, una cifra que se mantiene prácticamente inalterable desde 2021.

El estudio, elaborado con información de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO), señala que este grupo representa el 15% de la población juvenil del país, es decir, aproximadamente uno de cada siete jóvenes. Aunque los indicadores muestran una reducción respecto a los niveles observados durante la pandemia, el volumen total de personas en esta condición sigue siendo elevado, lo que evidencia dificultades persistentes para integrarlas a la educación y al mercado laboral.

PUBLICIDAD

Brecha de género sigue marcando diferencias

La investigación revela que las mujeres concentran la mayor parte de la población Nini. En 2025, el 63,5% de los jóvenes en esta situación fueron mujeres, mientras que el 36,5% correspondió a hombres.

Según explicó Óscar Chávez, jefe del IEDEP, la problemática responde a factores que van más allá de la falta de oportunidades laborales. “La evidencia muestra que el problema de los jóvenes Nini va más allá de la falta de empleo. En particular, muchas mujeres jóvenes permanecen fuera del estudio y del trabajo debido a las responsabilidades de cuidado dentro del hogar. Por ello, reducir esta población requiere no solo programas de inserción laboral, sino también políticas de cuidado que permitan compatibilizar la maternidad y las tareas domésticas con la educación y el empleo.”

PUBLICIDAD

El especialista añadió que esta diferencia entre hombres y mujeres no solo se mantiene, sino que suele incrementarse conforme avanza la edad dentro del grupo juvenil, especialmente en los segmentos de mayor edad.

El estudio evidencia que las mujeres representan la mayor proporción dentro del grupo de jóvenes que ni estudian ni trabajan.
El estudio evidencia que las mujeres representan la mayor proporción dentro del grupo de jóvenes que ni estudian ni trabajan. Foto: Defensoría del Pueblo

Loreto y Tumbes lideran incidencia regional

A nivel nacional, Loreto encabeza la lista de regiones con mayor proporción de jóvenes que no estudian ni trabajan, con una tasa de 21,2%. Le sigue Tumbes con 20,7%, lo que significa que en ambas jurisdicciones más de uno de cada cinco jóvenes se encuentra fuera de los sistemas educativo y laboral.

También destacan Lambayeque, con 19,6%, y Cusco, con 18,8%. En el caso de Lima, la investigación identificó una situación que llamó la atención de los especialistas.

“En el caso de Lima, el hallazgo es relevante, pues, pese a concentrar la mayor actividad económica, empresarial y educativa del país, ocupa el sexto lugar entre las regiones con mayor incidencia de Ninis, alcanzando una tasa de 16,4 %”, subrayó.

Regiones con menores tasas presentan otra realidad económica

En el extremo opuesto se encuentran Apurímac y Huánuco, con tasas de 7,1% y 9,9%, respectivamente. Asimismo, Cajamarca y Huancavelica registran niveles de 11,4%, pese a ser consideradas históricamente entre las regiones con mayores niveles de pobreza.

De acuerdo con Chávez, esta situación responde a características económicas particulares de estos territorios, donde muchos jóvenes participan desde temprana edad en actividades familiares vinculadas a la agricultura, pequeños negocios o labores informales que contribuyen al sustento del hogar.

Durante 2025, las mujeres constituyeron el 63,5% de la población juvenil que no estudia ni trabaja, mientras que los hombres representaron el 36,5% restante.
Durante 2025, las mujeres constituyeron el 63,5% de la población juvenil que no estudia ni trabaja, mientras que los hombres representaron el 36,5% restante. Foto: Universidad Jaime Bausate y Meza

Estas dinámicas reducen la proporción de jóvenes que permanecen completamente desvinculados tanto del trabajo como de los estudios, aunque ello no necesariamente implica una inserción laboral de calidad o mayores oportunidades de desarrollo.

Educación superior sigue siendo un desafío

El informe también encontró una relación directa entre el nivel educativo y la condición de Nini. El 74% de los jóvenes que integran este grupo solo alcanzó educación básica, mientras que apenas el 26% logró acceder a estudios superiores, ya sea de manera completa o incompleta.

“Este patrón confirma que un menor nivel educativo incrementa significativamente el riesgo de ser excluidos del sistema educativo y laboral, evidenciando dificultades para transitar hacia la educación superior”, manifestó.

En el caso de las mujeres, el 28% alcanzó algún nivel de educación superior. Este dato sugiere que la desvinculación de los estudios y del empleo no siempre está asociada a problemas de acceso educativo, sino también a factores como la maternidad temprana y las responsabilidades de cuidado dentro del hogar.

“Recuperar este capital humano no solo implica reducir la tasa de Ninis, sino reconectar a los jóvenes con oportunidades de desarrollo económico y social”, anotó Óscar Chávez.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD