EsSalud acumula deuda de más de 754 millones de soles con proveedores y pone en riesgo centros de hemodiálisis

Más de cien proveedores enfrentan pagos parciales, poniendo en riesgo los tratamientos de hemodiálisis de 15 mil pacientes, cuyo costo en el sector privado supera los S/ 3 000 mensuales

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Un reportaje expone la grave situación de los pacientes de hemodiálisis en Perú, cuyas vidas dependen de un tratamiento que está en riesgo debido a la millonaria deuda que EsSalud mantiene con las clínicas proveedoras. Testimonios de afectados y administradores revelan la desesperación por la posible falta de insumos y personal.

La mora de Essalud en los pagos a sus proveedores de hemodiálisis ha generado una crisis que amenaza la vida de miles de pacientes con insuficiencia renal crónica y pone al borde de la quiebra a pequeñas empresas que dependen de estos contratos para operar. La deuda acumulada durante 2025 supera los S/ 754 millones, evidenciando una vez más la incapacidad del Estado para garantizar la continuidad de los servicios de salud esenciales y la gestión eficiente de los recursos públicos.

Aracely Villanueva, paciente de 25 años, relató en un informe de Contra Corriente, programa de Willax, cómo su vida cambió radicalmente desde que fue diagnosticada con insuficiencia renal: “El seguro se tiene que hacer responsable de nosotros. Dependemos de una máquina para poder dializarnos y estar bien”, señaló. Su caso representa el eslabón más débil de una cadena de impagos que afecta a más de cien proveedores en todo el país.

Juan Sangama, administrador de una clínica de hemodiálisis, advirtió que la deuda de Essalud, que asciende a millones de soles, ha provocado desabastecimiento de insumos, retrasos en el pago de personal médico y pérdida de profesionales calificados. “Debemos a proveedores de insumos, de ácido, de filtros, de lavandería, del recojo de residuos… Se nos han ido varios médicos y enfermeras”, aseguró.

Según el documento Deuda a proveedores de Essalud al 31 de enero del 2026, elaborado por la Gerencia Central de Gestión Financiera, la institución debía cancelar S/ 754 millones millones en 2025, monto que no se ha desembolsado según los proveedores, quienes denuncian pagos parciales e incluso presiones ilegales para agilizar la cancelación de la deuda.

Pacientes, proveedores y administradores de clínicas alzan su voz. La cadena de impagos de EsSalud está generando desabastecimiento de insumos y la posible paralización de los servicios de diálisis, afectando a miles de personas.

Ricardo Beco, representante de una empresa proveedora, denunció: “No somos una gran corporación, dependemos de lo que vendemos. Essalud nos debe desde febrero del 2025 aproximadamente dos millones setecientos mil soles. Nos han pagado valores muy insignificantes”.

El impacto no es menor: alrededor de 15 mil pacientes dependen de la atención de estas clínicas, cuyo costo promedio mensual en el sector privado alcanza los tres mil soles, inaccesibles para la mayoría de familias. A inicios de febrero, en varias regiones del país se registraron negativas a dializar a pacientes debido a los impagos, generando protestas en el frontis del Centro Nacional de Salud Renal.

José Luis Silva Martinot, exministro de Comercio Exterior y Turismo y proveedor de servicios para Essalud, señaló que el mal manejo de la institución, la excesiva contratación política y la descentralización de compras han contribuido al deterioro del servicio. “De los 15 mil quinientos millones de soles del presupuesto anual, más de la mitad se gasta en planillas, mientras que apenas un 12-13 % se destina a insumos y medicamentos, muchas veces con costos inflados”, explicó.

Billetes de dinero vuelan alrededor
Billetes de dinero vuelan alrededor de la fachada del edificio de EsSalud, simbolizando la grave crisis financiera y la deuda con proveedores que impacta a pacientes, incluyendo a los de hemodiálisis. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cabe recordar que diversas gestiones del Ejecutivo y de EsSalud han sido cuestionadas por la asignación de cargos a personas allegadas a la administración, lo que, según críticos y expertos, ha contribuido a casos de irregularidades en la institución. Estas deficiencias administrativas han afectado directamente la operación del seguro social, generando problemas como desabastecimiento de medicamentos, falta de equipos operativos y retrasos en la atención de los usuarios.

Especialistas y empresarios coinciden en la necesidad de declarar en emergencia la institución, reorganizar su gestión y contemplar la participación privada en la administración de los recursos para garantizar atención efectiva y segura.