Derrumbe bloquea la Carretera Central en Junín y deja cientos de pasajeros varados en el sector Naranjal

Pasajeros, escolares y transportistas permanecieron varados por horas mientras maquinaria trabajaba en la limpieza de la carretera

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La acumulación de tierra y rocas, agravada por lluvias, impidió el paso de vehículos y obligó a muchos a cruzar caminando. 24 Horas

La madrugada del jueves 19 de marzo dejó una escena de incertidumbre en la selva central del Perú. Un deslizamiento de tierra y rocas interrumpió el tránsito en un punto clave de la red vial, lo que afectó a decenas de vehículos que transitaban entre la sierra y la selva. La emergencia se registró en el sector Naranjal, distrito de San Ramón, provincia de Chanchamayo, en la región Junín.

Desde la medianoche, unidades de transporte interprovincial, autos particulares y vehículos de carga permanecieron detenidos en ambos sentidos de la vía. La carretera, considerada una conexión esencial entre Lima, Huancayo y la Selva Central, quedó bloqueada por completo debido a la acumulación de material que descendió desde la parte alta del cerro.

El impacto alcanzó a conductores, pasajeros y familias enteras que debieron esperar durante varias horas sin información clara sobre la reapertura del tránsito. Algunos optaron por descender de sus vehículos y avanzar a pie, pese al riesgo que implicaba cruzar una zona con terreno inestable y presencia de rocas de gran tamaño.

Bloqueo total en el sector Naranjal

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Un derrumbe de tierra y rocas interrumpió completamente el tránsito en el kilómetro 91 de la Carretera Central, en el sector Naranjal (San Ramón, Chanchamayo). (Composición: Infobae)

El derrumbe ocurrió en el kilómetro 91 de la Carretera Central, en el tramo que conecta Tarma con Chanchamayo. Según reportes recogidos en el lugar, el evento se habría registrado cerca de las 23:00 horas del miércoles, lo que generó el cierre total del tránsito desde esa hora.

Un agente de la Policía Nacional del Perú, que participaba en el control de la zona, indicó: “Yo estoy acá de servicio controlando para que dejen trabajar las máquinas, si no, no se puede, no se puede trasladar”. La presencia policial buscó evitar que peatones y pasajeros cruzaran el área afectada mientras continuaban las labores de limpieza.

El material que cubría la vía incluía tierra húmeda y piedras de gran dimensión, lo que dificultó la intervención inmediata. Las condiciones del terreno, agravadas por las lluvias registradas en las últimas horas, aumentaron el riesgo de nuevos desprendimientos.

Pasajeros varados y tránsito a pie

La interrupción dejó a cientos de personas varadas. En muchos casos, los pasajeros decidieron realizar transbordos para continuar sus viajes. Algunos utilizaron mototaxis en tramos habilitados de forma parcial, mientras otros caminaron varios metros para superar la zona del derrumbe.

Un testimonio recogido en el lugar da cuenta de la situación. “Unidades vehiculares provenientes de Satipo, de Oxapampa, se encuentran varados en este lugar con todos los pasajeros, así como también los que vienen de Lima”, señaló un reportero en campo. También advirtió que “ninguna unidad vehicular puede pasar”.

La situación también afectó a escolares. Según el mismo reporte, “niños que vienen desde el sector de Naranjal para sus escuelas en el distrito de San Ramón han estado caminando peligrosamente acompañados de sus señores padres”, lo que evidenció el impacto del bloqueo en la vida cotidiana de la población.

Entre los pasajeros, una mujer identificada como proveniente de Charpopuquio relató su experiencia: “Vine anoche a la una… y no había pase, ya me he quedado aquí”. La espera prolongada generó preocupación entre los viajeros, quienes solicitaron apoyo de las autoridades locales. “De Provías o el señor alcalde, que por favor, que nos apoye. Aquí hay tanta gente esperando pasar”, expresó.

Intervención y trabajos en la vía

El derrumbe ocurrió en el
El derrumbe ocurrió en el sector Naranjal, en San Ramón, y bloqueó completamente el tránsito en una vía clave entre la sierra y la selva central. Facebook: Jose Alegre

Ante la emergencia, maquinaria de Provías Nacional se movilizó hacia el lugar para iniciar las labores de limpieza. Sin embargo, el avance de los trabajos dependió de las condiciones del terreno y de la necesidad de mantener despejada la zona para el ingreso de equipos pesados.

De manera provisional, se habilitó un badén estrecho que permitió el paso restringido de algunos vehículos. Esta medida facilitó la circulación parcial, aunque bajo condiciones controladas y con demoras.

Las autoridades indicaron que el objetivo consistía en restablecer el tránsito en su totalidad en las siguientes horas, siempre que las condiciones climáticas y de seguridad lo permitieran. Mientras tanto, el flujo vehicular continuó afectado, con largas filas de unidades a la espera de una solución definitiva.