Dolor abdominal y estreñimiento: Señales de alerta de la diverticulitis y cuándo acudir al médico

Aunque en la mayoría de casos se maneja de forma ambulatoria, un porcentaje de los pacientes puede presentar complicaciones que requieren hospitalización

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Una mujer con dolor de estómago (AdobeStock)
Una mujer con dolor de estómago (AdobeStock)

La diverticulitis, una inflamación del intestino grueso, es una afección que se presenta con mayor frecuencia a partir de los 50 años. Aunque en muchos casos puede manejarse de forma ambulatoria, aproximadamente el 15% de los pacientes puede desarrollar complicaciones. La buena noticia es que se trata de una enfermedad prevenible mediante hábitos saludables, como una dieta rica en fibra, actividad física regular y adecuada hidratación.

El Dr. Héctor Shibao, cirujano general y especialista en coloproctología, explicó que los divertículos son pequeñas bolsas o sacos que se forman en la pared del colon. “Cuando estas bolsas se inflaman o se infectan se produce la diverticulitis, generando síntomas como dolor abdominal, fiebre, náuseas y alteraciones en el tránsito intestinal”, precisó.

¿Por qué se produce?

De acuerdo con el especialista, la inflamación de los divertículos puede estar relacionada con un aumento de la presión dentro del colon, lo que suele asociarse a espasmos intestinales o esfuerzos al evacuar. A ello se suma la respuesta del sistema inmunológico, que incrementa el flujo sanguíneo y la llegada de células inflamatorias a la zona afectada.

Asimismo, la diverticulitis puede desarrollarse por infecciones bacterianas o por daño en los tejidos de los divertículos. Existen diversos factores que incrementan el riesgo de su aparición, entre ellos la obesidad, el tabaquismo, una dieta baja en fibra y alta en carnes rojas, el consumo excesivo de alcohol, el sedentarismo, la deficiencia de vitamina D y el uso de ciertos medicamentos como esteroides, opioides y antiinflamatorios no esteroides.

Síntomas que no deben ignorarse

Endometriosis
(freepik)

El síntoma más frecuente es el dolor abdominal intenso, que suele localizarse en el abdomen inferior, especialmente en el cuadrante inferior izquierdo. Sin embargo, puede variar según la zona del colon comprometida. El dolor puede aparecer de forma súbita o comenzar leve y aumentar progresivamente, y en algunos casos se acompaña de sensibilidad al tacto en la zona afectada.

También pueden presentarse fiebre, náuseas y cambios repentinos en el hábito intestinal, como diarrea o estreñimiento.

Tratamiento y posibles complicaciones

En los casos leves, el manejo incluye reposo, ajustes en la alimentación y, en determinadas situaciones, tratamiento antibiótico. Cuando el cuadro es más severo, puede requerirse hospitalización y administración de antibióticos intravenosos. En episodios recurrentes o complicaciones, incluso puede ser necesaria una intervención quirúrgica.

El Dr. Shibao advirtió que cerca del 15% de los pacientes puede desarrollar complicaciones como abscesos (acumulación de pus), obstrucción del colon, fístulas (comunicaciones anormales entre el intestino y otros órganos), peritonitis —inflamación grave de la cavidad abdominal por perforación del colon— y hemorragia diverticular.

¿Se puede prevenir?

La prevención es clave. El especialista recomienda realizar actividad física de manera regular, mantener una alimentación rica en fibra, conservar un peso saludable, beber suficiente agua, dejar de fumar y limitar el consumo de alcohol.

Adoptar estos hábitos no solo ayuda a reducir el riesgo de diverticulitis, sino que contribuye al bienestar general del sistema digestivo.